ISIS: ¡una amenaza latente!

Isis members in Aleppo, Syria

El Planeta Tierra alberga aproximadamente más de tres mil millones de personas, esta gran cantidad de personas conforman la población humana. Esta gran población humana se encuentra concentrada en núcleos de población, ubicados en distintas partes geográficas del orbe terrestre. Cada uno de estos núcleos comparten a lo interno, una serie de características tales como: territorio, sistema político, legislación, costumbres, cultural, lengua y religión.

Este último aspecto – la religión – combinado con el fundamentalismo y el fanatismo, genera la formula exacta para generar destrucción y muerte donde se aplique. A lo largo de la historia de la humanidad, se ha podido notar como se ha derramado gran cantidad de sangre por imponer la religión y la cultura a la otredad. Claros ejemplos fueron la colonización de América por España, las Guerras Santas, la Santa Inquisición, la colonización de África por Europa, entre otros.

Muchas personas pueden pensar que en este mundo globalizado del Siglo XXI, la amenaza del fundamentalismo y fanatismo religioso, esta únicamente en las hojas de los libros de historia, como hechos muy lejanos a nuestra realidad inmediata. Empero eso no es tan cierto. Ya que la humanidad nuevamente se encuentra en los albores de una amenaza al derramamiento de sangre en nombre de la religión y la imposición.

El Estado Islámico (ISIS) es una organización terrorista que nace en el año 2004 en Irak. Esta organización de carácter sunista – se refiere al grupo mayoritario que existe dentro del Islam – y busca la unión de todos los musulmanes bajo una mismo Estado, pero no un Estado como el que se conoce en Occidente, sino una Teocracia. En el cual no existe una separación marcada entre la religión y la política. Por ende las diferentes normas religiosas y dogmáticas corresponderían a la legislación de este Estado.

El gran problema de este tipo de organizaciones y sus objetivos, es que esa interpretación de libros sagrados – en este caso el Corán – se realiza de una manera literal y no se contextualiza con la realidad actual, lo cual genera una disyuntiva en el respeto de los derechos humanos. Un claro ejemplo es la lapidación que sufren las mujeres que cometen adulterio.

En los últimos años esta organización ha sido la perpetuadora de horrendos actos de violación de derechos humanos. Tales como la ejecución de personas contrarias a sus creencias. Lo horrible de violentar la libertad religiosa de las personas no es lo más espeluznante, sino que ha estas personas se les decapita vivas, mientras se graban estos crímenes y posteriormente son colocados en la red.

Otro atropello a los derechos humanos cometidos por esta agrupación, es el asesinato de personas homosexuales, violaciones sexuales a las mujeres, así como el asesinato de gran cantidad de civiles, principalmente entre los enfrentamientos contra los gobiernos nacionales

de los países en los que se encuentra, o contra los gobiernos de occidente, quienes luchan contra la propagación de esta organización. Sin olvidar los casi más de un millón y medio de personas que han tenido que desplazarse por la violencia y los enfrentamientos entre ambos bandos.

Se estima que esta agrupación ha cometido 200.000 asesinatos del 2011 a la fecha. De los cuales 70% son civiles inocentes. Es evidente la gran violación a los derechos humanos que genera este grupo. No es posible que deban morir personas, únicamente por ser diferentes, por tener gustos diferentes o por pensar diferente a un determinado grupo. ¿Dónde queda la libertad de las personas?, ¿Cómo se fomenta el odio a través de una religión, de una imposición? Es una amenaza latente para la humanidad, y se debe detener lo más antes posible.

Raúl Jiménez Vásquez.

Estudiante de Ciencias Políticas y Derecho.