Incrementan uso de energías renovables

En Centroamérica

 

Solución para no depender del combustible.

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Comunidades pobres ahora instalan paneles solares para tener su propia fuente de energía. Foto: Cortesía de AEA.

Costa Rica, así como los demás países del istmo, se han dado a la tarea de potenciar e incrementar el uso de energías renovables, como una salida para bajar el consumo de combustible en la producción de la electricidad, en especial en la época seca.

Por esto, autoridades de todo Centromérica, así como empresarios privados, se reunieron en Ciudad de Panamá para participar en el Vigésimo Segundo Foro Regional de la Alianza en Energía y Ambiente con Centroamérica (AEA), en el cual se evidenciaron los grandes problemas y el faltante de opciones de generación eléctrica más amigables con el ambiente.

Si bien, la producción de energías renovables creció para el 2012 a un 58%, se busca que toda la demanda sea cubierta sin necesidad de los derivados de petróleo. Por ejemplo, según detalló la experta del Incae, Ana María Majano, la factura petrolera que pagan los países de Centroamérica pasó de ¢3 mil millones en el 2000 a ¢12 mil millones en el 2008.

“En los países de Centroamérica no podemos decir que vamos a crecer menos para ser más sostenibles, sino por el contrario tenemos que desarrollarnos de la mano con el ambiente. Ese es el reto que tenemos. Es un proceso de cambio que se debe realizar para abastecer las necesidades humanas, pero integrando lo ambiental con lo social y lo económico, si no no es sostenible”.

Según un informe presentado por la AEA, titulado “La ruta hacia el futuro para la energía renovable en Centroamérica”, la región debe instalar entre 6.300 y 7.300 megavatios de nueva capacidad de energía antes de finalizar el año 2020.

Actualmente, la generación hidroeléctrica representa el 48,9% de la energía producida en la región, luego se ubica la producida con petróleo con un 34,1%; la geotermia con un 7,5%; la eólica con un 1,7%; por medio del bagazo de caña con un 3,8%; y con carbón, un 3,9%.

Aunque los proyectos de gran envergadura son fundamentales, la nueva línea en Centroamérica para el uso de tecnologías con fuentes renovables es a pequeña escala, es decir que cada finca o comunidad tenga una forma propia de producción.

“Las comunidades se han involucrado en desarrollar un apoyo técnico y asesorías, de manera que piensan y confían que van a tener una solución a sus problemas de energía. Pequeños proyectos en comunidades tienen grandes impactos no solo para las familias, sino para los niños también, ya que abastecen de electricidad a los centros educativos y a los productores agrícolas” detalló la directora administrativa de AEA, María Eugenia Salaverría.

Pobreza energética

Según la experta del Incae, la pobreza es casi la justificación y correlación para que en América Central haya casi 34 millones de personas que no tienen electricidad en sus casas.

“Sin duda, la pobreza energética es un reto para la región excepto en Costa Rica. En total, cerca de 34 millones de personas en el istmo no tienen electricidad en sus casas. La leña es aún la principal fuente de energía para cocinar en las casas de los centroamericanos. Por ejemplo en Guatemala, un total de un 56% de personas la utilizan” explicó Majano

El coordinador Regional de la AEA, Salvador Rivas, destacó el avance en las acciones para bajar el consumo de petróleo en la producción eléctrica.

“Las energías renovables representan una clara contribución al desarrollo sostenible de los pueblos centroamericanos, permitiendo sustituir el consumo de combustibles fósiles y el aprovechamiento de los recursos naturales abundantes en la región de una forma amigable con el medio ambiente. Este tipo de energías constituyen una estratégica clave en los países en vías de desarrollo, generando empleos, reduciendo importaciones de petróleo y está demostrado que pueden llevar el bienestar asociado con la energía a las comunidades rurales más pobres y aisladas” analizó Rivas.

Por eso se diseñan proyectos para que cada comunidad tenga una fuente propia de electricidad. Por ejemplo, una empresa llamada Luz Nueva ideó colocar un panel solar en el centro de las comunidades que no tienen energía, el cual está conectado a varios enchufes para cargar una especie de lámparas portátiles con forma de bombillo.

“La gente llega, carga sus celulares y los bombillos y con eso tienen luz en sus casas hasta por 16 horas. Es lo más práctico y la inversión es solo al inicio con los paneles y los bombillos, pero luego es algo gratuito que permite que las personas no estén a oscuras y lo mejor es que no se contamina”, explicó Guido Villalta, encargado del proceso.


Actualmente, la generación hidroeléctrica representa el 48,9% de la energía producida en la región, luego se ubica la producida con petróleo con un 34,1%; la geotermia con un 7,5%; la eólica con un 1,7%; por medio del bagazo de caña con un 3,8%; y con carbón,
un 3,9%.


El Foro también sirvió para que el secretario general del Sistema de Integración Centroamericana, Hugo Martínez, revelara que están gestionando que países de Europa y Asia financien proyectos para promocionar el uso de energías renovables en la región y que así haya más facilidades para los productores, así como para las comunidades pobres.
Aunque apenas está en el papel, existe un interés por potenciar un desarrollo energético sostenible con el cual se bajaría la cantidad de personas que no tienen luz en sus casas, así como los índices de contaminación, como es el caso de las fincas en Costa Rica.

TOMADO DE:  http://www.prensalibre.cr/