Biocombustible es el futuro

Soluciona problemas energéticos y de salud

RESUMEN

Es crucial apostar por los biocombustibles nacionales, porque ahí está el futuro, dijo ayer José María Figueres, actual CEO del Carbon War Room, organización mundial dedicada a resolver los problemas del calentamiento global.
La evolución hacia el combustible ambientalmente amigable generaría nuevos ingresos para el país, mientras mejoraría la salud de los costarricenses.
Además, aseguraría la posibilidad de incrementar nuestras exportaciones a la Unión Europea, que a partir del año entrante, impondrá restricciones en los productos de los países con alto nivel de contaminación aérea.

La afirmación del expresidente coincide con el anuncio de Holanda hecho este mes, que a partir del año próximo reducirá las importaciones de cualquier país que tenga una huella de carbono elevada.
Sustituir el diesel convencional por biocombustible representa un ingreso nuevo del país, así como reducir la cantidad de los gases invernadero que actualmente estamos generando, dijo ayer José María Figueres.
El expresidente fue el principal expositor de una conferencia sobre el tema de Bioenergía, en el Club Unión a más de 100 empresarios, patrocinada por el Banco Nacional y LA REPÚBLICA.

Se trata de un ingreso anual de unos $250 millones al sustituir el 10% del diesel importado, por los aceites derivados de las plantas nacionales, sea coyol o jatrofa, entre otras opciones.
Otra ventaja de este tipo de cultivo es que las plantas utilizadas en el biodiesel son resistentes, así que podríamos aprovechar unos 8 mil kilómetros cuadrados de terrenos actualmente ociosos o poco productivos, por ser poco fértiles.
Para producir el material biológico inicialmente necesario para satisfacer la demanda, se necesitarían tan solo 400 km2.
Además, la nueva demanda impulsaría el sector agrícola, así como el industrial, que extraería el aceite que se mezcle con el diesel.
Por su parte, las gasolineras tendrían que ajustar algunos de sus tanques y bombas.
Sin embargo, esta transformación no sería complicada, mientras los motores diesel ya pueden quemar el biocombustible, sin ajustes.
Los vehículos que utilizan la gasolina no estarían afectados, dado que la principal fuente de los gases invernadero, sobre todo el dióxido de carbono, vienen de la combustión del diesel.
Por eso, el uso del biocombustible reduciría de forma significativa, el nivel de las partículas tóxicas emitido en el aire que respiramos, en comparación con quemar el diesel convencional.
La urgencia de impulsar la evolución del biodiesel viene en parte de un informe del mes pasado de Países Bajos, que a partir de 2014 reducirá la importación de los productos, hechos en lugares de alto nivel de generación de los gases invernadero.
Esta restricción afectará la exportación al resto de la Unión Europea, de este tipo de productos, que pasan por los puertos holandeses.
Dado que la mayoría de las exportaciones costarricenses lleguen a la UE por Róterdam, la economía nacional estaría afectada por las nuevas restricciones.
Las exportaciones locales a la UE son de $14 billones.
Para evolucionar en este camino, sería necesario desarrollar un plan de acción, involucrando los sectores público y privado, incluso a Recope.
Con un plan tal, los agricultores podrían solicitar los recursos necesarios a los bancos.
Sin embargo, es un proyecto que apenas está en su fase de gestación.

 

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