“Debía luchar por mí mismo, mis derechos y por los de la diversidad sexual”

Marco Castillo, presidente del Movimiento Diversidad

Aunque reconoce que desde los cinco años sabía que era diferente, le costó mucho aceptarlo.

Desde 1987 está en la lucha por la igualdad

.NAC10-1-CASTILLO-MARCO-1

El actuaL presidente del Movimiento Diversidad, Marco Castillo, aceptó una entrevista con LA PRENSA LIBRE en la que reconoce que le fue muy difícil aceptar que es homosexual e incluso llegó a vivir una doble vida.

Luego de formar parte de sindicatos y luchar por mejores salarios para los trabajadores, un día reflexionó y se convenció de que “debía luchar por mí mismo y mis derechos: Los derechos de la diversidad sexual”. Es así como comienza en esta lucha en 1987 y en la que seguirá esperanzado de que se llegue a lograr el objetivo algún día.

Aficionado al Cartaginés, manifiesta que nunca le ha faltado amor y que las religiones son las que han provocado en mucho la homofobia que afortunadamente se ha venido erradicando en el país, ya que hay menos personas que no los aceptan. Estas son las declaraciones dadas por Marco Castillo al Decano de la Prensa Nacional.

¿Cómo define a la familia?

-Es el núcleo básico de la sociedad, donde las personas se nutren de amor, donde generalmente se transmiten los valores sociales. Su composición no está de ninguna manera sujeta a determinaciones previas, legales o por normas religiosas, lo que sería una injerencia arbitraria contra la vida privada. Por lo que no hay un concepto cerrado de familia. La realidad social corrobora que a la familia no se le puede encasillar en lo que algunos llaman el concepto de familia tradicional.

¿Qué opina de la marcha por el fortalecimiento de los valores de la familia?

-Es el fomento del odio hacia las diferencias sociales, ¿cómo pueden fomentar la falta de solidaridad humana hacia las personas que no pueden tener hijos y deben recurrir a la Fertilización In Vitro?,  ¿cómo pueden fomentar el desprecio hacia las personas con diferente orientación sexual?¿cómo pueden hablar de concepto tradicional de familia cuando no existe socialmente un patrón de familia?

Siempre había tenido la duda de por qué los movimientos religiosos fundamentalistas, si quieren defender el matrimonio tradicional ¿no se oponen al divorcio? ¿por qué no condenan el adulterio? ¿por qué no condenan las relaciones pre y extramatrimoniales? Siempre había dicho que ¿por qué no hacían una marcha contra el divorcio, el adulterio y las relaciones extramatrinoniales, en lugar de estar impidiendo el reconocimiento de los derechos humanos de la diversidad sexual?

Ahora he caído en la cuenta de que lo que defienden no es el matrimonio tradicional en sí, sino más bien el patrón patriarcal de la sociedad. Los uniones entre personas del mismo sexo pone en entredicho el molde patriarcal de las estructuras religiosas, donde la mujer no tiene ningún papel y donde la homosexualidad está condenada.

¿Es homofóbica esa marcha?

-Y lo es en el más claro de los sentidos. Es un llamado al odio contra nosotros y nosotras las personas de la diversidad sexual que reivindicamos nuestros derechos. Ya la Sala Constitucional de Costa Rica ha dicho que lo nuestro son Derechos Humanos. Ya ha dicho que la Asamblea Legislativa debe dictar normas de “urgente necesidad” regulando nuestros derechos de pareja (Voto 7262-2006). Y ahora, que mediante la Ley de la Persona Joven, por unanimidad de los diputados y diputadas, se ha dictado una manera de reconocimiento, entonces hacen un desfile para oponerse. Si eso no es homofobia, no sé qué lo será.

¿Qué mensaje le daría usted a los organizadores?

-Que piensen más en el respeto ajeno y menos en el odio.

¿Qué lo llevó al Movimiento Diversidad?

-De joven pertenecí a sindicatos en defensa de los trabajadores más desprotegidos. Trabajé con campesinos sin tierra. Fui 17 años dirigente de la ANEP. Incluso fui militante de un partido de izquierda. Cuando Vanguardia Popular ganó en 1981 la dirigencia de la ANEP fui despedido y al quedarme sin trabajo (y nadie le da trabajo a un izquierdoso huelguista) me di cuenta de que debía estudiar algo que me permitiera trabajar sin patrón.

Así estudié Derecho, y ya graduado, un colega me llevó el estatuto y acta constitutiva de la Asociación Nacional de Lucha contra el Sida, que ningún abogado quería firmar para llevarlo al Registro, no solo firmé, sino que me ligué al movimiento por la lucha de nuestros derechos.

¿Desde hace cuánto está en esta lucha?

-Desde el año 1987.

¿Cree que algún día se aprobará el matrimonio igualitario en Costa Rica?

-Más temprano que tarde se aprobará. Eso sí habrá que hacer algunos cambios importantes en el país de la mano con nuestra lucha.

¿Qué representó para usted Abelardo Araya?

-Fue un compañero de luchas desde los años 80, coincidimos en varias organizaciones, y admiré su apertura, en el 2006, a la discusión pública, lo que ha hecho que el tema de nuestros derechos se visibilice cada vez más y haya recibido apoyo abierto de mucha gente.

