Astucia exportadora, el próximo paso a seguir

Proveer productos o servicios a los exportadores actuales, es una forma de ascender

Para crecer al ritmo de los líderes en exportación, los empresarios deberían incrementar la calidad de sus productos, en lo que a normas internacionales se refiere, así como en el valor agregado.

Por cierto, 2013 habrá sido exitoso para el sector, ya que las exportaciones crecerán un 2% en bienes y un 7% en servicios, cifras positivas en una economía lenta, así como una moneda cara.
Sin embargo, muchas empresas todavía enfrentan problemas de innovación.
Proveer productos intermedios, así como servicios, a los exportadores actuales, es una manera de aprender cómo cumplir con los estándares internacionales en calidad y precisión.
Una vez satisfecha la necesidad de las empresas de exportación, varias firmas locales podrán competir directamente en los mercados extranjeros.
Es el caso de cinco empresas locales, que ahora son proveedoras mundiales de estructuras espaciales, tras haber sido colaboradores de Ad Astra Rocket, de Franklin Chang.
Ascender en la cadena de valor agregado es otra manera de encontrar el éxito en los mercados del mundo.
Uno de los ejemplos más conocidos en el país es el de Café Britt, que convirtió el grano en un dulce, cubierto de chocolate.

Por su parte, Alimentos Kamuk exporta salsas de sabores exóticos, adaptadas a los gustos de cada mercado.
Antes de cerrar el año concretará la primera exportación a Suecia, que se sumará a mercados ya consolidados como Inglaterra, Alemania, Francia y República Checa.
“Hemos dedicado tiempo a la investigación de mercados, visitas en ferias, y nos ha valido para hacer un análisis y ofrecer alimentos gourmet”, dijo Freddy Marín, gerente general de la empresa.
Por cierto, 2013 habrá sido exitoso para el sector, ya que las exportaciones crecerán un 2% en bienes y un 7% en servicios, cifras positivas en una economía lenta, así como una moneda cara.
Mientras tanto, el sector sigue enfrentando varios retos, como el de contar con centros de investigación adecuados, para apoyar con los temas de innovación y conocimiento.
Hay siete de las llamadas incubadoras en las universidades estatales; sin embargo, su capacidad de atención es limitada, más que todo por asuntos de presupuesto.
Mientras tanto, solo tres de cada diez productos exportados por empresas nacionales, tienen alguna innovación.
En la mayoría de los casos se exporta solamente la materia prima, y alguien más es el que gana el dinero al procesarla.
“El valor agregado local que les damos a esos productos es bajo, el componente de ascenso y de inversión en cadenas de valor son reducidos”, explicó Karla Meneses, de Estado de la Nación.
El país tiene la reputación de innovador, pero esto se debe al aporte de las empresas de zona franca.

 

 

 

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