“Quiero ser el magistrado del pueblo”

 

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Sustituir el puesto de quien fuera magistrado y presidente de la Corte Suprema de Justicia, Luis Paulino Mora, es el objetivo del abogado y periodista cartaginés Belisario Solano. Su carrera política está lejos de ser ajena para los ticos, ya se ha desempeñado en la función pública como diputado y viceministro de Gobernación y Policía, que se unen a su larga carrera como abogado litigante y director de medios de comunicación.

Para Solano es ese bagaje profesional el que marca su diferencia como postulante, y lo que le permitiría dar a la Corte Suprema de Justicia un giro en favor de los usuarios, en favor del pueblo.
El puesto está en manos de la Asamblea Legislativa, la Comisión de Nombramientos se prepara para entrevistar alrededor de 40 aspirantes, incluido Solano, y escoger así los 10 que se someterán a elección por los 57 diputados.
Sobre cómo planea ser el magistrado del pueblo, y el proceso de su postulación concedió a Diario Extra la siguiente entrevista.
¿Cuál es el perfil de magistrado que requiere la Corte Suprema de Justicia?
Lo que se tiene es la necesidad de un magistrado con la capacidad de discernir sobre el destino político de Costa Rica. Están  muy bien los doctores, los académicos  y máster del Poder Judicial, que el mismo Poder Judicial ha pagado y que los costarricenses hemos costeado para que vayan a prepararse a Europa. Les hemos financiado sus carreras, eso yo no lo critico, pero  se han sustraído de la realidad de Costa Rica.
¿No hay una visión país en la Sala?
Me parece que falta en el seno de la Sala Constitucional personas que tengan una visión más de mundo, más de principios generales, más de entender los conceptos futuristas de la sociedad costarricense y menos tecnicismos, menos doctrina, más pragmatismos, tiene que existir esa mezcla. Interpretar los principios de libertad de expresión, de prensa, de comercio, del derecho a la información. Solo para poner un ejemplo, es muy distinta la perspectiva de uno puede tener como académico a la de quien ha sido director de un medio o periodista que tiene que machacarse todo los días “los yuyos” en la calle enfrentando a las fuentes o inclusive enfrentando las vicisitudes de las amenazas ante las actividad de la clase política, ante las cosas oscuras que se pueden pretenden hacer.
¿Qué piensa de la reforma constitucional?
Los diputados tienen la responsabilidad de definir cuál es el estilo de Sala Constitucional que requerimos. Yo estoy de acuerdo en separar los tribunales de amparo y los de hábeas corpus y que la Sala se dedique a lo que es todo el sistema de control de la constitucionalidad. Hay que ser más eficientes con los recursos que tenemos. Creo que si tenemos tribunales especializados en materia de legalidad como son los contenciosos, y contamos con tribunales constitucionales que vean amparo y hábeas corpus, tendríamos una Sala Constitucional mucho más eficiente.
¿Qué opina de disminuir las consultas de constitucionalidad de los proyectos?
Yo fui presidente de la Comisión de Consultas de Constitucionalidad en mi gestión como diputado y fui uno de los que más proyectos de ley presentó a la corriente legislativa en el período 1998-2002. Fui el segundo diputado en convertir más proyectos en ley de la República, y creo que son muy necesarias las consultas a la Sala,  porque eso blinda el proyecto, da mayor certeza jurídica
Pero apuntan a que hay un exceso de consultas…
Ese es el gran problema de la Sala, por no tener gente que tenga criterio político, los magistrados no han chupado de la leche que tienen que chupar en cuanto a la vivencia socio-política,  son personas que se han dedicado a formarse en las aulas, más nunca han tenido participación en partidos políticos. Don Luis Paulino tenía una cosa que no han tenido otros magistrados, fue ministro de Estado, y luego vuelve a al Corte, ese bagaje en el ejercicio de la actividad política es muy diferente,  le dio una visión distinta para comprender lo que los ostentadores del poder político pretenden conducir hacia un modelo de desarrollo. Necesitamos dar ese quiebre de cintura a la Sala Constitucional.
¿Cómo evitar el traslape de poderes?
Que simplemente la Sala tenga claro que lo que va a regular es si se está cumpliendo o no el procedimiento de la constitución en el proceso de formación de la ley. No ir a decir qué es lo que tiene que decir la ley, eso es labor del diputado, lo que tiene que decir la Sala al resolver la consulta facultativa es si violó la constitución en el proceso de formación de la ley.
