Gobierno de Laura Chinchilla llama a diputados a cortar gasto para campaña

Ayer, luego del Consejo de Gobierno, tanto el ministro de la Presidencia, Carlos Ricardo Benavides, como el ministro de Comunicación, Carlos Roverssi, coincidieron en la necesidad de un recorte en el financiamiento estatal a los partidos políticos.

Actualmente, el Código Electoral establece un aporte del Estado, del 0,19% del producto interno bruto (PIB), que, según el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), equivale a ¢44.000 millones para los próximos comicios, tanto nacionales como municipales.

De aprobarse el proyecto de ley, que tiene el expediente 18455, la ayuda de Hacienda a los partidos bajaría a ¢25.000 millones.

Sin embargo, la iniciativa, presentada por la diputada del Partido Acción Ciudadana (PAC) Jeannette Ruiz, está en el lugar 28 de la agenda de proyectos de ley de los diputados.

Aun así, el discurso en la Casa Presidencial y en la Asamblea Legislativa se dirige a una reducción que no se da en la práctica.

“El proyecto para reducir el aporte estatal en la campaña política es apoyado por el Gobierno, y creemos que debe ser considerado por las reformas principales que los diputados deben aprobar”, dijo Benavides.

Buenas intenciones. Sin embargo, en tres años y cuatro meses de gestión, ni el Poder Ejecutivo ha logrado convencer a los diputados, ni los legisladores se han puesto de acuerdo para aprobar una rebaja a ese aporte estatal.

 

El proyecto de ley ya superó su proceso en comisión y, según los jefes de fracción, hay consenso para que se apruebe sin problema, pero el problema es, precisamente, que no lo aprueban.

Incluso así, el ministro Roverssi insiste en que hay una línea clara: “La posición del Gobierno es muy clara en la necesidad de que se aplique una reducción” en el monto de la deuda política.

 

Para la jefa de fracción del PAC, Carmen Muñoz, es necesario que el Ejecutivo haga algo más que decir que está de acuerdo.

“Es bueno que el Ejecutivo tenga interés, pero debe mandar un mensaje, pues no es suficiente con una declaración como la de hoy. Se habla de diálogo, pero no hay un contacto. Si tiene interés, hace falta ese contacto con los jefes de fracción”, comentó Muñoz.

La única observación sobre el proyecto la tiene el jefe de fracción del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Rodolfo Sotomayor, quien considera que la discusión debe ir más allá de una rebaja en el monto para gastos en la campaña electoral.

“Hay que ver no solo esa reforma, sino también entrarles a otras reformas pendientes para dinamizar las campañas electorales, siempre y cuando se busque el resguardo del dinero y de las finanzas de los partidos”, agregó el líder socialcristiano.