Acuerdo político ¿Será el despegue?

Diálogo produjo 59 acuerdos y más, es el título de un artículo de prensa que nos traen buenas noticias y la esperanza de que, tal vez, pueda ser el principio del despegue de un país, el nuestro, que se encuentra trabado desde hace ya bastante tiempo. ¿Cuáles son esos acuerdos? Copiamos textualmente del mencionado artículo, temas y acuerdos, al final de este editorial, si el lector quiere repasarlos, aunque recomendamos que lo hagan con su lectura y el enlace provisto. Utilizando las palabras de sus autores, digamos que son propuestas de cambio que buscan “encontrar mecanismos para reconstruir la confianza entre los partidos políticos, y entre estos y otros sectores de la sociedad…a través de un ejercicio de diálogo de siete meses, de creación de confianza, entre los partidos políticos, y entre estos y otros sectores de la sociedad…”.

Si bien los temas son importantes, más lo es nuestra primera reacción, que es de confianza, o tal vez mejor de esperanza en que esta iniciativa podría ser la medicina correcta para el sentimiento nacional de enojo y frustración con la política y los políticos, es decir con la democracia. Nuestro país ha sido exitoso en generar el progreso que transformó a una sociedad, mayoritariamente pobre, en otra que compite en algunos indicadores con países desarrollados, que encabeza el progreso social en América Latina y el Caribe (IPC) y que fue el único en la región que logró avanzar sin la presencia de dictaduras y conflictos bélicos internos. Sin embargo, algo nos detuvo en ese camino al progreso y nos encontramos pegados, incapaces de resolver los problemas de la actual coyuntura.

No pareciera necesario aportar indicadores objetivos de la existencia de ese sentimiento nacional de enojo y frustración que domina el entorno político, lo cual hemos hecho en varios editoriales. Solo queremos recordar el abstencionismo en rápido crecimiento, al punto de que, para el 2018, se espera una participación que tal vez no llegue al 50% del padrón electoral. Si así fuera, es muy posible que el presidente electo en ese año tendrá un respaldo inferior al 25% del electorado, lo que implica el debilitamiento de la soberanía, insuficiente respaldo popular para encarar los retos del momento y, escasa legitimidad para asumir grandes iniciativas. Cambiar esta situación requiere de un proyecto nacional que encante a toda la población y que nos una en torno a metas comunes.

¿Será eso lo que no ofrece este acuerdo político nacional? No lo sabemos, aunque sí sabemos que los acuerdos, seguro, no incluirán algunas reformas esenciales. Pero, más importante, es la confianza que nos permita superar el enojo y la frustración nacional, con un nuevo sentimiento de que sí podemos marchar unidos y de que, el cambio que nos ha evadido, es posible. Y, no hemos hablado de ideologías, porque están sobrando. Lo que en realidad importa es si los acuerdos son relevantes a la situación de crisis que enfrenta el país, si ofrecen soluciones viables y, si podemos trabajar juntos, no importa nuestras diferencias, enfocados en el interés nacional. Por todo ello, nuestro respaldo total a los acuerdos alcanzados hasta ahora y los que se alcancen en el futuro, si el proceso que lo ha impulsado se mantiene.

Aportamos a continuación los temas y algunos acuerdos, reiterando que son copia textual del artículo mencionado al principio, presentados en forma más esquemática.

Temas:

  1. Desarrollo regional prioritario
  2. Fortalecimiento del régimen municipal,
  3. Modernización de infraestructura y transporte público,
  4. Fortalecimiento de la Caja Costarricense de Seguro Social,
  5. Reforma educativa integral,
  6. Generación de empleo y fortalecimiento de derechos laborales,
  7. Creación del Consejo Económico y Social,
  8. Reforma del régimen de empleo público,
  9. Reforma del Estado y simplificación de trámites,
  10. Reforma fiscal progresiva y
  11. Reforma del reglamento de la Asamblea Legislativa.

Algunos de los acuerdos:

  1. La redistribución de los programas sociales del Estado costarricense a favor de los 13 cantones identificados como de menor progreso social
  2. La construcción de un ferrocarril interurbano en el Valle Central para el traslado de personas
  3. La integración del Instituto Nacional de Estadística y Censos y el Instituto Geográfico Nacional
  4. La contratación de maestros con criterios basados en un perfil de idoneidad
  5. El traslado de la presupuestación nacional a Mideplán para que se ajuste más exactamente al Plan Nacional de Desarrollo
  6. El compromiso de no emitir leyes ni programas sin que se identifique plenamente su fuente de recursos frescos o por sustitución de programas que cerrarán para liberarlos
  7. La evaluación del empleo público por desempeño y resultados
  8. La reintegración a los respectivos ministerios de los órganos de desconcentración máxima
  9. La aceptación de las alianzas público-privadas como medio legítimo y útil en el tanto sean ejecutadas con probidad, y mucho más.