Se reformó la ley de LAICA

El Plenario Legislativo aprobó en segundo debate una Reforma a la Ley Orgánica de la Agricultura e Industria de Caña de Azúcar (LAICA), la cual asegura un régimen equitativo entre ingenios y productores.

La iniciativa de ley #20.245 fue producto del diálogo entre el Poder Legislativo y el sector cañero-azucarero, el cual tuvo como fin un consenso general para alcanzar un beneficio colectivo.

De acuerdo con la ley aprobada, se establece un nuevo procedimiento de distribución de la cuota nacional de producción de azúcar y se crea un Fondo de Asistencia Económica para los pequeños y medianos productores independientes.

El fondo en mención tiene como fin que los productores de mediana y pequeña escala puedan hacer entregas de hasta 1.500 toneladas métricas y que reciban por las mismas un precio preferencial no mayor al precio de liquidación del azúcar.

LAICA es una Corporación no estatal creada por la Ley No. 3579, y reorganizada por la Ley No. 7818. Cuenta con personería jurídica propia y capacidad pública y privada, pues aplica el Derecho Público en el ejercicio de potestades públicas regulatorias del Sector Cañero Azucarero y el Derecho Privado en todas sus actividades empresariales y comerciales.

El diputado del Partido Acción Ciudadana (PAC), Víctor Morales Zapata, destacó que este es un gran ejemplo de los acuerdos que requiere Costa Rica para lograr mejores indicadores económicos y sociales.

“Este proyecto es el producto de una ardua, madura y solidaria labor de análisis y concertación a lo interno del sector cañero azucarero costarricense. Es un paso para reforzar el régimen equitativo de relaciones entre ingenios y productores que garantice a cada uno de los integrantes una participación racional y justa en la actividad” indicó Morales Zapata.

El nuevo procedimiento evita disminuciones en las cuotas asignadas a los ingenios, los cuales actualmente no tienen posibilidad de crecimiento y no cuentan con una protección de cuota mínima. De esa manera, se garantiza a cada sector una participación racional y justa.