EN EL 75º ANIVERSARIO DE LA CCSS Parte V: el gran reto pendiente

Las notas anteriores cubrieron los antecedentes de la seguridad social, el nacimiento en Costa Rica y su consolidación definitiva. Hoy la CCSS está fuertemente arraigada en el corazón de todos los costarricenses, pero tiene una serie de dolencias que tendrá que enfrentar en años futuros. Mencionamos a continuación una que tiene un importante alcance político, institucional y social.

De acuerdo con la legislación vigente en la Ley de Planificación, cada Administración Pública a cargo del país, hace al inicio de su gestión una reunión del Consejo de Gobierno, presidida por el Presidente de la República, para establecer las políticas sectoriales de Estado. Queda a cargo de cada Ministro Rector su aplicación, que debe ser periódicamente informada al Consejo de Gobierno. Desafortunadamente, desde hace varios años, esta clara disposición no se cumple, con la consecuencia inmediata de la desaparición del Ministro Rector de la correspondiente rama de gobierno. En conjunto, estas políticas sectoriales constituyen el Plan Nacional de Desarrollo Nacional, que en principio constituyen la respuesta al compromiso político adquirido en las elecciones.

Esto tiene consecuencias institucionales, sociales y políticas. La evolución de los indicadores específicos de cada área permite demostrar la productividad institucional en el logro de las coberturas y la eficiencia en la ejecución del programa específico asignado a cada Sector, su costo y el empleo de los recursos económicos asignados en el Presupuesto Nacional. Es la manera rápida de demostrar la capacidad de gestión.

La evaluación de los resultados se puede hacer dentro de las mismas instituciones, pero esta sectorización determina la productividad de Administración Pública y el cumplimiento del Programa de Gobierno. Este programa permite asignar productividad y eficiencia a cada empleado y su departamento, dando base a la medida de eficiencia para asignar los incentivos salariales de reconocimiento.

La aplicación de las Políticas de Estado irían transformando a la comunidad misma, en donde los beneficios empiezan a cambiar las características de las familias para las cuales se establecieron esos planes; lo cual significa que la estrecha observación de los indicadores de la situación de la comunidad van a ir establecimiento los nuevos planes y programas que constituyen nuevas medidas de protección, para mantener la eficiencia del gasto, partiendo de la premisa que las necesidades de la sociedad siempre van a ser mayores que los recursos disponibles para su satisfacción. Obviamente, los ejecutores de esas nuevas medidas tienen que estar muy bien informados de la razón de su establecimiento, para evitar el gasto inoperante. Una de las características de los programas de los Seguros Sociales es su rápida influencia en la comunidad, de la cual se espera una cooperación complementaria, que será mayor en la medida que se organice su ayuda.

Retomar estas prácticas conlleva al menos tres grandes beneficios: 1) que cada gobierno establezca las políticas que le impone la Ley, como grandes elementos de orientación sobre el estado de salud que se dese alcanzar y que es compatible con sus posibilidades y recursos; 2) crear un sistema inteligente de indicadores que permitan evaluar la equidad, eficacia y eficiencia institucional; y 3) lograr una relación constante entre la entidad prestataria del servicio y la receptora, para que en cada comunidad el programa sea expresión de la voluntad social de sus miembros, que lo asumen como propio y se involucran en la rendición de cuentas de sus productos, costos e impacto social.