Venezuela y la democracia en crisis

De úlitma hora:

El artículo que aparece abajo fue publicado esta tarde. Poco antes de las 10 pm, hora de Costa Rica, la Sra. Presidente del CNE ha manifestado la aceptacion de ese órgano a realizar el conteo de los votos que todavía no ha sido objeto de revisión. A su vez Capriles, en conferencia de prensa que acaba de concluir, ha dicho que “en esas 12 mil cajas (que abrirán para auditar) están los problemas que hemos denunciado y con eso podemos perfectamente demostrarle al país la verdad“.

Las violaciones a la institucionalidad democrática y a los derechos humanos adquieren dimensiones grotescas en Venezuela, después de la elección de Nicolás Maduro, en un proceso electoral con numerosas anomalías. A continuación hacemos referencia a algunos hechos que están ocurriendo. La fuente es la propia prensa venezolana y las declaraciones oficiales de ambos bandos. Es notable la indiferencia en que ha caído la región frente a estas violaciones.

¿Qué dice y qué no dice Maduro? Su discurso es incendiario, ofensivo y descalificante para toda aquella persona que no siga la línea de pensamiento oficial. El maniqueo es irritante: buenos y malos; patriotas y traidores a la patria; valientes y cobardes. Son palabras que abren brechas en una nación que se encuentra partida en dos. Lo que no dice es por qué dijo públicamente que aceptaba que se contabilizara el 100% de los votos, pero al día siguiente cambió de idea. No se sabe si fue un acto personal suyo, si de alguien con un poder superior o si le revelaron información que le hizo ver cambiar su decisión.

¿Qué dice Capriles? Esencialmente que no se trata de un acto de desconocimiento, sino de verificación y legitimación de los resultados. Su única pretensión es la contabilización de todos los resultados, porque él asegurar tener números que no coinciden con los oficiales. Hay documentación de varios miles de anomalías, a esta hora no se ha tomado el voto en el extranjero, y a cada momento se presentas nuevas irregularidades, algunas respaldadas con videos o fotografías. Además Capriles insiste en que su protesta es pacífica y el que incurra en actos de violencia debe pagar con todo el peso de la Ley sus consecuencias.

Contra la voluntad popular: el presidente del congreso demanda que todos los diputados que reconozcan la legitimidad de la elección de Maduro. Al que no lo haga no le otorga la palabra, es decir, no le permite ejercer la función para la cual fue popularmente electo. Su tono no refleja el señorío de la primera institución del país, como lo reflejan algunas de sus palabras: “Pueden irse donde quieran” “que se paren y se larguen”. Lo mismo está pasando a nivel de los Consejos Legislativos de los Estados (CL), incluso con el mismo tono. El presidente del CL de Aragua ha ido más lejos y ha declarado que a quien no reconozca a Maduro le será retirada la credencial de diputado, un procedimiento y autoridad no concedida por la Ley para cargos de elección popular.

Movimiento estudiantil. Ha sido objeto de franca violencia por parte de los motorizados. Unos 400 estudiantes fueron heridos por la agresión de los motorizados que quisieron impedir las protestas. Exigen la inmediata liberación de estudiantes que siguen siendo detenidos por las autoridades policiales del Gobierno en todos los Estados del país.

Internacional. UNASUR se encuentra reunido en Perú para discutir la situación de Venezuela. La mayor de los países han reconocido al nuevo Gobierno chavista. Maduro ha anunciado su presencia en la reunión para denunciar las “fuerzas fascistas” responsables por la “violencia”, “el golpe de Estado” y a quienes “incendiaron el país”. Capriles está considerando la posibilidad de tener presencia en la reunión.

Legitimidad de Maduro: algunos países han reconocido al nuevo gobierno, sobre la base de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) lo ha hecho. Formalmente es cierto, pero es bien sabido que el CNE lo integran cuatro activistas del chavismo, incluso su presidenta, y un magistrado independiente.

Crisis política y dos argumentaciones que no se juntan: el país está en franca crisis política y hay una resistencia que se extiende por todo el territorio nacional. El discurso de Maduro sólo habla de violencia y no se refiere al proceso electoral. La oposición reitera su posición con respecto al conteo de todos los votos y asegura que se atendrá al resultado que esa verificación produzca. Ademas de hablar un lenguage distinto, no parece haber contacto entre las partes.

¿Qué dicen los órganos de derechos humanos?: lamenta las muertes ocurridas y llama al diálogo. Insiste en la solución por la vía de la verificación del resultado de la votación (la misma posición de Capriles). Insiste que la Constitución no habla de “votación electrónica” y que el proceso de verificación es contemplado en ella.

Hostigamiento a funcionarios públicos no chavistas: el fenómeno se extiende por todo el país. Un ejemplo de ello, la grabación de una autoridad que dice lo siguiente: “los vamos a botar, pa´ que sepan, pa´ que estén bien claros y pueden ir pa dónde le dé la gana de ir, pero esto no lo podemos permitir nosotros”. El mismo tono del presidente del Congreso y del propio Maduro. Nada nuevo, porque es bien sabido que Chaves realizó una “depuración” de la burocracia estatal.

Gravedad de la crisis: a pesar del pedido de Capriles a favor de la paz, los actos de violencia se extienden por toda la geografía venezolana. 12 cadáveres han ingresado a la morgue entre miércoles y la tarde del jueves, solo en el área metropolitana. Los estudiantes dicen contar 400 de sus compañeros heridos, producto de la agresión de los motorizados. Varios centenares continúan en prisión. Hay riesgos de que la violencia se imponga por todo el territorio nacional. La solución es sencilla: verificar el 100% de los votos emitidos. Pero Maduro –o alguien más en su entorno- no quiere que se haga ¿Por qué?

Mi posición: hemos criticado el asalto a la democracia en Venezuela. Nos parece ofensivo que el oficialismo insista en llamar democracia el autoritarismo chavista. Es muy probable que las elecciones las haya ganado la oposición, porque de otra forma no se entiende la resistencia oficial a la verificación. También nos parece ofensivo que las democracias de la región, simplemente ignoren la situación que afecta el bienestar y las libertades esenciales de los hermanos venezolanos. Ni siquiera existe la escusa de algún beneficio para los más desfavorecidos, cuando la economía está en crisis, los productos esenciales escasean, la inflación es la más alta de la región, hay un profundo déficit fiscal ininteligible en un país petrolero, la capacidad adquisitiva sufrió un fuerte zarpazo con la devaluación reciente, la infraestructura está en franco deterioro, entre muchos otros males. Es decir, el chavismo ha fracasado tanto en lo económico como en lo social. Lo que han logrado tiene un enorme costo y no se sustenta.