Presidenta aboga por una Centroamérica libre de trabajo infantil

chinchilla_trabajo_infantil_oitSan José.- Con la presencia de la presidenta de la República, Laura Chinchilla Miranda y el Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, representantes de los trabajadores, empleadores y Ministros de Centroamérica y República Dominicana, desarrollaron esta mañana un encuentro tripartito.

La cita impulsará el diálogo social y el trabajo decente. Además permitirá que el sector trabajador y empleador de la región conozcan la estrategia que impulsan los Ministros de Trabajo de Centroamérica y República Dominicana.

La presidenta de la República, Laura Chinchilla Miranda, destacó la importancia de trabajar para un avance más integral y balanceado de las políticas públicas, para hermanar la prosperidad a la que aspiran los países con la equidad que merecen los pueblos.

“Quiero detenerme en un aspecto relevante de nuestros grandes desafíos. Me refiero al combate para hacer de Centroamérica, Panamá y República Dominicana una zona libre de trabajo infantil. Qué reto tan hermoso se han propuesto nuestras naciones. Este flagelo que cercena las posibilidades de progreso humano de nuestra niñez viene de muy atrás en la historia y ha acompañado prácticamente todas las aspiraciones generación tras generación. El trabajo infantil es el resultado de las complejas condiciones de miseria propiciadas por la pobreza extrema y la desigualdad. En Centroamérica y República Dominicana hemos aprendido a luchar contra el trabajo infantil de una forma integral y nuestra estrategia puede considerarse una buena práctica internacional que debemos consolidar”, destacó la Mandataria.

Chinchilla destacó, que si bien es cierto, que los países del área han visto evolucionar sus responsabilidades con la justicia social desde lo meramente jurídico y formal en el ámbito laboral hasta la construcción de agendas económicas, sociales y culturales propositivas, deben fortalecerse las acciones que permitieron incorporar en las agendas, no solo la clara noción al respeto a los más básicos derechos laborales sino la búsqueda proactiva de mejores condiciones socioeconómicas que propicien la generación de empleo, la incorporación de las empresas pequeñas al tejido formal, la mejora del entorno competitivo del sector empresarial y la facilitación de la participación ciudadana en políticas económicas y laborales, así como la protección del medio ambiente.

La Mandataria subrayó que la globalización exige nuevos desafíos de equidad. Manifestó que deben continuar los esfuerzos de combate a la violencia mediante la atención a las causas que están detrás. Una de esas es la educación para la inserción laboral de muchos sectores, en especial los juveniles.

Dijo que en cuanto a empleo, deben atenderse desafíos por incumplimiento de garantías laborales básicas, la discriminación de la mujer tanto en salario como tasas mayores de empleo, y el desfase entre la formación educativa y las necesidades de las empresas.

El Director General de la OIT, reconoció que el trabajo decente es una necesidad para millones de seres humanos en todas las regiones del mundo, meta que se podrá alcanzar con la asociación de los gobiernos y agentes productivos, teniendo como base los derechos humanos, entre ellos el trabajo.
“Es evidente que la generación de empleo para la juventud, ayudará a mejorar las condiciones de seguridad ciudadana y así la gobernabilidad. Nos queda claro que más y mejores empresas permitirán más y mejores empleos”, dijo.

Esta misma estrategia es la que permitirá combatir la pobreza extrema en la que viven unos 80 millones de latinoamericanos.

Olman Segura Bonilla, ministro de Trabajo y Seguridad Social y presidente del Consejo de Ministros de Centroamérica y República Dominicana, comentó que como región buscan avanzar en el diálogo social para buscar las mejores vías que conduzcan a un desarrollo humano integral.

“Hablamos de un desarrollo socialmente inclusivo, que reduzca la pobreza, erradique la pobreza extrema, disminuya la desigualdad, fortalezca una poderosa cultura emprendedora y empresarial, desarrolle las clases sociales medias, promueva el irrestricto cumplimiento de los derechos de los trabajadores, al tiempo que mejora el trabajo decente, eleva el empleo juvenil, erradica el trabajo infantil y amplía la protección social de la población trabajadora migrante”, concluyó.

Esta es la primera vez en más de 20 años que un Director General de la OIT, visita el país. Rayder no ocultó su emoción de visitar Costa Rica, la democracia más antigua de Latinoamérica, que apostó por abolir el ejército, entre muchas otras de sus bondades.