Usados pagarán impuesto como nuevos

Desde ahora los vehículos menores de seis años de fabricación que sean importados al país pagarán igual que los carros nuevos respecto al impuesto selectivo de consumo.

La medida rige tras un decreto firmado por el Gobierno, que busca —según este— simplificar el cálculo del impuesto y minimizar las incoherencias en esta tarifa impositiva.

Con la nueva escala, los vehículos de cero a seis años pagarán respecto al selectivo de consumo un 30% y tendrán una carga impositiva total del 53%.

Mientras, los vehículos de más de seis años pagarán un impuesto del 48% y tendrán una carga total del 73%.

Esta medida trae sorpresas para ambos sectores importadores de estos bienes.

Por un lado los importadores de autos usados aplauden la decisión del Gobierno al igualar algo que ellos alegaban como una discriminación.

Por el otro, los de vehículos nuevos ven esta decisión como nefasta, porque no hay estudios técnicos que demuestren el porqué de este ajuste, aducen.

“Lo que trata el Gobierno es incentivar a los importadores de autos usados con el propósito de que traigan carros más nuevos para renovar el parque vehicular y por ende disminuir los efectos de contaminación, los vehículos desde 2007 en adelante, pagarán igual que los nuevos”, indicó José Carballo, presidente de la Cámara de Importadores de Carros Usados.

Por su parte, desde la Asociación de Importadores de Vehículos y Maquinaria (Aivema), ven la decisión como negativa y están      preocupados de que a un bien usado se le dé el mismo tratamiento que a uno nuevo.

“Acá no existe discriminación, nos preocupa que traigan más chatarra, desgraciadamente no hay en este caso un estudio técnico que fundamente la toma de esta decisión, y eventualmente estaríamos impugnando esta decisión”, indicó Carlos Aguilar, representante de Aivema.
El anuncio generó tal revuelo que incluso ayer por la tarde representantes de Aivema se reunieron con Édgar Ayales, ministro de Hacienda para entender mejor el porqué de esta decisión.

Las circunstancias complejas que han rodeado al sector importador de vehículos usados no pueden ser obviadas, especialmente cuando el impacto es alto y sobre una gran cantidad de empresas que implican empleo directo e indirecto para cerca de 20 mil personas, de acuerdo con Ayales.

“Cualquier tipo de medida debe realizarse integralmente analizando con cuidado un balance entre las expectativas fiscales, las políticas ambientales y el desarrollo social y económico, teniendo claro que el Estado debe hacer ese balance para distribuir los beneficios del desarrollo entre sectores cuyos intereses pueden estar en conflicto”, explicó en ese sentido el Ministro de Hacienda.

TOMADO DE:  www.larepublica.net/