Definir una estrategia dura con Nicaragua

editorialEn un editorial previo argumentábamos que Ortega es una amenaza permanente para el país y que sus actos tienen el respaldo de los nicaragüenses. Esto lo confirman las encuestas en forma objetiva. La seriedad de la amenaza es aun más clara con las recientes violaciones de nuestra soberanía, en total irrespeto a las decisiones de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Es posible que Ortega crea que el país es incapaz de reaccionar más allá de sus reclamos en el lento plano del derecho internacional y que, además, se sienta respaldado por la CIJ en virtud de su reciente resolución en favor de Nicaragua y en franco perjuicio de Colombia. Tales circunstancias hacen pensar que Ortega cree posible apropiarse de Isla Calero – y tal vez más del territorio costarricense – a través de un hecho consumado, frente al cual Costa Rica, un país sin ejército, tiene limitadas opciones de reacción.

La seriedad de  la situación no puede ser ignorada. Ortega ha situado este año equipos de dragado en Isla Calero y ha ampliado los caños para desviar las aguas del río San Juan de su curso natural al mar Caribe, invadiendo territorio nacional. Y también ha extendido sus amenazas  sobre la Provincia de Guanacaste y los derechos de navegación en el río Colorado. Bien ha hecho la Sra. Presidente en mantener las relaciones económicas al margen de este conflicto, pero no parece tener razón en cuanto a la aparente falta de respaldo nacional a sus políticas con Nicaragua. Diríamos, más bien, que los costarricenses queremos una política dura sobre las relaciones con nuestro vecino del norte, que se podría construir en torno a tres opciones.

La primera y más urgente es promover un acuerdo formal y una política conjunta con Colombia, Panamá y Jamaica, que tienen diferencias en materia de territorios marítimos con Nicaragua. Una posición regional es una fuente de fortaleza, frente a las acciones de carácter diplomático, cuyos resultados son impredecibles y lentos. La segunda es una política migratoria más restrictiva para los nicaragüenses. Que Nicaragua ha venido exportando pobreza a Costa Rica, es un hecho que venimos ignorando por mucho tiempo. El país podría seguir apoyando a los nicaragüenses que están a derecho con su status migratorio y que tienen trabajo. El resto deberían ser forzados a regresar a su país. Podríamos incluso poner restricciones al envío de remesas desde suelo nacional a Nicaragua. La tercera opción es lograr un acuerdo político para construir, como una situación de emergencia, no La Trocha, sino una carretera pavimentada a lo largo del río San Juan. Con ello se logran varios objetivos relacionados: tener una presencia contundente en la frontera norte; fortalecer la economía incorporando esa rica zona a la producción agrícola nacional; y tener la posibilidad de movilizar recursos de seguridad, sin las complicaciones de transporte que ahora tenemos.

Tiene razón la Sra. Presidente cuando dice que “lo peor que podemos hacer los ticos es… pretender que las cosas no van a ir más allá” y que el conflicto “seguirá pasando a menos que organismos del derecho internacional se pronuncien, como se tienen que pronunciar, y ojalá hacerles ver, de primera mano y al más alto nivel, a quienes presiden estos organismos, de que no se trata de una situación cualquiera, que Costa Rica al ser una nación desarmada, necesita una respuesta mucho más contundente y rápida de parte de esos organismos”. Pero también tiene razón el Ministro de Relaciones Exteriores, cuando señala que “En este conflicto estamos solos…” y que “el país no tiene apoyo de organismos internacionales”. Es una dura realidad, que destaca las debilidades de nuestra política frente a los actos violatorios de nuestra soberanía por parte de Nicaragua. Es hora de agregar más músculo a esa política. La Sra. Presidente y el Ministro de Relaciones Exteriores tienen la palabra y el respaldo de la población, que está dispuesta a cualquier sacrificio para confrontar esta situación.

1 thought on “Definir una estrategia dura con Nicaragua”

  1. No se a que linea editorial pertenece esta publicacion,pero por el momento voy a hacer caso omiso de si es socialdemocrata o progobiernista ,lo que deduzco por los articulos que publica y en contraposicion con otros servicios de noticias que recibo.
    Si asi fuere imagino tambien que este editorial es un sondeo de una politica pensada en algunos sectores de gobierno.Y lo que escribo parte de esas dos suposiciones,si es que este gobierno aun puede rectificar politicas primordiales para la paz social del pais.

    1. A Costa Rica le debe Nicaragua estar en manos de Ortega,pues fuimos nosotros el factor clave para el derrocamiento de Somoza y el ascenso del sandinismo al poder.

    2. A las politicas de ¨contemplaciones¨y de ¨pobrecitos¨ referidas a los migrantes nicaraguenses que permean las administraciones posteriores al ascenso de Ortega al poder ,debemos en muy buena parte el deterioro social y de crecimiento de la linea de pobreza, toda vez que en su inmensa mayoria Nicaragua nos exporta su pobreza y es Costa Rica su primer linea de reabastecimiento en lo que alude a salud,educacion,trabajo,vivienda y otros servicios.

    3. Hemos modificado sustancialmente nuestra tradicional politica de ¨asilo politico¨para convertirnos en pais de refugio de toda clase de personas,no ya solo nicaraguenses empobrecidos,sino tambien de suramericanos y caribeños afectos a toda clase de problemas que vienen a dirimir en nuestro suelo dejandonos funestas enseñanzas y secuelas de muy dificil erradicacion.

    4.Con el cuento de que los nicaraguenses son estrictamente necesarios para la construccion y la recoleccion de cosechas , lo que beneficia solo a los que ¨manejan¨esos dos ¨frentes economicos¨, abrimos la frontera Norte ,flexibilizamos hasta el ridiculo una Direccion de Migracion que parece no existe del todo y si agregamos a ello la falta de pudor de los abogados y comerciantes que viven vinculados a ese negocio del ¨chorro de migrantes¨, que utilizan en su estricto beneficio,dejando al Estado el hacerse cargo de los asuntos ¨sociales¨de quienes explotan, hemos ido ingresando poco a poco en una espiral de violencia social que no sabemos donde se inicia,mucho menos donde ira a terminar.

    5. Y para colmo de males todo esto cuenta con la aquiesciencia cultural nuestra aupada incluso por la inaccion de la Defensoria de los Habitantes y de la Sala Constitucional adonde van a terminar cualesquier problemas que tengan que ver con los derechos de esas personas.

    6.El discurso y las conversaciones que haga la señora presidenta en la ONU no pasaran de una queja mas ante un organismo que lo ha demostrado fechacientemente es sordo, mudo, ciego y ademas autista para lo que no sean asuntos de interes primario para quienes conforman su Consejo de Seguridad y su Consejo Economico,los verdaderos ,reales y unicos gobernadores de la ONU, una fallida ilusion de postguerras.

    Termino como comence: si esta es una linea de exploracion de lo que queda de la socialdemocracia apenas visible en el gobierno actual o una exploracion del propio gobierno , lean bien: les ha cogido tarde para rectificar lo que a todas luces es un gravisimo error que nos esta costando mucho mas de lo que aparentemente deja algun beneficio.

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