Es hora de dejar de jugar con la vida de los consumidores de autos importados

Colaboración de:  Alejandro Trejos C.

Por años, los costarricenses hemos venido criticando la falta de acciones de los gobiernos de turno para  controlar el estado de los vehículos, con la idea de evitar los accidentes y la consecuente muerte de personas que circulan en nuestras carreteras.

En comparación con otros países, en los cuales los gobiernos han impuesto medidas estrictas para el control del estado de la flota vehícular, en nuestro país se han ido implantando algunos controles básicos, entre ellos, la circular de la Dirección General de Tránsito que informa sobre algunos puntos de control que deben conocer las personas que importen autos usados.

Mediante esta circular el Gobierno de la República se propuso como objetivos los siguientes:

  1.  Eliminar prácticas nocivas en la importación de vehículos para mejorar la seguridad en carretera.
  2. Guiar a los consumidores en cuanto a sus derechos para que se informen sobre la calidad del bien que están adquiriendo.

La meta es identificar características de los vehículos de importación, que brinden los elementos de juicio que le permitan al consumidor tomar la decisión de adquirirlos e importarlos, algunos de los controles sobre autos usados son:

  • Que no hayan sido declarados en pérdida total
  • Que no han sido sacados de circulación en su país de exportación
  • Que no cuenten con problemas en su título de propiedad o su número de Identificación vehicular (VIN)
  •  Que no tengan alteraciones en el registro del millaje o kilometraje

Lo anterior, motivado porque algunos importadores de autos usados adquieren en subastas específicas los vehículos chatarra para traerlos al país.

Lo grave de la situación mencionada, es que ese tipo de importadores quieran burlar los controles,  ya que tienen pleno conocimiento acerca de los vehículos que están adquiriendo, además de que conocen claramente que la ley en Costa Rica prohíbe la importación y puesta en circulación de estas unidades.

Según la circular mencionada, el filtro se establece a nivel aduanero, si fallan esos controles y los vehículos ingresan al país, posteriormente en RTV no pasarán las revisión, por lo que no estarán autorizados para circular, con el lógico perjuicio de la persona o consumidor que lo adquirió de buena fe.

La cultura en el país debe cambiar y se deben de sentar las responsabilidades que correspondan, porque ahora sí existe normativa que prohíbe expresamente estas importaciones, inclusive, la Ley de Protección al consumidor obliga a los comerciantes a señalar en sus puntos de venta, si venden unidades reconstruidas y esto no se hace.