Capitales golondrina: ¿Un problema de tipo de cambio o tasas de interés?

Artículo por Daniel Molina, estudiante de economía

Ante la apertura de los mercados, por consecuente, la globalización económica; el flujo de capitales a través de países se ha convertido en un elemento común para los mercados financieros. Muchos llegaron a pensar, que estos no llegarían a constituir un problema, sin embargo, varios países se han visto afectados por la entrada excesiva de capitales especulativos, en especial, en aquellos países con tipos de cambio, fijo, o al menos no perfectamente flexibles, dado que obliga al Banco Central a la acumulación de divisas y a la expansión de moneda local, provocando así presiones inflacionarias; este es el caso de Costa Rica.

Cabe destacar, que a partir de 2006 el Banco Central de Costa Rica (BCCR), luego de varios años de meditación, decidió  optar por un régimen de bandas cambiarias, con el fin de lograr una transición hacia un régimen cambiario flexible y crear mayores riesgos, para evitar la entrada de capitales especulativos. Sin embargo, el tipo de cambio se dirigió hacia la banda. Ya en 2007 se hablaba del problema de los capitales golondrinas, y se mencionaba que el BCCR debía bajar la banda. No obstante, según el ex -presidente del BCCR, Eduardo Lizano, esta no era la mejor medida, dado que: “Se crearía un círculo vicioso: cuanto mayores sean los ingresos de capital especulativo, más pronunciada será la acumulación de reservas por parte del Banco Central, mayor la disminución del “piso” de la banda, más elevadas las ganancias del especulador y mayor el incentivo para traer al país más capitales especulativos”.

Sin embargo, ante la problemática actual, las medidas propuestas por el Gobierno han sido distintas. Se habla de establecer controles de capital a través de impuestos y un encaje a las inversiones. No obstante, dichas medidas son de corto plazo. Tarde o temprano los inversores encontrarían medios para evadir los controles, o en el peor de los escenarios, podría provocar un aumento en las tasas de interés, lo cual compensaría la baja en rendimiento a causa de las políticas gubernamentales.

Por otra parte, el BCCR, en su Programa Macroeconómico 2013-2014, establece que deben controlarse los créditos para paliar el efecto de los capitales especulativos. La medida parece ser razonable, podría elevarse la tasa de interés en dólares, lo que aumentaría la demanda de divisas y el tipo de cambio tendería a subir. Sin embargo, la reducción del crédito, podría afectar los planes de inversión de las empresas y varias de estas tenderían a cerrar. Lo anterior culminaría en la elevación de la tasa de desempleo, la cual ya alcanza niveles, que muchos consideran altos.

Ahora bien, se habla acerca de otra medida, quizás más drástica: eliminar el sistema de bandas cambiarias y dejar flotar al tipo de cambio. Lo anterior podría traer resultados positivos, puesto que se crearía incertidumbre cambiaria y los inversores lo pensarían dos veces antes de enviar sus capitales. Asimismo, evitaría que el BCCR siga acumulando divisas y se eliminarían las presiones inflacionarias. Sin embargo, el lado amargo de la historia se encuentra en el sector exportador, dado que recibirían menos colones por dólar, por consiguiente, sus ingresos se verían reducidos. Este sería quizás el acabose para muchos exportadores, que ya sufren a cusa de la crisis que viven muchos países de la zona euro, lo que ha llevado a disminuir la demanda externa.

Por otra parte, el proceso de flexibilización del tipo de cambio, como se discutió a la hora de pasar al sistema de bandas, debe ser un proceso gradual y deben cumplirse ciertas condiciones para que la medida sea exitosa. Por ejemplo, poseer un sistema financiero fortalecido, con el que no se cuenta, dado que en Costa Rica, los bancos estatales manejan más de la mitad del mercado; por consiguiente, sus medidas afectan directamente a los indicadores económicos, como la tasa de interés. Es decir, Costa Rica no se encuentra preparada.

Lo anterior, da a entender que el tema de los capitales golondrina no es sencillo, sin embargo, debe estudiarse primero la razón por la que  las tasas de interés alcanzan niveles tan altos respecto a otros países. El Ministerio de Haciendo ha sido uno de los principales causantes del aumento de las tasas, al colocar bonos con tasas elevadas, las cuales han sido tomadas por las instituciones bancarias y han llevado al aumento de la tasa básica pasiva a niveles superiores que el 10%.

Asimismo, es un problema fiscal, como menciona el editorial del 20 de enero del 2013 del periódico “El Financiero”. Desde hace varios años se ha estado hablando de la necesidad de una reforma fiscal, la cual buscaría disminuir el déficit fiscal, por consiguiente las presiones para aumentar la tasa de interés, la cual, también debe buscar disminuirse, sin embargo caemos en la conocida “Trinidad Imposible”, ante un tipo de cambio que se comporta como fijo y movilidad de capitales, la política monetaria no es eficiente. Por consiguiente, debe recurrirse a la política fiscal a través de dicha reforma.

En resumen, las medidas tomadas por el BCCR y el Gobierno pueden ayudar en el corto plazo a la disminución de la entrada de capitales especulativos. Sin embargo, el problema no es solo de tasas de interés, sino también de tipo de cambio, por lo que debemos ir sentando las bases para poder eliminar el sistema de bandas cambiarias, lo cual, no solo desincentivaría a los “inversionistas golondrina”, sino también que daría al BCCR un mayor espacio para utilizar la política monetaria y concentrarse en su objetivo principal: la inflación.

 

Textos de referencia

El Financiero (2013) “Editorial: No nos engañemos, el tema es fiscal” tomado de http://www.elfinancierocr.com/opinion/engannemos-tema-fiscal_0_229777042.html
Lizano, Eduardo (2007) “Las bandas cambiarias y las tasas de interés en Costa Rica” tomado de: http://www.academiaca.or.cr/Seminarios%202007/Bandas/Las%20Bandas%20Cambiarias%20y%20la%20tasa%20de%20interes%20en%20Costa%20Rica.pdf