EN EL 75º ANIVERSARIO DE LA CCSS, Parte II: Nacen los Seguros Sociales

Los Seguros Sociales nacen y se van fortaleciendo en las mutuales laborales y en siglo XVIII, todas estas organizaciones tienen de común la creación de un fondo económico, creado con la contribución del salario de cada trabajador, para atender la necesidad del trabajador enfermo. Los beneficios eran muy diferentes, porque la escala de ingresos es también muy distinta entre el trabajador agrícola y el artesano. Sobresalen en Inglaterra las organizaciones de los masones (albañil en español), que, por su oficio de trabajar la piedra y las construcciones de fuertes y castillos, los lleva a una organización muy poderosa, que adquiere rápidamente hasta relaciones internacionales, que se volvieron políticamente influenciables.

Cuando el Káiser Guillermo II asume la dirección de Alemania, nombra a Bismarck como su Ministro del Interior, para dar comienzo a todo un programa político, que fue llamado “El momento de la Nueva Era Social”. El propósito de ambos es reunir a todos los pequeños y autónomos Estados alemanes en una sola gran nación, que ya tiene el germen y el avance extraordinario económico de su industrialización, que cambiará la economía mundial, con el nacimiento del obrero especializado, que, en una fase de la producción en serie, su ausencia por enfermedad o accidente laboral se hace sentir y despierta el celo patronal por el reemplazo. La creación de un sistema común para todos los trabajadores es el instrumento de fusión y así el Parlamento alemán aprueba, con vigencia en todos los Estados, unas mismas leyes para normar los Accidentes de Trabajo y la de Enfermedad Común, en 1884, la de Invalidez y Vejez se aprobará en 1889.

En todas estas actividades la Iglesia y las organizaciones obreras católicas alemanas llevaban los primeros lugares, tanto como que los Comités de Estudio del 1º y 2º Congreso Católico realizados en ese mismo tiempo, hicieran la propuesta formal de la jornada laboral de 8 horas para los mineros y 10 horas para los obreros de fábrica, con programas especiales para las mujeres obreras. Llega a ser tan importante esta fase social, que el Papa León XIII aprueba en 1891 su famosa Encíclica Rerum Novarum, que no es el tradicional auto de fe religiosa, sino un instructivo obrero-patronal para la afiliación y desarrollo de la organización de los trabajadores. Por eso el Papa la llamó Rerum Novarum: Cosa Nueva. Tanta importancia tiene esta actividad, que cuando se cumplen 40 años de dictada Rerum Novarum, el Papa vigente entrega al mundo otra encíclica, Cuadragéssimo Anno, instando a los sacerdotes a promover el sindicalismo entre los obreros católicos.

Casi paralelamente, la Tercera Internacional, en Bélgica, crea la iniciativa de establecer un Partido Comunista en los países donde no lo haya y casi todos los países latinoamericanos carecían de uno y crea un fondo económico especial para esta organización y para promover la enseñanza del marxismo y del sindicalismo. Costa Rica tiene, en 1934, un grupo de estudiantes de la Escuela de Derecho, que bajo la dirección de uno de ellos, Manuel Mora, proceden a la organización del partido que originalmente se llama de Obreros y Campesinos y escogen, como campo de acción, la promoción del sindicalismo y luego las huelgas de trabajadores en las plantaciones de banano de la United Fruit Co, empresa de capital norteamericano extendida en toda la región atlántica y que fueron sucesos de gran significación político-económica. Mientras tanto, en las organizaciones de trabajadores nacieron dos convicciones, que pronto se hicieron una regla, que la afiliación a las leyes de cobertura de los seguros debía ser individual y obligatoria y no mediante la mutual. Y cuando las coberturas se vuelven importantes, desaparece el contrato con los servicios médicos privados y surge la institución aseguradora con servicios propios a los trabajadores cubiertos con la finalidad de establecer políticas de cobertura y mejorar la responsabilidad legal consecuente.

Nuestro país forma parte del compromiso territorial, primero de la de Conquista del reino de España y luego del período Colonial, para el cual el reino español creó la Orden religiosa de San Juan de Dios, cuyos miembros deben hacerse cargo de la atención de los problemas de las enfermedades en el nuevo territorio, empleando el principio de la caridad. Tanto es así que el primer hospital, con el nombre de San Juan de Dios, se abre en el convento de La Soledad, en Cartago, en el siglo XVIII. Tiempo después debe cerrar sus puertas porque la pobre comunidad no tiene capacidad donante para su mantenimiento. Trasladada la capital a San José, en 1845, el problema con los enfermos obliga a establecer tres centros: a) para la atención de los orates; b) para abrir un leprosorio y c) para los enfermos comunes y las parturientas.

