COR-TICOS

noticortosPara reflexionar:

Una nueva época de esperanza. Es aparente que el Presidente electo ha inyectado en la población un nuevo sentimiento de esperanza en el futuro del país. Es un logro importante que todos debemos aprovechar y estimular, para superar la desconfianza en el sistema político y en nuestras propias capacidades para caminar juntos por el camino del progreso y superar importantes retos. Dicho esto debemos ser cuidadosos en generar aspiraciones que tal vez no concuerdan con la realidad. El triunfo de Luis Guillermo Solís es notable y contundente, pero se da con un alto nivel  de abstencionismo, frente a un rival “retirado” y a un PLN quebrado moral y económicamente.

Las expresiones del triunfo electoral: “entendemos con claridad que el pueblo votó por el cambio”, expresó el retirado candidato liberacionista, al tiempo que agrega que impulsará una oposición constructiva. Es posible que el candidato liberacionista pierda toda posibilidad de ejercer su liderazgo; su retiro ha golpeado profundamente al PLN y nuevos liderazgos serán posibles, pero seguro que cooperación será el comportamiento dominante. Si Don Luis Guillermo representa una posibilidad de renovación, todos debemos apoyarlo en beneficio del país.

Cambio: proclamo como presidente electo el inicio de una era de acción ciudadana que lleve a Costa Rica por un camino diferente para que nunca olvide que este es el pueblo que decidió cambiar” ¿Cuál es el cambio que requiere la coyuntura actual por la que pasa el país? Apelamos a la objetividad del Gobierno, al cual apoyaremos en toda iniciativa de beneficio nacional. Dicho esto es importante destacar lo que ya dijimos en nuestro más reciente editorial: Costa Rica es un país exitoso, según valoraciones de organismos independientes serios. Es importante consolidar los éxitos notables y resolver problemas importantes que afectan especialmente a los sectores vulnerables.

Los indicadores de éxito de Costa Rica: notables son particularmente los Indicadores de Progreso Social (IPS), un concepto ampliado con respecto a los indicadores tradicionales como el PIB y el Indice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas: el IPS global pone a Costa Rica primero en la región de América Latina y el Caribe (ALC) y lo confirman las evaluaciones en las tres categorías de bienestar que utiliza: en Fundaciones del Bienestar, nos ubicamos en el puesto 16, entre varios países desarrollados y bien distante de Chile, Uruguay y Argentina, líderes tradicionales del desarrollo en la ALC; en Necesidades Humanas Básicas nos supera Chile por tres puestos, pero superamos a Argentina y Uruguay, por 3 y 9 puestos, respectivamente; y, en Oportunidades, Uruguay ocupa el puesto 18, Chile el 21 y Costa Rica el 22. Invitamos al lector para que visite otros indicadores nacionales de desarrollo AQUÍ.

Las prioridades nacionales: prudencia es uno de los atributos visibles del nuevo Presidente. Seguro protegerá las fortalezas que han hecho de Costa Rica un país exitoso. Pobreza y desigualdad parecen ser su principal preocupación, pero ambos guardan relación con generación y distribución de la riqueza que el país produce. Con el crecimiento actual el país no podrá hacer mejoras sustanciales. En pobreza, el Presidente electo debería visitar la propuesta de su oponente para garantizar un mínimo de consumo para todos los costarricenses y eliminar la pobreza extrema. Tiene un costo importante, pero es una prioridad que puede competir con otras. En desigualdad la tarea es más lenta, porque depende de elevar los niveles educativos (empleabilidad) de los sectores vulnerables. Un reciente informe del PNUD sugiere además tres medidas complementarias: sistema impositivo progresivo; cambiar el régimen de privilegios salariales abusivos en el sector público; y movilización social hacia la clase media desde los sectores más desfavorecidos, lo que nos regresa a la educación.

Estado disfuncional el gran villano: la reforma del Estado es el principal reto que encara el país, porque constituye el gran obstáculo al desarrollo y porque los niveles de ineficiencia fácilmente representan un costo anual, económico y de oportunidad, que ronda los $7000 millones (sí, siete mil millones de dólares por año). La atención de otras prioridades, como crecimiento, empleo, ingresos, infraestructura, investigación e innovación, pasan por una reforma para eliminar los obstáculos al desarrollo y la recuperación de sumas contundentes de recursos ociosos. Necesitamos un Estado sobre todo equitativo, pero sin eficiencia no hay equidad. Según cifras disponibles en el Banco Central (PIB) y en la Contraloría General (presupuesto público) nuestro Estado cuesta el equivalente al 78% del PIB, posiblemente uno de los más onerosos del mundo. Esa inversión no va aparejada con una infraestructura por lo menos regular y con servicios públicos de calidad aceptable.

Déficit Fiscal: el Presidente encontrará una limitación real. El presupuesto del Gobierno Central tiene gastos rígidos, intocables, que suman el 95%, en pensiones, salarios y servicio de la deuda pública. El Presidente tiene algún nivel de discreción sólo con el restante 5% del presupuesto. Una reforma fiscal es urgente para mejorar la disponibilidad de recursos. Sin embargo, ésta debe ser posterior o por lo menos simultánea con la reforma del Estado, porque ahí se encuentran las causas subyacentes del déficit fiscal. Hacerlo, por ejemplo sin reformas estructurales al régimen laboral/salarial, implicará un déficit fiscal mayor en el corto y largo plazo.

En suma: Costa Rica es un país exitoso en el contexto internacional, que arrastra problemas importantes, todos relacionados con un Estado oneroso y disfuncional. Por alguna razón, sobre la que no viene al caso elaborar, una sensación de crisis y de impotencia nos embarga. Hasta ahora. El triunfo de Luis Guillermo Solís es una bocanada de aire fresco, que conlleva una actitud positiva, de confianza en nuestras capacidades para enfrentar los retos del momento histórico. Electo Presidente, Don Luis Guillermo Solís se ha ganado el derecho a ejercer su liderazgo en el breve período 2014-2018 y el respaldo activo de todos para que su gestión sea exitosa y el país incremente sus posiciones de privilegio en progreso social.