Cada 3 segundos una persona sufre una fractura asociada a la osteoporosis

De acuerdo con la Fundación Internacional de Osteoporosis alrededor del mundo, cada 3 segundos una persona sufre una fractura asociada a la osteoporosis, y se estima que esta situación afecta a 200 millones de mujeres alrededor del mundo.
En el mundo, 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres mayores a 50 años experimenta fracturas asociadas a la osteoporosis; se prevé que para el 2050, la incidencia mundial de fractura de cadera en hombres aumente en 310 % y en 240 % en el caso de mujeres, en comparación con las tasas de 1990.

Costa Rica no está lejano a esta realidad. Según cifras de la CCSS, en el 2004 se reportaron 2015 fracturas de cadera en Costa Rica, de las cuáles, 1492 se registraron entre la población de más de 60 años. Para el año 2050, se estima que el número anual de fracturas de cadera en la población nacional mayor a los 60 años alcance los 7618 casos.

¿Qué es la osteoporosis y cómo prevenirla?
La osteoporosis significa “hueso poroso” y que es un trastorno en el cual se produce una reducción progresiva del hueso y el deterioro del esqueleto, generando huesos frágiles y más propensos a fracturas.

Puede afectar a personas de todas las edades, pero es mucho más común en los adultos mayores. Las mujeres son más propensas a padecer osteoporosis debido a la acelerada pérdida de la densidad del hueso por la caída de los niveles de estrógenos en los años que siguen posterior a la menopausia.

Factores relacionados al estilo de vida influyen en el desarrollo óseo en la juventud y la tasa de pérdida ósea en etapas más avanzadas de la vida. La alimentación, el ejercicio y otros factores relacionados con el estilo de vida son de vital importancia en la prevención de la osteoporosis.

En caso de que una persona sea diagnosticada con Osteoporosis, es necesario evaluar la dieta, porque es vital que estemos recibiendo una dieta balanceada, la cual debe contener cantidades importante de alimentos fuente de calcio, vitamina D y proteínas, ya que estos nutrientes contribuyen a preservar la densidad ósea y la función muscular en personas con osteoporosis.
Mantener un consumo adecuado de proteína para promover el mantenimiento del músculo, por ejemplo, carne roja baja en grasa, pollo, pescado, huevo, productos lácteos y leguminosas como frijoles, lentejas y garbanzos.

El consumo de frutas y vegetales, los cuales son fuentes de vitaminas, minerales y antioxidantes, han demostrado beneficiar la densidad ósea en adultos mayores.

Beneficios de los lácteos en la prevención de la enfermedad
El calcio y la vitamina D son componentes de la dieta fundamentales como complemento de toda terapia, tanto en la prevención como en el tratamiento de la osteoporosis. Es conocido que la ingesta adecuada del calcio es a través del consumo de lácteos, los cuales reducen el riesgo de osteoporosis, ya que estos además de proporcionar este mineral, aportan proteínas de alto valor biológico y otros nutrientes esenciales en la formación y el mantenimiento de los huesos como vitamina D, fósforo y magnesio.
No sólo es importante la leche y los productos lácteos por su contenido de calcio; también hay que considerar que el nivel de absorción del calcio de la leche es muy bueno. La leche tiene un nivel de absorción de aproximadamente 30% a 35% de calcio, dado su contenido de componentes que apoyan su absorción como la vitamina D, lactosa y caseína. Es decir, si una taza de leche o yogurt aporta en promedio 300 mg de calcio por porción (1 taza) la cantidad absorbida equivale a 96 mg por porción.

Por su parte, la mayoría de las fuentes vegetales contienen cantidades más bajas y/o menos biodisponible que la leche; ya que en general contienen una cantidad importante de sustancias inhibidoras, tales como oxalatos y fitatos que disminuyen la absorción.
Por ejemplo, el brócoli y el kale tienen una tasa de absorción más alta que la leche, pero contienen menos calcio, por lo tanto, para obtener la misma cantidad de calcio que se encuentra en una taza (1 porción) de leche, son necesarias más de dos tazas (4 porciones) de brócoli.

La espinaca por su parte, tiene un alto contenido de calcio, específicamente 115 mg. Es por esto, que a pesar de que la leche y los productos lácteos no son la única fuente de calcio, consumirlos como parte de una dieta saludable hace que sea más fácil cumplir con los requerimientos diarios de calcio, e incluso se estima que, si estos son excluidos de la dieta, no es posible ni tan siquiera cumplir con la mitad del requerimiento.

Por todo lo anterior, el consumo de al menos 3 lácteos al día, junto con una dieta balanceada, nos ayuda a prevenir la osteoporosis, y en caso de padecerla nos ofrecen un aporte idóneo de calcio para evitar fracturas y otras complicaciones.

Francisco Herrera
Nutricionista
Cooperativa de Productores de Leche Dos Pinos R.L