La comisión legislativa investigadora de los créditos del Banco de Costa Rica

En las democracias contemporáneas se vuelve necesario que los distintos Poderes de la República cumplan adecuadamente su papel.

Así, la función del parlamento o asamblea legislativa es debatir, reflexionar y proponer cursos de acción al país y las instituciones públicas. En esas funciones se encuentra el control político de todas aquellas acciones que afecten a la cosa pública o a los bienes públicos, y a la buena marcha de la democracia como elemento sustancial de este poder de la república.

Si queremos evitar la erosión de la función pública, debemos contar con el cumplimento de esta función como actividad permanente de la acción de la Asamblea Legislativa. Para ello en ciertos casos se nombra comisiones especiales para ciertos asuntos, como lo es el relacionado con los créditos del Banco de Costa Rica. El hecho es meritorio al conformarse en forma pluralista, con distintas formas ideológicas y profesionales, lo cual es necesario en los parlamentos modernos.

Posiblemente no tiene los niveles de otras comisiones anteriores que estaban integrados por figuras políticas de primer nivel; sin embargo, esta comisión pese a sus “debilidades” sí tiene una serie de virtudes que no se debe obviar.

  • En primer lugar, que ha pedido cuentas a la junta directiva y gerente del Banco de Costa Rica y otros banco públicos para examinar sus actuaciones alrededor de un crédito con sus posibles conexiones e interrelaciones con sectores de la vida empresarial y política. De igual manera se han llamado a figuras del Poder Ejecutivo -incluyendo al presidente Solís-, y han terminado de precisar las relaciones complejas que se dan en ciertas instancias de este Poder.
  • En segundo lugar, ha procedido a exigir cuentas a diputados que en el caso del cemento han tenido relaciones con el empresario Juan Carlos Bolaños en circunstancias y relaciones personales que ponen en evidencia a varios diputados.
  • En tercer lugar, también ha tocado al Poder Judicial, donde el magistrado Celso Gamboa se tuvo que hacer presente y fue duramente interrogado por los legisladores, al igual que el Fiscal General de la República, seriamente cuestionado por a la omisión en ciertas actuaciones. Ante esta situación, la misma Corte Plena se vio en la necesidad de suspender a los citados funcionarios casi en un acuerdo sin precedentes en la vida del Poder Judicial.
  • En cuarto lugar, el caso no se detuvo ahí, sino que también golpeó a partidos políticos en la definición de candidatos, con uno de ellos –Pedro Muñoz- relegado a segundo plano y la renuncia a la candidatura del candidato Víctor Hugo Víquez.

Se pueden identificar otras situaciones alrededor del tema, tales como las redes de relaciones que existen en esa trama y sobre todo como se evidencia la erosión de los poderes públicos, lo que devela la falta de controles en un área donde lo ético ha sido supeditado, casi al olvido, ante los intereses propios de los protagonistas que estará posiblemente en el informe final de la comisión.

Por supuesto que a la comisión le ha faltado mayor preparación, mayor coherencia en los interrogatorios y en la forma de abordar la temática. Lo que no se puede dejar de lado es que sí ha efectuado el control adecuado, que es una de las funciones centrales del Parlamento, y ha puesto el dedo en la llaga como lo han hecho tres o cuatros diputados (as) en los temas centrales.

Posiblemente el dictamen de la comisión va a servir para tomar resoluciones en este campo y contribuir, con las declaraciones obtenidas bajo juramento, al trabajo de los Tribunales de Justicia.

Entonces, nos parece inadecuado que ciertas personas afirmen que estas instancias democráticas deberían desaparecer. Pero viendo parte del recuento antes citados, nos parecen inadecuadas esas propuestas. Al contrario, futuras comisiones de este tipo deben tener mayor apoyo en recursos técnicos para el logro de sus fines.

Debemos apoyar esos esfuerzos, sobre todo de las personas que han llevado esta comisión a develar situaciones y tramas desconocidos para la ciudadanía, que se enmarca dentro de los esfuerzos de alto control político que debe jugar la Asamblea Legislativa en el esfuerzo de lograr una moral política al servicio de la democracia, de manera seria y transparente.

Tomado de: www.larevista.cr