Lo que sucede es que los diputados muchas veces cometen errores a la hora de hacer una ley, por mala praxis, por desconocimiento o por abuso del poder.
¿Cómo siente el ambiente para potenciarse como magistrado?
Creo que por lo menos voy a romper mito,  es la primera vez que una persona que estuvo el mundo político irrumpe de una manera directa en una aspiración distinta. Quiero ser el magistrado de los usuarios del Poder Judicial. Alguien me dijo: “vos lo que querés ser es el magistrado del pueblo” y así me catalogaron. Quiero  hacer realidad las palabras de Luis Paulino Mora, cuando le dijo a los funcionarios judiciales “pónganse en los zapatos del usuario”. No es posible que una persona que va a reclamar una pensión alimentaria dure 4 horas sentado en el juzgado de pensiones alimentarias en Goicoechea. Tampoco que se tarde siete años para llamar a una audiencia de conciliación, no es posible que haya juicios civiles que duren 10 años o contenciosos contra el Estados que duran  hasta 15 años.
¿Qué posibilidades ve para plantear esa visión de pueblo?
El exjuez Alfredo Chirino dijo un frase muy cierta, que en Estados Unidos para ser magistrado se requieren 25 años como abogado litigante, pero aquí es todo lo contrario, laboran 25 años como magistrado, se jubilan y después son abogados litigantes.  Yo acepto lo que dice Chirino, sé que ya estoy preparado para ir a impulsar cambios y darle un ordenamiento a la Sala Constitucional y a la Corte Suprema de Justicia.
Ante casos como el del magistrado Cruz, y la satanización de los políticos ¿Cómo a va a manejar  eso en su postulación?
Sin duda, yo sé que es uno de los factores que se pueden tomar en consideración por la premura en que se dieron los hechos de Fernando Cruz y la aspiración que yo pueda formular en este momento, pero creo que  hay que ir rompiendo paradigmas. Es el momento de que los magistrados y magistradas entiendan que esas paredes de mármol que los cubren son realmente de cristal y que tenemos que cambiar ese concepto,  ese halo de ocultamiento de grandes decisiones en el sector judicial. Los magistrados tiene que entender que esas paredes de mármol son en realidad como las ventanas que tienen los diputados, que  a través de la prensa los ven todos los días.
¿Qué opina de las críticas por promoverse como magistrado?
Yo fui diputado cuatro años, y esposo de diputada y conocí durante 8 años la dinámica. Yo participé en el nombramiento de magistrados de la Corte Suprema de Justicia, y siempre se hace lobby directo. Todos los aspirantes a la magistratura pasan por las oficinas de los diputados, llaman a las esposas de los diputados,  a las novias, a los novios, lo que pasa es que es una hipocresía lo que se maneja porque por un lado hacen una campaña intensa buscando el voto y después reniegan de esa campaña y más reniegan de los apoyos. Por mi oficina pasaban cantidad de aspirantes. Los puestos de elección de magistrados son decisiones políticas en que  intervienen todos los actores de la clase política de Costa Rica, desde don Óscar Arias, Rodrigo Arias, Laura Chinchilla, los expresidentes, los grupos o las cámaras del sector económico, todos los sectores pretenden algún grado de influencia en el proceso de elección de los magistrados.
¿Ya empezó a buscar votos?
Ya empecé a conversar con algunos diputados, porque merecen todo mi respeto, que uno se pueda sentar con ellos a conversar y explicarles cuáles son mis ideas y cómo es que quiero entender el pensamiento de ellos como diputados, asimismo cómo podría interpretar lo que ellos quieren para Costa Rica a través de sus proyectos de ley, que pudieran ver en mí la oportunidad de extender al seno de la Sala Constitucional esos pensamientos.
¿Cuál contrincante ve más fuerte?
De acuerdo con lo que me han dicho, las posibilidades para los hombres son casi nulas, porque le toca supuestamente a una mujer. La lucha de género está muy marcada ahí, siento que hay una distinguida colega que se merece sin duda todo el proceso de elección, y que yo sé que ella va a lucharlo. Pero van a ser dos plazas, entonces lo que pido a los diputados es que nos den la oportunidad para que vaya un hombre y  así entonces podamos equilibrar la conformación de género que se quiere establecer.

Tomado de:  http://www.diarioextra.com