Habrá avance del megapuerto

Finalizar audiencia pública y recibir carretera de parte del Conavi facilitarán arranque del proyecto en Limón

 

 

Terminar la audiencia pública, obtener los permisos ambientales de Setena y recibir la carretera de dos kilómetros que permitirá el ingreso de los materiales de construcción a la zona de Moín, son los tres pasos que faltan para que inicie el proyecto de la terminal de contenedores en Limón.

Por una parte, el supuesto daño ambiental que provocaría el megapuerto en el humedal Cariari y el presunto monopolio en el manejo de contenedores que afectaría al puerto de Japdeva, son argumentos en contra de APM Terminals.
Sin embargo, la generación de empleos y la competitividad del país en infraestructura portuaria serían beneficios directos.
Los atrasos y escollos que ha enfrentado el megapuerto podrían encarecer la inversión inicial del proyecto que es de $1 mil millones, y representa la inyección más grande en la historia del país en capital para infraestructura.
Para que la terminal de contenedores sea toda una realidad primero es necesario finalizar con la audiencia pública en la que la empresa concesionaria APM Terminals tendrá que evacuar dudas y responder cuestionamientos a los vecinos de Limón.
Concluir la actividad es una obligación que debe cumplir la firma holandesa luego de que la Sala Constitucional ordenara que debe finalizar la fase de comentarios que quedó pendiente el pasado 9 de noviembre cuando un conato de violencia provocó la suspensión.
La fase final se realizará el próximo sábado 25 de enero en el Gimnasio Eddy Bermúdez de Limón para que los sectores y vecinos interesados puedan participar, comentó Esaú Chaves de Setena.
Una vez superada la audiencia pública que es un requisito para que se otorguen los permisos al proyecto, viene la conclusión del análisis de los estudios de impacto ambiental.
Más de 17 instituciones entre colegios profesionales, universidades y sectores especializados participan en la valoración de los estudios técnicos presentados por APM Terminals, para garantizar transparencia al proceso que lleva la Secretaría Ambiental.
Otro escollo que debe superar el proyecto del megapuerto este año es la carretera de acceso para materiales de construcción que es responsabilidad del Conavi.
La pequeña ruta de dos kilómetros debería estar lista en febrero de este año luego de que se atrasara tres meses.
Mejorar la infraestructura portuaria del país, permitir el ingreso de barcos de carga más grandes de los que llegan actualmente y facilitar el manejo de los contenedores son parte de los beneficios que traería el nuevo megapuerto de Moín.
La generación de más de 200 empleos directos y la consolidación de Limón como una ciudad portuaria que se apoyaría en un programa de especialización de terminales también serían consecuencias positivas del proyecto, explicó Ricardo Douglas, gerente de Comunicación de APM Terminals.
Por otra parte, la construcción de la terminal ha despertado el malestar y las dudas sobre el supuesto daño ambiental que ocasionaría en el humedal Cariari y en el área de desove de tortugas.
También, la presunta concentración de las operaciones de contenedores en el nuevo megapuerto y la afectación a las labores que realiza el actual muelle de Moín son parte de los argumentos por los que se oponen los sindicatos al nuevo puerto.

TOMADO DE:  https://www.larepublica.net/app/cms/www/index.php?pk_articulo=533309961