Prevención del lavado de dinero

Hoy el sector bancario celebra el Día Nacional de la Prevención del Lavado de Activos, haciendo un llamado a concretar propuestas que permitan establecer una estrategia conjunta entre los sectores público y privado para prevenir este acto delictivo en el país.

El lavado de dinero es uno de los fenómenos más representativos de la economía subterránea, en los que convergen con apariencia de legitimidad los dineros obtenidos de actividades ilegales como venta de drogas, secuestro, hurtos y estafas, entre otros.

El concepto de lavado empieza a utilizarse con mayor frecuencia a partir del 1920 en Estados Unidos, época cuando las mafias dedicadas al tráfico de blancas, bebidas alcohólicas y extorsiones crearon una serie de negocios para esconder la procedencia ilícita del dinero que ganaban en sus actividades criminales. Uno de estos negocios fue el de lavado de ropa, cuyo servicio se pagaba en efectivo.  En la década de los 70 es cuando el término se vincula más al narcotráfico, debido a que muchos bancos de Estados Unidos, prácticamente sin ningún control, captaron numerosas sumas provenientes del negocio de las drogas. Posteriormente la comunidad financiera internacional se une para identificarlo, prevenirlo y combatirlo.

Según el Grupo de Acción Financiera de Sudamérica (Gafisud), hoy en día el lavado de dinero tiene tipologías utilizadas con mayor frecuencia en países latinoamericanos, entre las cuales se encuentran: lavado de recursos provenientes de defraudación de fondos públicos, el lavado de fondos a través de casinos, explotación y comercialización de oro para financiar terrorismo, utilización de productos financieros de las sociedades cooperativas y de las asociaciones mutuales, ingreso declarado de divisas desde el exterior para operaciones de cambio, transporte transfronterizo de divisas, creación de sociedades de inversión, transporte clandestino de metales preciosos por frontera, utilización de empresas de fachada para apoyar las actividades de lavado de activos (paraísos fiscales), uso de empresas de call-centers y negocios online para la movilización y ocultamiento de fondos, utilización irregular de fondos de pensiones, importación de materias primas y maquinaria, utilización de entidades sin ánimo de lucro que prestan servicios de educación.

Todas estas variedades de lavado son usadas por los delincuentes como herramientas para dar apariencia de legalidad a los dineros que se han obtenido de forma ilegítima, afectando seriamente los mercados financieros, pues distorsionan la actividad real de este sector, generando corrupción a su paso.

En el Día Nacional de la Prevención del Lavado de Activos se pretende que la ciudadanía entienda que esta operación en sí no genera directamente violencia y muerte, pero posee un amplio y robusto poder corruptor en nuestras instituciones, sectores comerciales, productivos y la sociedad en general.

Desde LA PRENSA LIBRE apoyamos la divulgación de información que permita impulsar y concretar los esfuerzos nacionales y regionales que se utilicen para fortalecer la prevención y persecución de este delito, que por su naturaleza camuflada dificulta dimensionar su tamaño, alcance y verdadero impacto sobre nuestra economía.


“En el Día Nacional de la Prevención del Lavado de Activos se pretende que la ciudadanía entienda que esta operación posee un amplio y robusto poder corruptor en nuestras instituciones públicas y privadas”.

TOMADO DE:  http://www.prensalibre.cr/lpl/comentarios/93042-prevencion-del-lavado-de-dinero.html