11 empresas tienen interés en participar en el nuevo mercado local de carbono

Aún incipiente, pero con expectativas promisorias. El mercado local de carbono del país da sus primeros pasos y ya varias empresas externan su intención de participar, una vez que se estipulen con claridad las reglas y si los precios se mantienen competitivos.

El lanzamiento oficial se hizo en junio del 2012, pero el 23 de mayo de este año se dio a conocer un documento acerca de cómo podría operar, elaborado por Fundecooperación y EcoResources.

Desde los años 90 que existe el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (Fonafifo) es posible la compensación de emisiones mediante la compra de bonos a esta entidad.

De hecho, las empresas que se han certificado como carbono neutral solo tienen esta vía para compensar sus emisiones de dióxido de carbono (CO2).

Sin embargo, la meta del Gobierno es que la iniciativa amplíe las alternativas y que otros sectores se integren como fijadores de carbono.

Al menos 11 empresas de diferentes sectores productivos externaron su interés en convertirse en compradores o emisores de este mercado en gestación.

Reglas inciertas

La participación de las empresas depende de reglas y metodologías claras que aún no se tienen.

Jackelin López, gerenta administrativa de Mapache Rent a Car, comentó que tienen confusión en cuanto a las reglas que se han ido conformando.

“Estamos conscientes de que están surgiendo nuevas plataformas de carbono voluntario, pero lo más importante es garantizar que los oferentes cumplan y manejen un sistema de gestión para el control de dichas áreas de conservación o sumideros de carbono”, añadió López.

Ana Laura Vázquez, gerenta de Sostenibilidad de Dos Pinos, coincidió con López y agregó que lo más importante en este momento es enfocarse en una mayor promoción, ya que el tema es relativamente nuevo y hay un desconocimiento general de la existencia de alternativas para llegar a esa meta de carbono-neutralidad.

La gestión de los proyectos es también clave para la credibilidad de esta iniciativa.

José Alex López, gestor de calidad de Travel Excellence, afirmó que, en el caso de ellos, su participación como compradores depende de si los oferentes les brindan confianza de un tratamiento adecuado de los proyectos y la trazabilidad de las emisiones, tal como lo ha hecho el Fonafifo.

“La competitividad y rentabilidad de ingreso en este tipo de mercado son elementos de mucho peso que la empresa privada no deja de considerar”, agregó López.

Wilkie Mora, gerente de Geocycle (subsidiaria de Holcim), añadió que es importante ir de la mano con las tendencias internacionales, no solo para garantizar la trazabilidad, según los estándares establecidos, sino para mantenerse competitivo con los precios de la oferta internacional.

“Si bien en días recientes se presentó la ‘hoja de ruta’ para el Mercado Doméstico Voluntario de Carbono de Costa Rica, aún hay mucho camino por recorrer, por lo que el país no debe bajar el ritmo en este tema” opinó Mora.

Pese a las dudas, todas las empresas resaltaron el potencial de la iniciativa.

Pablo Vargas, CEO de Grupo Britt, calificó el mercado como un proyecto incipiente pero promisorio en el mediano plazo, mientras que Sylvia Alfaro, gerenta regional de Medio Ambiente de Bridgestone de Costa Rica, consideró que se trata de un buen esfuerzo. “Es un importante avance para el país y una vez concluido se convertirá en una herramienta muy útil”, añadió.

Se compra y se vende

De las 13 empresas consultadas por EF, 11 externaron su interés por incorporarse a este nuevo mercado.

De ellas, 8 cuentan con la certificación INTE 12-01-06 de carbono neutralidad, por lo que ya se incorporaron al mercado rudimentario a través del pago al único oferente (Fonafifo).

Sin embargo, esta realidad cambiará en el mediano plazo, pues varias empresas indicaron su interés de convertirse también en emisores.

“Estamos dispuestos a participar en ambos papeles, como emisor y comprador de bonos, pero en cuanto esté todo bien armado”, admitió Silvia Chaves, vicepresidenta de Florex.

Jackelin López, de Mapache Rent a Car, informó que planean crear el Bosque Mapache, en donde puedan compensar sus propias emisiones y ser oferentes mediante programas específicos, principalmente dirigidos a la compensación del cliente turista.

Por su parte, Ana Laura Vázquez, de Dos Pinos, estimó que a futuro generarán sus propios proyectos con las lecherías asociadas a la Cooperativa para autocompensar y disminuir la compra local.

Similar caso el de Purdy Motor. Luis Mastroeni, director de Relaciones Corporativas, dijo que actualmente no tienen contemplado participar en el mercado, pues cuentan con 161,66 hectáreas de bosque secundario en Abangares que fungen como su propio sumidero de mitigación.

“Por ahora no tenemos necesidad de comprar bonos para compensar nuestra huella”, externó Mastroeni.

Las instituciones públicas no están al margen de la iniciativa.

