Las voces de la campaña hacia el 2018

Un importante personaje de la política nacional, la sana, cuestionaba mis dudas sobre la capacidad del Presidente Solís y su aparente dificultad para identificar las causas subyacentes de la problemática nacional. Me dijo, más o menos literal, conozco a Don Luis Guillermo desde hace años, trabajamos juntos y puedo asegurar que es un hombre inteligente y ducho en temas de gestión pública. Puede, sin embargo, ser cínico. La RAE define cinismo como “desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables”. Otra figura descollante de nuestra historia me asegura que, en efecto, había una propuesta programática de cambio, muy concreta, utilizada por el llamado grupo socialdemócrata del PAC para ofrecerle la candidatura presidencial, con la cual Don Luis Guillermo estuvo de acuerdo. Por supuesto, todos sabemos que el cambio fue su bandera de campaña, que pareció ratificarla en el discurso de los 100 días y que luego se olvidó de ella.

Por tanto, tiene razón el periodista y diplomático Don Luis París cuando escribe su artículo El Gobierno en campaña política y se refiere a tres inconsistencias del Presidente Solís: el enorme esfuerzo publicista que inunda la transmisión radial y televisiva; las consultorías; y la actitud reciente en torno al incremento del 1% del aporte laboral al IVM, que produjo la destitución, bajo presión sindical, de la Dra. Sáenz, Presidente de la CCSS. A ello, agregamos nuestro reciente editorial titulado El peligroso continuismo que nos ofrece un candidato del PAC, cuyo contenido habla de la desastrosa situación del país en materia económica y laboral, usando información provista en un artículo Realidades económicas 2014-2017 del economista Don Alvaro Trejos.

Pero la crítica no solo proviene de sectores opuestos al PAC. El precandidato Sr. Welmer Ramos ha escrito, para su propio partido, un documento en el cual plantea 6 violaciones del código de ética partidaria, por parte de la gestión Solís Rivera. Y, por supuesto, todos conocemos las críticas frecuentes de la voz más coherente de la política nacional, el propio fundador del PAC, Don Ottón Solís.

Pero, no todo es negativo en la política nacional. Un grupo de notables profesionales en distintas disciplinas, bajo la competente coordinación de Don Miguel Gutiérrez, fundador del Informe Estado de la nación, y del exdirector del INCAE Don Roberto Artavia, ha formulado 59 propuestas de cambio en igual número de temas sustantivos de la problemática nacional. Los tres principales partidos políticos, PLN, PUSC y PAC, se han comprometido a integrarlas a sus respectivos programas de gobierno y no se opondrían a los proyectos respectivos, aunque hubiera diferencias, en la próxima legislatura. Por supuesto, queda pendiente el salto a la acción, que posiblemente se concrete en una hoja de ruta, antes de mayo 2018.

La campaña política, ya en proceso, ofrecerá de todo y para todos. Hay también una posición populista de un candidato, con un partido franquicia, sin estructuras a nivel nacional y con un planteamiento sustentado solo en la crítica de los partidos tradicionales. Sin embargo, son estos partidos tradicionales los que lideran las encuestas de preferencia y fueron ellos los que nos dieron el cambio que experimentó el país en la década de 1940. Cierto es, por otra parte, que hay un agotamiento de liderazgos y de aportes del Estado al desarrollo, aun cuando seguimos siendo líderes en América Latina y el Caribe, junto con Uruguay, según el principal Indicador de Progreso Social (IPC). Igual, la población reconoce que el cambio que nos negó el Presidente Solís, sigue siendo una necesidad urgente para retomar el camino del desarrollo y del bienestar social, sin las grandes exclusiones que hoy arrastramos. Para la población votante, el gran reto será distinguir retórica de acción; y para los candidatos, convencernos de que harán el cambio necesario y decirnos, con absoluta claridad, el qué, cómo y cuándo.