¿Por qué quiso asumir la Presidencia del Movimiento Diversidad?

-Lo de querer, querer, no es exacto. Tuve que pensarlo mucho. Había llegado un momento en mi vida en el que por pensionarme había decidido ser asesor y dedicarme a escribir. Mi decisión me tomó un mes pensarla ante la insistencia de un buen grupo de amigos y amigas. Cuando lo decidí, lo hice porque creo que mi vida debe vivirse con consecuencia, es decir ser uno lo que es y obrar en esa tesitura.

¿Es usted gay?

-Desde más o menos a los 5 años me di cuenta que yo era diferente. En ese momento no entendí bien lo que me pasaba (aparte de no entender lo que me pasaba tampoco existía la palabra gay con la actual acepción).

Sufrí mucho al principio porque la sociedad y mi familia como parte de ella, no estaban preparadas para atender a alguien con esa diferencia. Ya en la escuela y en el colegio sufrí lo que ahora llaman “bullying” Lo traté de superar teniendo buenas notas y algunas novias. Lo mismo me pasó cuando trabajaba en los sindicatos: tenía novias para tapar el qué dirán.

Pero por dicha, pude un día superar esos prejuicios y decir que como gay debo vivir como gay. Ha significado una gran apertura y una gran tranquilidad en mi vida. El vivir una doble vida, es uno de los martirios más grandes que nos ha pasado y les sigue pasando a la gente de la diversidad sexual.

¿Qué lo llevó a luchar por los derechos de las personas homosexuales?

-Reflexioné y dije en un momento de mi vida que no tenía que pelear por salarios para los trabajadores y tierras para los campesinos, que si bien eran luchas justísimas, debía luchar por mí mismo y mis derechos: Los derechos de la diversidad sexual.

¿Existe homofobia en Costa Rica?

-¡Uy!, hay que sufrirla para saber el grado fuerte que existe. Sin embargo, cada vez hay menos personas homofóbicas. Y parece vislumbrarse un futuro mejor.

¿La Iglesia ha tenido que ver con todo esto?

-Es doloroso que esta Iglesia nos maltrate tanto. Es horrible oír a los curas despotricar desde los púlpitos contra la homosexualidad. Y claro la homofobia se nutre de factores sociales y personales (la propia inseguridad sexual de algunos) y las prédicas religiosas. Sin embargo, con la misma Biblia, hay iglesias como la luterana que tiene visiones nada homofóbicas.

¿Ha sido este Gobierno homofóbico?

-Laura marchó estando en la anterior campaña política en un desfile por la familia tradicional y contra los derechos de los homosexuales. Ambiguamente ha dado declaraciones, especialmente fuera del país, a favor de nuestros derechos. Envió a sesiones extraordinarias de la Asamblea Legislativa el proyecto de Ley de Sociedades de Convivencia de parejas del mismo sexo, pero no pudo (o no quiso) convencer a sus diputados de aprobarla. Ha habido falta de voluntad política. Hay ministros que nos apoyan y diputados del Gobierno que nos apoyan. Pero en un balance salimos perdiendo los de la diversidad sexual.

Si pudiera conversar con Justo Orozco, ¿qué le diría?

-Que sea más serio. Que estudie. Que deje de hostigarnos. Que somos humanos y humanas con derechos que se nos niegan.

¿Cómo se describe Marco Castillo?

-Difícil describirme sin una buena dosis de amor propio. Realmente no sé cómo describirme objetivamente, pero sí decir que me gusta estar donde hay consecuencia y lucha por los derechos.

¿Usted cree en Dios?

-Desde los 19 años, cuando leí de cabo a rabo la Biblia dejé de ser cristiano, y poco a poco llegué a la conclusión de que ni dios ni dioses existen. Hace unos 3 años apostaté de la Iglesia Católica Romana.

¿Por qué estudió Derecho?

-Para tener una carrera independiente que no estuviera sujeta a ningún patrono. Pero luego me gustó como instrumento para luchar por la justicia (o tal vez la escogí para tener instrumentos para luchar por la justicia). Aunque también me doy cuenta de que el Derecho es un obstáculo al cambio social.


En breve

¿Cuál es su actividad favorita?

-Leer, tomarme una copita de vino tinto y escuchar música sinfónica (aunque puede ser ópera, pero entonces no leo).

¿Le gusta el fútbol o algún deporte?

-No mucho, jugué alguna vez fútbol.

¿A qué equipo es aficionado?

– A Cartago.

¿Qué comida disfruta más?

-La que me cocina mi pareja.

¿Se ha enamorado Marco Castillo?

-¡Uy!, por dicha debo darle gracias a la vida, porque nunca, o casi nunca, me ha faltado el amor.


“Le diría a Justo Orozco que deje de hostigarnos. Que somos humanos y humanas con derechos que se nos niegan”, Marco Castillo.

“El vivir una doble vida, es uno de los martirios más grandes que nos ha pasado y les sigue pasando a la gente de la diversidad sexual”, Marco Castillo.

TOMADO DE:  http://www.prensalibre.cr/