Expresidente Toledo dice ser víctima de caza de brujas en caso Odebrecht

“Nunca me he fugado de nada”. Así comenzó el expresidente peruano Alejandro Toledo (2001-2006) un comunicado, en el que se defiende de las acusaciones que se le hacen como presunto receptor de 20 de los 29 millones de dólares que habría pagado en sobornos la constructora brasileña Odebrecht, para acceder a millonarios contratos.

Alejandro Toledo está bajo investigación.

En el mensaje, difundido en la red social twitter, el exmandatario señaló que “cuando salí del Perú no habían cargos de Odebrecht en mi contra pero me llaman “fugitivo”, una distorsión maquiavélicamente política que rechazo”.

Toledo pidió que se respete la presunción de inocencia y reiteró que no ha cometido ninguno de los delitos que se le imputan. Eso ocurrió tres días después de que autoridades judiciales peruanas ordenaran su detención y casi de manera simultánea a la petición que el actual presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski, le hiciera al gobierno norteamericano para que deporte a Toledo.

De acuerdo con la Fiscalía peruana, Toledo habría recibido 20 millones de dólares de Odebrecht para ganarse obras como la carretera interoceánica del Sur. Por eso, el ente acusador le imputa los delitos de tráfico de influencias y lavado de activos y ha solicitado que, de manera preliminar, sea encarcelado durante 18 meses, mientras avanzan las investigaciones.

En el comunicado, Toledo aseguró que “nunca he huido de ningún desafío. Defenderé mi buen nombre bajo condiciones que no me prejuzguen culpable”. Agregó que está dispuesto a colaborar con la justicia de su país, siempre y cuando sea justa y dentro del Estados de Derecho, “pero no voy a defenderme y nunca me rendiré a una “cacería de brujas” políticamente motivada.

De otro lado, Israel expresó de manera oficial que no permitirá el ingreso de Toledo a su territorio, hasta que el mandatario no aclare los asuntos judiciales que tiene pendientes. En ese país el exmandatario mantiene buenas relaciones con Josef Maiman, presunto testaferro en el cobro de los sobornos de Odebrecht dentro de un entramado de empresas “offshore”.

Toledo mantiene en reserva su paradero, aunque se presume que está en los Estados Unidos.