La crisis política: ¿Qué tan profunda es?

Los resultados de la encuesta Unimer para la Nación, publicada con fecha de hoy (01/11/2012) revela una crisis política más profunda de lo que la mayoría creemos. Los resultados son contundentes en el rechazo a los políticos, pero es más fuerte en unos que otros. En el PAC es obvio el rechazo a renovación de liderazgos que han pretendido los Chavistas (ala izquierda del PAC), en concordancia con las tendencias históricas del país. A nivel nacional este rechazo es más contundente.

Una conclusión relevante es que las bases y las mayorías del PAC siguen los principios fundacionales básicos e identifican a su líder Ottón Solís con ellos. La Sra. Epsy Campbell le sigue en apoyo y ambos concentran el 19% de las preferencias nacionales. Claudio Monge y Juan Carlos Mendoza, los más mediáticos, sólo alcanzan un 1% y Luis Guillermo Solís tiene un nivel tan bajo que no aparece en la gráfica principal de la encuesta.

Pero lo que es más llamativo es que el 65% de la población no votaría por ninguno, mientras un 14% NS/NR. En otras palabras lo que se reparten es sólo el 35% del electorado o 1.044.747 votantes. Si se toma la totalidad de los votantes registrados (casi 3 millones) el respaldo a los candidatos del PAC se reduce sustancialmente a los siguientes valores: Ottón Solís:2,8; Epsy Campbell: 1,40; Juan Carlos Mendoza: 0,21; y Luis G. Solís 0,07. Las implicaciones son importantes, pero lo es más la presencia de un rechazo generalizado de la población a todos los precandidatos. Nótese que en conjunto el PAC recibe el apoyo de un 4.48% de la población adulta, insuficiente para pretender el estatus de “partido”, al igual que otros grupos con inferior apoyo popular. La encuesta sólo agrega sólo un tercer movimiento, con Otto Guevara con un respaldo del 0,7%, calculado con el mismo criterio.

La situación del PLN difiere algo del análisis anterior, pero la tendencia general de rechazo político se mantiene. El respaldo a Johnny Araya, relativo a la totalidad de los votantes se convierte en un 9,1%, el más alto de acuerdo con la encuesta. Le sigue Rodrigo Arias con 3.15%, José Ma. Figueres con 2,10 y Fernando Berrocal con 0,18%. En conjunto los cuatro candidatos recibirían, si las elecciones fueran hoy, un respaldo popular de 14,53%, de nuevo, tomando como base el total de los electores registrados al 2012.

Si en conjunto el PLN recibe un apoyo de sólo el 14,53% del electorado, el PAC un 4.48% y el líder reiterativo del ML un 0,7%, es posible concluir que el proceso electoral sigue totalmente abierto, que nadie tiene una ventaja que pueda considerarse sustantiva y que hay un distanciamiento profundo entre la clase política y el pueblo.

Esa enorme brecha permite sugerir algunas hipótesis preocupantes: 1) los costarricenses rechazan los patrones de comportamiento de los políticos en todos los partidos, aunque ese rechazo es más prominente entre los que se oponen al PLN; 2) si los niveles de respaldo a todos los precandidatos que la encuesta revela son reales, ningún candidato tiene ventaja alguna en la contienda electoral de cara al 2014. El respaldo más alto hoy lo tiene Johnny Araya, pero apenas llega al 9,1% de los votos registrados; 3) es evidente que el político ha fallado en entender las necesidades de los costarricenses. La clave que podría marcar la diferencia es entenderlas y formular un planteamiento coherente con ellas; 4) es posible que el rechazo popular constituya un llamado a un cambio profundo en nuestro sistema político, el cual no está siendo oído por quienes tienen la posibilidad de realizarlo; y 5) con los niveles de respaldo señalados, nuestro futuro presidente va a tener mucha dificultad en pretender legitimidad de su gestión.