Pague menos con electrodomésticos verdes

Aparatos consumen hasta un 40% menos de electricidad

 

 

Para que su gasto en electricidad sea menor, podría invertir en aquella gama de productos de bajo consumo.
Debe considerar la inversión y la intensidad del uso que dará al aparato, para estimar si al final percibirá un retorno de esa inversión.

En el mercado existen varios productos que ahorran entre un 10% y un 40% de consumo energético, entre ellos refrigeradoras, hornos y cocinas.
Los precios de estos aparatos eléctricos van de los ¢300 mil en adelante, y en algunos comercios, se pueden hacer créditos.
Las características que los diferencian de los electrodomésticos convencionales es que las casas matrices han desarrollado tecnologías para hacer el producto más ecológico, y por ende que consuma menos electricidad.
Por ejemplo, existen hornos que tienen un grosor mayor al acostumbrado para conservar la temperatura caliente, y cocinar con menos energía posible.
En las cocinas los discos de vitrocerámica, a diferencia de los discos tradicionales, ahorran aproximadamente un 30% del consumo eléctrico.
En los productos como refrigeradores, se pueden encontrar los que tienen el congelador abajo, ya que estos hacen que el frío suba y se conserve hacia los productos que no necesitan temperaturas bajas para mantenerse.
Este método evita que el frío se evapore y no se pueda aprovechar de ninguna manera, estos pueden reducir hasta ¢7 mil por mes en los recibos de electricidad.
Igualmente hay electrodomésticos con tecnología Inverter, que hacen que sean “inteligentes” ya que están programados para regular la temperatura en las horas en que más se requiere, dijo Andrea Morales, directora de Relaciones Corporativas de Gollo.
Es recomendable buscar las certificaciones internacionales, y revisar que los aparatos que quiera comprar tengan algún tipo de garantía internacional.
Una opción es comprobar que la etiqueta energética sobre el consumo anual del producto, sea avalada por entes internacionales como Energy Star.
Sin embargo, el aparato no puede hacer todo el trabajo, la eficiencia energética dependerá del uso que usted le dé.
Por ejemplo, apartar la refri de la pared, a una distancia de diez centímetros, ya que la rejilla trasera del refrigerador debe mantenerse ventilada.
Tampoco usarla para secar ropa o zapatos, ya que la refrigeradora va a trabajar de más para absorber el aire que necesita, y por ende consumir más energía.
En la cocina también se puede reducir consumo energético, usando el calor residual de los discos sellados de la cocina, al apagarlos unos minutos antes de terminar la cocción.

TOMADO DE:  https://www.larepublica.net/