Cristina apuesta al todo o nada en su retorno político

Cristina vuelve al ruedo político en Argentina. La expresidenta del país suramericano lanzó el miércoles la plataforma electoral mediante la cual busca, en las elecciones legislativas de octubre, consolidarse al frente de la oposición contra el gobierno de Mauricio Macri.

“Unidad Ciudadana, para volver a tener futuro”, se proclama la alianza que espera “después del engaño y la estafa electoral (de Macri), la segunda fase del ajuste”.

Si bien Cristina Fernández de Kirchner no ha anunciado aún su candidatura en nombre de este grupo político, todo hace pensar que lo hará antes de que se venza el plazo, el 24 de junio, al formar parte de su lanzamiento.

Una apuesta por todo o nada

El nuevo frente de izquierda afirmó en un comunicado que “en la Argentina de nuestros días, la sociedad está sufriendo en carne propia la reinstauración del modelo neoliberal, consecuencia del engaño y la estafa electoral más formidable que se tenga memoria”.

Expertos en política argentina consideraron que, ante una más que segura candidatura de la “K” para aspirar a presidir los destinos de la izquierda y la oposición a Macri en el Senado, su acción podría ser determinante en la actualidad del país.

A pesar de que todavía no ha anunciado oficialmente su candidatura (tiene plazo hasta el 24 de junio), resulta claro, en las calles, que Kirchner prevé retornar a la política en las elecciones legislativas de octubre. Esta vez, tendría muchas más dificultades

“De cualquier forma habrá consecuencias, si le va bien o le va mal. En el primer caso, cosa que dudo, ella entraría a reactivar su capital político y hacer valer su peso, reduciendo considerablemente el margen de acción del gobierno en el Congreso. Si le va mal, eso supondrá un final, con fuertes consecuencias para el kirchnerismo”, auguró Vicente Palermo, ensayista y politólogo del Centro de Investigaciones Políticas (Cipol).

En este sentido, para el columnista de diarios como Clarín y La Nación, de aquí en adelante se tratará para Cristina de una apuesta del “todo o nada”, ante el hecho de que “un fracaso del kirchnerismo podría ser fatal. Es una jugada desesperada en la que la expresidenta busca recuperar terreno”.

Debilidad oficial y opositora

Con Palermo coincidió Julio Burdman, director del Observatorio Electoral y docente de la Escuela de Defensa Nacional (Edena), para quien la acción de Cristina significará un golpe muy fuerte contra Macri o contra el kirchnerismo.

“Teniendo en cuenta que el macrismo se fortaleció como una opción anti-kirchnerista, y su discurso se ha volcado a hacer una diferenciación con la expresidenta, si ella gana las elecciones legislativas sería un fracaso para el gobierno”, explicó.

Pero ese escenario idóneo para la líder izquierdista enfrenta muchas dificultades a la hora de ser plasmado en la realidad. Tras la derrota en las elecciones presidenciales (2015), la diversa y tradicional fuerza peronista andaba en la búsqueda de un liderazgo renovado, y podría no comprar esa idea del retorno de los “K” a la primera línea de sus filas.

“Lo de Cristina está sobredimensionado, porque la verdad es que ya hay muchos sectores del peronismo que ya no le hacen caso, y ella no tiene mucha posibilidad de disciplinarlos ni que vayan atrás de ella”, argumentó Palermo.

Pero Burdman ve en la debilidad peronista precisamente la oportunidad que tiene la exmandataria para reclamar ese liderazgo que, al menos momentáneamente, se veía más que perdido.

“La historia de gobernantes que retornan y aspiran a liderar de nuevo el peronismo no es nueva. La diferencia es que Cristina no terminó tan mal como otros su mandato. Por ejemplo, cuando Carlos Menem volvió en 2003, este perdió la batalla interna. Ella ahora no tiene muchos contendientes, no hay nadie que pueda hacerle frente dentro de la oposición”, explicó.

El experto recalca que, tras las elecciones, el peronismo quedó en una situación especial: “Perdió en las urnas pero no del todo. Mauricio Macri ganó el balotaje con una diferencia de dos puntos porcentuales (51 % a 49 %), pero los peronistas ganaron la primera vuelta y las legislativas de 2015. Lo que da que el sector peronista que venía gobernando en Argentina con Cristina no se considera completamente perdedor, por lo que no hubo mucho tiempo para esta renovación del liderazgo. Kirchner cree que tiene razón y de allí su decisión”.

Apelar a los sindicatos

¿Qué estrategia podría seguir la expresidenta en su intento de recuperar el capital político que perdió? Las distintas protestas que marcaron el inicio del mandato Macri podrían tener parte de la respuesta de lo que estaría buscando la líder de izquierda.

Fundamentalmente, sindicatos como la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Central General de Trabajadores (CGT), y la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) se han manifestado en distintas ocasiones contra las reformas de austeridad implementadas por el gobierno. Asimismo, gremios de educadores han protestado contra el retiro de pensiones de docentes.

Para Burdman, por esos sectores pasaría la estrategia de Kirchner. “Si bien Argentina es una República muy presidencialista, Cristina promete aprovechar su eventual llegada al Congreso para limitar o frenar las políticas económicas de Macri. Claro, eso depende de que quede como primera fuerza en el Legislativo”.

Ilusión presidencial

La ley argentina le permite a Kirchner presentarse para las próximas elecciones presidenciales (2019), hecho que no debería pasar inadvertido al abordar el intento de Cristina por retornar a las instituciones políticas. En lo que los expertos coinciden, es que del éxito o fracaso del kirchnerismo en las elecciones legislativas se decidirá el futuro de Argentina.