El cierre de 45 Ebais y la crisis institucional del país

editorial¿Qué hay detrás de la posibilidad de cerrar 45 Ebais actualmente administrados por la UCR? Veamos el tema por partes:

Mantener el derecho a la salud: los servicios que 45 Ebais, ofrecen a 168 mil asegurados de Curridabat, Montes de Oca y La Unión, no quedarán sin servicios de salud, porque tienen el derecho a ellos y la Caja tendrá que encontrar el mecanismo para mantenerlos, en coordinación con las respectivas organizaciones locales, en especial las municipalidades. Sí existe la posibilidad de trastornos temporales, porque el proveedor actual de esos servicios quiere rescindir su contrato con la Caja, lo cual no se puede hacer sin acuerdo de las dos partes y sin los arreglos para que la Caja pueda contratar a un nuevo proveedor.

¿Dónde reside la responsabilidad por esos servicios? Hay un contrato vigente por el cual la UCR es el único responsable por la prestación de los servicios a los 168 mil asegurados. El anuncio de una manifestación popular, que posiblemente no resuelva nada, debería dirigirse a la UCR que, en virtud de ese contrato, es el proveedor de servicios, como lo son otras cooperativas en otras zonas del país. La UCR está incurriendo en incumplimiento de sus obligaciones contractuales y quiere dejar todo en manos de la Caja. Tal acción es posible dentro de un arreglo negociado con la Caja, pero requiere más tiempo del que las partes se han dado.

Factor humano: unos 400 funcionarios serían afectados por las decisiones involucradas en un posible arreglo. Más importante, la salud de 168 mil asegurados está ya en riesgo de diversa naturaleza. Los 400 funcionarios tienen una relación laboral con la UCR, que la Caja no podrá asumir por razones legales (no son sus empleados) y por diferencias de costo. Hacerlo implicaría agregar costos adicionales a su próxima estructura de salarios, cuyos problemas han sido ampliamente expuestos por los medios. Las medidas correctivas que viene tomando para atender su propia crisis financiera sufrirían un serio revés y pondría en peligro la estabilidad general del sistema nacional de salud como un todo.

Posible solución: consiste en formar una nueva cooperativa. Quienes deseen formar parte de ella tendrían que hacer un sacrificio y aceptar la equiparación de salarios a los niveles de la CCSS. Hay ofertas ya hechas que aceptarían acomodarse a condiciones en las cuales funcionan con éxito otras cooperativas o los propios servicios de la Caja.

Oportunidades de la crisis: los Ebais son parte de un modelo mayor y fuente primaria de la estabilidad económica de la seguridad social en el mediano y largo plazos. Son el eje de un componente del modelo de prestación de servicios, la promoción de la salud, de alto beneficio social y bajo costo, que equilibre los altos costos y bajo beneficio social de otro elemento esencial: la recuperación de la salud. Las presiones, por un crecimiento institucional basado en el segundo componente (atención médica) han hecho que los Ebais funcionen más como un elemento auxiliar (consulta médica) de los hospitales. Volver a la situación de equilibrio es un reto que el conflicto Caja/UCR podría facilitar, porque la movilización social que se anuncia, podría emplearse para adoptar un modelo sustentado en una mayor participación social, como se pretendió en un principio.

Conflicto UCR-Caja y la crisis institucional del país. Nuestro país ha vivido con dramatismo los diversos matices de la crisis financiera de la CCSS. Comienzan a asomar otras crisis, por ejemplo en el ICE que se resuelve con incrementos anuales de sus tarifas cercanos al 20%, bien por encima de la inflación, lo que ha generado la crítica de usuarios y hasta de la Presidente Chinchilla. Un informe de la CGR sugiere que RECOPE sólo ejecuta un 47% de sus proyectos. El trasfondo del conflicto UCR-CCSS (declaración de guerra, dice el Rector) es que, de alguna forma, la autonomía ha permitido un crecimiento excesivo de sus condiciones y privilegios laborales, con incrementos de costos y decrecimientos de responsabilidades. Por ejemplo, en los 45 Ebais en cuestión, los comportamientos administrativos de hecho han reducido el tiempo efectivo de trabajo a 34 o 36 horas semanales.

Menos trabajo va al lado de más salarios, que según un gerente de la Caja, en la UCR son un 55% más altos, a lo que se agregan cargas sociales superiores en un 10%. El mensaje es muy claro: el Estado urge de una reforma institucional que ponga límites al crecimiento del régimen laboral, dentro de las posibilidades fiscales del Estado, a su vez, con algún grado razonable de flexibilidad para adecuarlo a los diferentes entornos de trabajo. Igualmente debería contener medidas específicas para proteger la productividad en la función pública, evitando modificaciones de hecho, como la reducción de la jornada de trabajo, o abusos como las incapacidades excesivas y prolongadas.