¿Adónde va Venezuela en el pos chavismo?

editorialLa fanfarria ha dominado lo que podía haber sido un acto de reverencia a un político, ampliamente conocido, que se nos va. No obstante, los acontecimientos en torno a la muerte de Chavez se han convertido en un show mediático internacional y nacional, como fundamento para mantener el chavismo sin chavez, en un confuso proceso, caracterizado por elementos de izquierda no democrática y fascismo. ¿Cuáles son los hechos concretos en torno al chavismo?

No hay democracia en Venezuela. Primero, es necesario resaltar que no existe una democracia formal en Venezuela. Los contrapesos institucionales se han perdido y todas las instituciones públicas responden a la autoridad y voluntad del Presidente. Este poder lo ejercerá –o intentará hacerlo- Maduro, designado por el propio Chaves y acompañado como vicepresidente por su yerno, Jorge Arrreaza. Se ha hecho alguna publicidad sobre la limpieza del ejercicio del voto popular, pero eso no hace una democracia. De hecho en las circunstancias actuales no es posible un proceso electoral democrático, porque el Presidente dispone de todos los recursos públicos y también controla el Consejo Electoral. Es bueno recordar, que la oposición ganó las elecciones de la legislatura actual, pero es minoría, porque Chavez ejerció sus influencias para dar un valor mayor a los votos en las zonas que lo favorecían.

La pobreza ha sido reducida a la mitad. Esto ha ocurrido durante el período en que Chavez ha estado en el poder. Sin embargo, lo ha hecho con una política asistencialista y clientelar, que no le da sustentabilidad, o nombrando miles y miles de chavistas en su Gobierno, independientemente de sus calidades o necesidad en la función pública.

La economía está en crisis. A pesar de la enorme riqueza e ingresos producto del petróleo, Venezuela tiene un déficit fiscal que llega al 18% del PIB. La capacidad productiva del país ha caído en un 43%, según el Banco Central. El país tiene enormes deficiencias en infraestructura, incluida agua potable, energía eléctrica, puertos, etc. Hay escasez crítica de productos alimenticios básicos, la mayoría de ellos productos de importación. La moneda local fue recientemente devaluada en más de un 30%, lo que implica que los venezolanos son hoy más pobres.

La fuente principal de recursos está en problemas. Chavez puso sus huevos en la canasta China, pero las expectativas se están esfumando rápidamente. Por una parte China parece no estar más interesada en el petróleo de Venezuela, por ser de mala calidad. Por otra, no hará en Asia las inversiones en refinerías que se esperaba. Tampoco prestará a Venezuela, por falta de confianza en su futuro económico, muchos miles de millones de dólares para la modernización de su industria petrolera, que por cierto viene perdiendo su recurso humano en beneficio de otros países, especialmente Colombia.

El mercado del petróleo podría entrar en crisis. Uno de los grandes consumidores, los Estados Unidos, serán autosuficientes para el 2017 y llegarán a ser uno de los más grandes productores de petróleo en la década siguiente. Por su parte, Colombia aumenta en forma acelerada su participación en el mercado mundial y ya se encuentra entre el club de los 20 mayores productores. Brasil tiene igualmente una riqueza potencial importante. De modo que Venezuela tendrá fuertes competidores y en el corto plazo perderá a uno de sus más importantes clientes: EE UU.

En conclusión, el pueblo venezolano ha hecho un enorme sacrificio en permitir el abandono de la democracia, gracias al populismo chavista. Ciertamente la democracia es un tanto lenta en producir los beneficios sociales que los pueblos esperan de ella. Sin embargo, ese sacrificio será en vano, porque el modelo no es sustentable y las ganancias transitorias pronto podrían convertirse en un problema mayor para el país, porque los correctivos necesarios en el mediano plazo podrían ser dolorosos para el país como un todo.