La generosidad del padre Chapuí lo lleva a donar todo el valle de Mata Redonda, al oeste del cuadrante de la capital y el gobierno resuelve el problema del financiamiento, siempre con una administración indirecta, basada en el principio de la caridad. Cuando se volvió insuficiente, autoriza una lotería y una Junta a cargo de su administración, de modo que las ganancias contribuyan al mantenimiento de los centros construidos en la donación de Chapuí. En 1857, el Cuerpo Médico organiza el Protomedicato ante la amenaza de epidemia de cólera, de muy alta mortalidad, como residuo de la Guerra Nacional del 56. Sin duda por influencia de Rerum Novarum, en 1893 el Obispo Thiel, Jefe de la Iglesia nacional, publica su pastoral El Justo Salario, que le cuesta la expulsión del país por 10 años. Años después el padre Calvo, Presidente de la primera recién fundada y abierta logia masónica, ayuda para la inscripción legal de la Asociación de Obreros y Artesanos de San José y en 1913 la Iglesia se organiza para establecer un activo partido político, para lo que nombra un Comité de información, presidido por el Dr. Calderón Muñoz, graduado en Lovaina y padre de Rafael Angel.

Para las publicaciones del Comité, cuenta con la ayuda de un adolescente estudiante del San Luis Gonzaga, de Cartago. Jorge Volio, que ya publica para sus compañeros una hoja informativa sobre la Encíclica Rerum Novarum. Graduado de bachiller, este joven irá a ordenarse de sacerdote a la Universidad de Lovaina y regresará para, en sus concurridos y novedosos sermones en la parroquia del Carmen, en Heredia, explicar la importancia de la organización de los trabajadores. Sorpresivamente, deja su parroquia para ir en ayuda de los heridos de la guerrilla de Sandino, en Nicaragua. Después de ser herido, regresa a su país y unos años después, deja el sacerdocio y funda el Partido Reformista, que obtiene los diputados necesarios para que don Ricardo Jiménez asuma su primera administración, a cambio de un convenio para establecer la primera ley de Seguro Social en Costa Rica: la Ley de Accidentes Laborales, mediante la fundación del Banco de Seguros.

Para la campaña política de 1928, el candidato Cleto González le pide ayuda al recién graduado en Alemania y de regreso al país, Ing. Kóberg, que le escriba un proyecto para su campaña política e introducir el Seguro de Enfermedad. Hace aprobar como Presidente el redactado proyecto de la Creación de un Sistema para Atender las Emergencias de los Trabajadores y que se financiaría como un Seguro Social, con contribución tripartita. La crisis financiera mundial del año 29 impidió su operación, porque el Estado entró en grave déficit de ingresos.

En 1930, un conjunto de damas y esposas de las principales figuras políticas y sociales, encabezadas por el grupo del Expresidente González Flores, hace un Seminario Social, para tratar el tema de la Madre Soltera y su problema principal, el abandono de su hijo natural, ante los rígidos principios religiosos y sociales de la comunidad de entonces. Entre las conclusiones del Seminario, figuró la creación de una Ley para la Protección de la Infancia y de su aprobación nace El Patronato Nacional. Años después, en 1936, es electo Presidente León Cortés y su esposa, doña Julia Fernández, ante la falta de solución real de los problemas de abandono discutidos en el Seminario, le solicita ayuda a su marido para el financiamiento y construcción de una guardería, donde el niño tenga cuido diurno y la compañía de su madre en la noche. Don León pone en el presupuesto del 37 la partida necesaria para la construcción de La Casa de la Madre y del Niño, que construcción se inicia en el terreno libre, al costado norte de los tanques del Acueducto Metropolitano, en Aranjuez, pero se paralizaría en 1939, al comenzar la 2ª Guerra Mundial, por falta de importación de materiales.

En 1940, es electo Presidente el joven médico Rafael Angel Calderón, que, en su mensaje inaugural en mayo, anuncia la iniciativa de su administración para dotar al país de una Universidad, de modo que los jóvenes no tengan que emigrar del país para estudios de tercer nivel. Utiliza el proyecto de Universidad propuesta por la misión chilena de Galdámez, Bustos y Piga, que había venido al país por gestión de don Ricardo, para estudiar el deficiente sistema educacional en sus tres niveles y hasta dejaron escritos los Estatutos iniciales de una Universidad Autónoma. Al año siguiente, en su mensaje de mayo de 1941, el Presidente Calderón anuncia sorpresivamente su proyecto de establecer una institución, la Caja de Seguro Social, para la administración de la Ley de Enfermedad Común y la Ley de Invalidez y Vejez; ésta quedaría para una mejor oportunidad futura y se estableció en 1947 y con carácter voluntario. Le encarga la correspondiente redacción del texto a su amigo y abogado de la Sorbona de Francia, el Lic. Guillermo Padilla, que había sido el gestor de la legislación del Patronato de la Infancia.