Pellizcar y jalar orejas es un delito

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Los padres deben aprender a educar sin insultar o golpear a los hijos.

“Espérese a que llegue a la casa para que vea la fajiada que le va a dar su tata”, esta era una frase muy común de escuchar en la sociedad tica, no obstante, si la amenaza llega a concretarse se convierte en un delito.

A partir 2008, los legisladores aprobaron un cambio en el artículo 143 del Código de Familia, el cual habla sobre la Patria Potestad. Ahí se hace referencia al deber de los padres a educar pero sin utilizar el castigo físico o el trato humillante.

Antes de esa fecha, estaban permitidos los “castigos moderados”, no obstante nunca se definió qué era eso, por lo que para unos jueces esto significaba cualquier castigo que no dejara marcas en el cuerpo.

Según datos de la institución, cerca del 70% de los padres todavía consideran que al castigo físico como algo necesario para la educación de los hijos, a lo cual los especialista insisten en que es una mala percepción, ya que en la realidad lo que se está haciendo es formando a personas agresivas.

DAÑO IMBORRABLE

“Una mala palabra o un desprecio de un padre a su hijo perdura más que un fajazo o una nalgada, porque son golpes en el alma”, afirmó Rodolfo Meneses, abogado del Centro de Orientación del Patronato Nacional de la Infancia (Pani).

Meneses agregó que “a nivel internacional se ha demostrado que este tipo de agresión en los menores de edad a mediano o largo plazo produce secuelas. A esto también se le suma la humillación, las faltas de respecto y los insultos que producen daños muy profundos en las personas menores de edad, para poder sanar cuesta mucho”.

Es por eso que el Pani imparte talleres para padres, de manera que si reciben una denuncia por posible agresión a un menor “por educarlo” y esta es confirmada, el encargado del menor deberá asistir a estos talleres y, en caso de que reincida o no asista, podrá ser juzgado penalmente.

Ante la falta de información sobre los mejores métodos para educar a los hijos el Pani tiene una línea gratuita que busca orientar a los padres o quienes tengan que cuidar a menores de edad.

“Nosotros atendemos todo tipo de consultas, desde las 7 de la mañana y hasta las 10 de la noche”, comentó el funcionario.

Dentro de las principales recomendaciones que se dan está el de no tomar o hacer algo cuando se está muy enojado, es mejor esperar unos minutos para tranquilizarse y luego explicarle al menor las consecuencias de eso que acaba de hacer.

TOMADO DE:  http://www.diarioextra.com