El Banco Nacional anunció, en marzo de este año, que destinará $90.000 para la compra de bonos de carbono a pequeños productores nacionales. La iniciativa responde a un proyecto en conjunto con el Departamento de Producción Sostenible del Ministerio de Agricultura (MAG).

El proyecto durará 200 días hábiles (equivalente a 10 meses), con posibilidad de una extensión del plazo.

Se espera integrar a unos 300 pequeños y medianos productores para compensar 9.500 toneladas de CO2.

Las prácticas amigables con el ambiente para este sector van desde biodigestores y cercas vivas, hasta la utilización de menos agua en los procesos.

Tras definir las reglas de operación, los empresarios dijeron que el Gobierno debe considerar que contar con una no elimina la competencia externa.

Gisela Sánchez, directora de Relaciones Corporativas de Florida Ice & Farm (Fifco), manifestó que valoran la adquisición de bonos de carbono, tanto del mercado local como del mercado internacional, así como proyectos directos forestales de sumideros de carbono y de energías limpias.

Abecé del mercado

José Montoya, gerente de Calidad, y Kattia Vargas, gestora ambiental de Euromobilia, aseguraron que una de las preocupaciones como empresa es que el mercado se convierta en una excusa para no reducir emisiones.

El proceso propuesto por la Dirección de Cambio Climático trata de evitar esto.

Para comprar una Unidad Costarricense de Compensación (UCC) o bono de carbono, la empresa primero deberá hacer un inventario de sus emisiones con el apoyo de alguna entidad certificada, de preferencia bajo la norma nacional elaborada por el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (Inteco).

Con estos resultados, se definirán las emisiones que puede reducir tras identificar las áreas clave del proceso productivo.

La investigación “Mercado doméstico voluntario de carbono de Costa Rica”, realizada por Fundecooperación y EcoRessources, estimó que las UCC tendrán un valor de $3 por tonelada.

La estimación es que la demanda de UCC en los hogares generará $783.978 al 2021, mientras que las empresas generarán $2.060.755 y el sector agrícola $1.200.691.

Bridgestone, por ejemplo, trabaja desde el 2008 en alcanzar la carbono-neutralidad.

Tras su primera medición, establecieron una serie de acciones para reducir considerablemente su huella, antes de tratar de optar por la norma de Inteco.

El pasado 29 de mayo sustituyeron una caldera de búnker por una de pellets que les permitirá reducir sus emisiones en un 50%.

Una vez que la compañía demuestre que mitigó todo lo posible puede optar por compensar a través de la compra de una UCC, que estará ligada a proyectos forestales (como los que desarrolla actualmente Fonafifo), de eficiencia energética, agrícolas y otros por definir.

Una empresa también puede compensar certificándose a sí misma como agente emisor de UCC mediante su operación, tal y como lo hace Purdy Motor.

Todos estos lineamientos están definidos en un decreto que ya está listo y que está pendiente de firma por el Poder Ejecutivo y el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae).

Marianella Feoli, directora ejecutiva de Fundecooperación, estimó que en dos meses se publicará el documento.

Para realizar las primeras transacciones, se requerirán donantes iniciales, entre los cuales podrían estar el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la cooperación alemana, la cooperación española y el Banco Mundial, que ya han mostrado interés, informó Feoli.

Además, en marzo de este año, la Asociación para la Preparación de Mercados –proyecto que administra el Banco Mundial– aprobó la propuesta presentada por Costa Rica para la creación del mercado local y se le asignaron $3 millones.

El fondo es financiado por países desarrollados como Alemania, España, Dinamarca y Reino Unido, y también Unión Europea. Ese dinero se concentrará en el financiamiento de proyectos que deseen convertirse en emisores de bonos, explicó William Alpízar, encargado de la Dirección de Cambio Climático.

Una vez que el mercado entre en operación, posiblemente se presentará un lapso “muerto” o de poco dinamismo en el cual las empresas iniciarán el proceso, pero primero deberán medir y reducir antes de compensar.

Tal es el caso de Plycem. Rónald Tames, jefe de Mercadeo Corporativo de Plycem Costa Rica, comentó que en la compañía se enfocan en la constancia de las acciones que implementaron para ser carbono-neutral y en otros proyectos que les permita continuar reduciendo considerablemente su huella, por lo que, por el momento, no han considerado en su estrategia la posibilidad de comprar los bonos.

Bajo estos términos, los movimientos iniciales podrían darse a mediados del 2014.

Feoli admite que las primeras transacciones se mantendrán en el sector forestal, que es el mayor oferente. Pero en una siguiente etapa se espera que puedan venderse UCC en el tema de residuos sólidos y de reducciones energéticas (eléctricas y de transporte).

De hecho, Intel planea participar en el área de energías si es que se consolida, comentó Karla Blanco, directora de Asuntos Corporativos de Intel.

Para cada sector, deberán desarrollarse los protocolos respectivos, lo cual ha sido considerado en la hoja de ruta que se presentó en mayo anterior.

Tomado de:  http://www.elfinancierocr.com/