Costa Rica tiene una ruta gastronómica que mezcla café, chocolate y queso

Dos hoteles promueven el destino entre sus huéspedes

Los quesos artesanales que se producen en Costa Rica han llamado la atención de expertos y turistas internacionales.

 

El cultivo, procesamiento y consumo de tres productos artesanales es el argumento para atraer turistas a una aventura culinaria en Costa Rica. Se trata de la Ruta del Café, Chocolate & Queso.

“Además de tener cada uno de ellos una historia fascinante, son estos alimentos los que levantan gran pasión entre las personas que los disfrutan”, explica Carlos Rojas, de la empresa de quesos artesanales Monte Azul y uno de los participantes en la iniciativa.

Los responsables del proyecto son los chefs Gilad Chudler y Mike C, quienes defienden Costa Rica como “una de las más fascinantes zonas activas culinarias del mundo”.

El recorrido propuesto requiere ocho días, se puede coordinar en el sitio web costaricaculinarytours.com e incluye vistas al hotel Finca Rosa Blanca, en el Valle Central, y su plantación de café orgánico de sombra. La siguiente parada es el centro de producción del chocolate orgánico Sibú y de ahí se van a Monte Azul, para conocer sobre la producción de los quesos artesanales comerciales de Costa Rica, y probarlos.

Además de los chefs organizadores, “en cada destino los participantes tienen la oportunidad de conocer de los expertos la historia de sus productos, desde sus orígenes y sus influencias culturales, el cultivo moderno y las técnicas actuales de preparación. Los huéspedes degustarán los productos artesanales rodeados de un ambiente con el más alto diseño, y de los productos preparados en innovadoras recetas para resaltar sus propiedades, desde las más tradicionales hasta las últimas tendencias en la técnica y la presentación”, dicen en un comunicado.

Aunque existen líneas generales, el itinerario es personalizado y puede incluir otros productos artesanales, como hierbas, miel de abeja (con visita al apiario) ferias del agricultor, cervecerías, bodegas de elaboración de vinos de mora orgánicos y visita a un trapiche o a una plantación de vainilla, entre otros.