Experta en Derecho Penal y criminóloga asume Ministerio de Justicia y Paz

ana_isabel_garitaSan José-. La Dra. Ana Isabel Garita asumirá a partir del 1 de julio la cartera de Justicia y Paz en sustitución del actual jerarca Dr. Fernando Ferraro, quien fue nombrado en la Secretaria de la Conferencia de Ministros de Justicia de Iberoamérica.
La Dra. Ana Isabel Garita es abogada y notaria con especialidad en Derecho Penal y Criminología. Cursó estudios de licenciatura en la Universidad de Costa Rica y de postgrado en la Universitá Degli Studi de Roma, Italia.

Ha laborado como especialista en sistemas de administración de justicia penal en diferentes países de América Latina y El Caribe. Por varios años, trabajó en la Misión de las Naciones Unidas para la Verificación de los Derechos Humanos en Guatemala (Minugua) como jefa del Programa de Reforma Legal, durante el período de negociación e implementación de los acuerdos de paz en ese país. También acompañó y asesoró en temas legales a la Comisión de Esclarecimiento Histórico de Guatemala.

Posteriormente, fungió como jefa de Gabinete de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) trabajando en la denuncia, investigación y acusación penal de delitos realizados por estructuras del crimen organizado con énfasis en la investigación de bandas criminales dirigidas a la trata y adopción ilegal de niños y niñas.

En los últimos años ha concentrado su labor en temas relacionados con violencia de género y justicia. En el marco de la Campaña del Secretario General de las Naciones Unidas: Únete para poner fin a la Violencia contra las Mujeres le correspondió desarrollar algunos componentes de la “Estrategia de Acceso a la Justicia de las mujeres en América Latina y El Caribe”.

Los esfuerzos prioritarios de la Dra. Garita se concentrarán en materia penitenciaria, especialmente en la atención de la sobrepoblación carcelaria, resultado de las políticas de seguridad y de sanción penal aplicadas durante los últimos años.

Aunque durante esta administración se han habilitado más de 1.000 nuevos espacios carcelarios, estos no han sido suficientes para responder al rápido crecimiento de la población penitenciaria.