Consumo interno será la apuesta

Crédito productivo sería la herramienta para propiciar la dinámica para las empresas

 

 

La reactivación del consumo interno por medio de crédito productivo y ofrecer señales positivas del entorno económico es el camino para revertir las cifras de bajo crecimiento, que provocan el estancamiento del empleo en nuestro país.

Esta es la respuesta para atenuar la caída en el volumen y valor de las exportaciones, principalmente hacia Estados Unidos y Europa, situación que limita el crecimiento del país.
El agro, turismo y manufactura instalada en zona franca, son los sectores con menor crecimiento, en gran parte porque su crecimiento está ligado a la demanda de los consumidores de otros países.
Facilitar el surgimiento de nuevas empresas, o que mejore la eficiencia de una en operación debe ser la meta de un plan de crédito productivo.
En el corto plazo, existe una oportunidad para alcanzar esa meta.
En el Banco Central han sido reacios a reactivar el crédito, por los efectos inflacionarios que genera.
Sin embargo, si se encuentra una forma de que el dinero llegue realmente a financiar un proyecto que genere nuevos ingresos, no habrá inflación.
El factor de precios se mantiene estable, por lo que las autoridades deberían hacer un esfuerzo por levantar el mercado crediticio tal como se vio entre 2005 y 2008.
De concretar un buen plan de crédito productivo, surgirán empresas y expansiones de las existentes.
Este crecimiento generará empleos nuevos, que permitirán a los hogares consumir más y así cerrar el círculo de demanda para la nueva oferta.
Para convertir este supuesto en realidad, primero es necesario buscar opciones de flexibilización para que las empresas, en especial las pequeñas, puedan acceder al crédito con facilidad y rapidez.
“El Gobierno debe dar herramientas para que el sector privado genere empleo. El paso número uno para lograrlo es dinamizar nuevamente el crédito, para que las empresas puedan producir, invertir más y contratar más personal”, señaló el analista Rudolf Lucke, autor del estudio de la UCR.
Otros sectores apuntan que, además de crédito, es necesario que el gobierno propicie señales positivas en el entorno que deberían producirse antes de que acabe la presente administración.
Esta es la manera para cortar el círculo negativo de desaceleración que afecta a la mayoría de mercados.
En el caso interno, el crecimiento de la producción es insuficiente como para generar bie-nestar.
El Producto Interno Bruto (PIB) decreció de un 6% a principios del 2012, a un 3% para el segundo trimestre de este año, básicamente por la baja del sector externo.
Se espera un comportamiento similar para el cierre de 2013.
Uno de los sectores afectados es el agrícola, cuya actividad decreció en un 2% en el último año, según el índice mensual de actividad económica.
Los empresarios de este sector, podrían variar la estrategia y buscar una oportunidad en el mercado interno.
Aunque el precio pagado por el comprador será menor que en Estados Unidos, al menos permitiría enfrentar las obligaciones económicas mensuales.
También, es una manera de defender empleos.
Sería el mismo caso para los hoteleros, quienes tienen alta dependencia de los turistas internacionales.

TOMADO DE:  https://www.larepublica.net/app/cms/www/index.php?pk_articulo=533307117