Menos homicidios, más seguridad

Los tres “tips” para no ser víctima: Los expertos hablan

 

 

Todos los ciudadanos disfrutan de calles más seguras, debido a la reducción en la cantidad de homicidios.

Cambios en la forma en que se ataca el crimen desde los tribunales, y la mayor precaución por parte de la gente, son las bases de la mejora.
Mientras tanto, hubo un aumento del 8% durante 2012 en las violaciones, el único crimen violento que no ha demostrado una tendencia a reducirse en los últimos años.
La buena noticia es que las calles son más seguras.
Con la excepción de la violación, la probabilidad de que usted sea víctima de un crimen violento cayó en un 15% de promedio el año anterior, en comparación con 2011.
En lo que a homicidios se refiere, la tasa bajó un 16% en el último año, en el cual 394 personas fueron asesinadas, en comparación con 473 del año anterior, según datos del Organismo de Investigación Judicial.
El ambiente es más alentador aún, al tomar en cuenta los datos de los últimos cinco años, que demuestran una reducción consistente desde 2008, en la mayoría de los crímenes violentos.
Además hubo una disminución en la cantidad de vehículos robados el año pasado del 16%, y de no menos del 40% en los últimos cinco años.
Por su parte, los asaltos en 2012 estuvieron en su nivel más bajo desde hace cinco años.
Esta baja en los índices de delincuencia ayuda a que la percepción de la ciudadanía en temas de seguridad mejore.
De hecho, el crimen fue descrito como no más que el cuarto problema más serio de la sociedad, luego de que en 2010 fuera considerado como la principal amenaza del país, según la encuesta de mayo pasado de CID Gallup.
Por cierto, estamos todavía peor que algunas naciones latinoamericanas, como Chile y Uruguay, en cuanto al crimen violento, sobre todo el homicidio, según datos de la Organización de las Naciones Unidas.
Por otro lado, nos encontramos por debajo de la gran mayoría de los demás países del continente.
La reducción en la mayoría de los crímenes violentos sucede en parte por el esfuerzo que hace el Estado, incluido el hecho de que la Fuerza Pública este año cuenta con $40 millones más que el año anterior, con lo que el presupuesto llegó a $348 millones para el Ministerio de Seguridad.
Este trabajo además es respaldado por juicios rápidos, tras la creación en 2008 de los tribunales de flagrancia, que reducen el tiempo para revisar un caso, además aumentan la cantidad de condenas, en aquellos delitos en que el delincuente es detenido en la escena.
Mientras tanto, la ciudadanía ha aprendido a defenderse ante los asaltos.
En lo que al robo de autos se refiere, es mayor la cantidad de gente que utiliza alarmas, cerraduras digitales, y localización satelital.
Otra estrategia consiste en cambiar las rutas, que toman para ir y regresar del trabajo.
Por su parte, muchas personas que andan en los buses o por las calles no llevan pertenencias de valor, tampoco portan mucho efectivo.
“Las cifras de robos de carros o de asaltos bajaron porque la gente despertó y tomó conciencia. Ahora las personas son más cautelosas, además influyó mucho el accionar de la policía, pero se debe mejorar mucho”, afirmó Jorge Rojas, exdirector del OIJ.
Mientras tanto, las violaciones aumentaron un 8% en 2012, un delito difícil de combatir, dado que tiende a ocurrir en lugares privados.
Además, las mujeres a menudo no quieren someterse a un proceso legal, que no tiende a apoyarlas.
Para reunir la prueba en el caso de una violación, la víctima debe trasladarse hasta el Complejo Forense en San Joaquín de Flores para que los peritos hagan los análisis correspondientes.

 

 

 

Tomado de:  Manuel Avendaño
mavendano@larepublica.net