Al Semanario Universidad solo le interesa el “pan y circo”

Raquel Castro C.

El reportaje del Semanario Universidad me hizo pensar, como primer ángulo, que los que alguna vez hemos trabajado en un bufete legal debemos aparecer en tantas sociedades que ya ni nos acordamos. Sería bueno en algún momento que para nuestra tranquilidad revisáramos dicha información.

Lo segundo que me vino a la mente es que esta publicación es un claro ejemplo de periodistas de investigación que no realizan bien su trabajo y cuyo interés es fomentar el tan arraigado “pan y circo” que vende ejemplares.

Es evidente que no maneja el tema sobre el que escribe y no tiene un entendimiento de la regulación. Tampoco creo, una vez leído el reportaje, que a dicho periodista le importara informarse adecuadamente respecto al tema.

¿Se hace un análisis del motivo que fomentó la creación de esta ley? No. La ley fue creada por múltiples razones, no solo para recaudar impuestos como muchos quieren hacer creer.

Una de estas razones es eliminar sociedades viejas que se encuentran abandonadas e inactivas. Es por eso que en el artículo sexto se establece claramente, sin que sea necesaria ningún tipo de interpretación, que si una sociedad cumple tres años de no pagar el impuesto el Registro Nacional deberá enviar a La Gaceta el aviso de disolución. Ojo… esto no quiere decir que la deuda perece, en ese mismo numeral se indica el manejo que se le debe dar a la misma.

Otra punto que me parece es mal interpretado es que la deuda es responsabilidad del representante legal de manera solidaria como se indica en el cuarto numeral de la ley, no de los miembros de la junta directiva.

Imagínese que uno siendo miembro de una junta directiva no puede renunciar de manera unilateral. Una renuncia se debe realizar ante la asamblea de accionistas. ¿Qué hace uno si está en una Junta Directiva y los socios están fuera del país? ¿Cómo renuncia? ¿Si fallecieron? ¿Si a los accionistas no les interesa darle seguimiento?

Tampoco hace la diferencia esta publicación entre una sociedad activa e inscrita en el registro de contribuyentes y una sociedad inactiva que no está inscrita como contribuyente. Muchas de las sociedades investigadas para este (publi)reportaje pertenecen a la segunda categoría lo cual presenta un monto menor al que se quiere atribuir como adeuda (ver incisos a y b del tercer artículo de la ley).

Hay que medir como persona, pero más aún como periodista, el alcance de las cosas que publiquemos y asegurarnos que, si pueden afectar la imagen o reputación de otros se haga de manera responsable y congruente.

Tomado de Cambio Político.com