Día de los Derechos Humanos: Reforzar la lucha contra la discriminación

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Han pasado ya muchísimos años desde que el proceso revolucionario

estadounidense culminara en la Independencia de las Trece Colonias, y abriera

los horizontes de cambio político en muchas partes del mundo. También han

pasado muchísimos años desde que las ideas de la razón, la igualdad y la libertad

se aferraran en la mente de los franceses y después de un proceso revolucionario,

proclamaran la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

Muchos regímenes absolutistas y dictatoriales tuvieron que caer bajo el

peso de los aires del cambio exigidos por el ciudadano común y corriente. Europa

y otras partes del mundo se vieron destruidas en dos guerras mundiales para que

los gobiernos del mundo coincidieran en la necesidad de un organismo

internacional que velara por la paz y seguridad internacionales.

La Organización de las Naciones Unidas nació en 1945 teniendo la

promoción y la protección de los derechos humanos como una de sus principales

preocupaciones. Un 10 de diciembre de 1948 se aprobó la Declaración Universal

de los Derechos Humanos, el instrumento internacional en materia de derechos

humanos más altamente aceptado por los Estados del mundo. El documento

consagra que el respeto a los derechos humanos y la dignidad de la persona

humana son los fundamentos de la libertad, la paz y la justicia en el mundo. Y

luego, en 1950, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió establecer el

10 de diciembre como el Día de los Derechos Humanos.

Estos derechos son inherentes a la condición del ser humano y un elemento

fundamental para la democracia. Como país debemos implementar todas las

medidas necesarias para protegerlos y garantizar el goce de los mismos. La

mayor aspiración en materia política y social debe ser la de convertirse en una

democracia verdaderamente inclusiva y que luche en contra de la discriminación

de cualquier índole.

Mucho hemos avanzado como humanidad desde los horrores y el

sufrimiento de las guerras mundiales. Mucho hemos legislado por luchar en contra

de situaciones que van en contra de la dignidad de la persona humana. Mucho

nos falta aún por hacer: siguen existiendo en el mundo innumerables actos de

violencia y discriminación por razones de orientación sexual e identidad de género.

Las relaciones sexuales consentidas entre adultos del mismo sexo se

encuentran penalizadas en los códigos penales de al menos 75 Estados, la gran

mayoría en África y Asia, de los cuales seis prevén la pena de muerte como

castigo. Desde 1990 casi 40 Estados han legalizado las relaciones entre parejas

del mismo sexo y han prohibido legalmente la discriminación por orientación

sexual. El matrimonio entre personas del mismo sexo se encuentra permitido en la

totalidad del territorio de 17 Estados, la gran mayoría en América y Europa. En

Estados Unidos el matrimonio es legal en 35 Estados, en tres entidades

federativas de México

El 26 de setiembre de este año el Consejo de Derechos Humanos de

Naciones Unidas aprobó una resolución para combatir la violencia y la

discriminación por orientación sexual e identidad de género, que le sigue a la

resolución adoptada en junio de 2011, que fue la primera de un organismo de la

ONU en abordar las graves violaciones de derechos humanas basadas en la

orientación sexual e identidad de género.

En el caso de nuestro país, este año avanzamos en el aseguramiento de

parejas del mismo sexo gracias a una decisión de la Caja Costarricense del

Seguro Social, un histórico logro, pero insuficiente en la lucha contra la

desigualdad de derechos y condiciones y la discriminación que sufre la población

LGBT. Como país debemos avanzar hacia mecanismos legales que permitan

promocionar y proteger los derechos y libertades fundamentales de la población

LGBT.

En el marco del Día de los Derechos Humanos debemos reforzar esfuerzos

en esta vital tarea, desde la sociedad civil y los actores políticos. No podemos

seguir ubicándonos del lado de los Estados que violentan derechos humanos y

discriminan por razones de orientación sexual e identidad de género al establecer

diferentes estándares legales para poblaciones que, en lo fundamental, debemos

nacer libres e iguales en derecho.

 

Janekeith Durán- Estudiante de Relaciones Internacionales.

Janekeith Durán- Estudiante de Relaciones Internacionales.