Las Opciones a la Piratería.

Una vez mas veo que se lucha por la despenalización del clonaje de libros (llámesele como se llame y bajo el pretexto que se quiera) ya el tema desde el punto de vista editorial lo toque en una nota anterior (¿Fotocopiado o Piratería?, ver Link) en esta ocasión quiero tocar el tema de las opciones legales que existen para solventar el problema de poder adquisitivo de los estudiantes.

Las opciones que como trabajador del mundo del libro veo son estas:

1-      Centro de Fotocopiado Autorizados: En varias universidades de USA y Europa se ha implementado con mucho éxito un sistema conjunto entre Universidades, Autores y Editoriales donde los últimos 2 dan autorización para que se fotocopien ciertos textos claves en los centros de la Universidad, de cada copia una parte es destinada al autor y otra a la lucha contra el fotocopiado. ¿Por qué no se hace en Costa Rica?

2-      Producción Nacional Universitaria: Como bien dijo Gustavo Araya Hace poco en el Twitter: “Tenemos una Editorial CR que ¿qué hace? 3 ó 4 editoriales universitarias” es un punto más que valido, la función de las editoriales estatales es precisamente la de solventar esos problemas. En Costa Rica, al igual que en muchos otros temas, somos dependientes de la producción literaria extranjera ¿Por qué? ¿Son nuestros académicos tan mediocres que no tenemos en nuestro país la capacidad de crear literatura académica que esté a la altura de nuestros estudiantes? Veamos que los profesores de instituciones como la UNED dentro de su salario reciben pago por desarrollar textos académicos ¿Dónde están? ¿Dónde va a parar el dinero de esas impresiones? Se engordan acaso los catálogos de la editoriales estatales con textos que nadie lee?

3-      Subvención estatal: Antiguamente el Ministerio de cultura contaba con un “Departamento de Publicaciones” encargado de imprimir libros que se regalaban en las comunidades, hoy en día ese departamento solo vela por la impresión de volantes, afiches y demás de actividades o información del ministerio, me llama la atención que el antiguo departamento fue cerrado precisamente por una comunista en lo que pareciera ir en contra de los postulados de su ideología, esto me lo contó Don Alberto Cañas. Estamos en un “país de paz” que invierte mas en armas y seguridad que en cultura, ¿eso no es un síntoma claro de que algo esta mal? El estado si bien no podría costear la donación de toda la literatura necesaria si podría cuando menos subvencionar parte del costo de esta, ¿Qué Falta? Iniciativa. No existe en Costa Rica una política pública al respecto.

4-      Fortalecimiento del SINABI (no sabría decir cuantas bibliotecas existen en el país pero cada Universidad (Pública o Privada cuanta al menos con una) los textos deben estar en suficiente medida para que sean de fácil acceso a los estudiantes, desgraciadamente en muchas de nuestras bibliotecas los libros son solo de consulta en sala, no se prestan para casa, la razón es obvia: Si lo hicieran muchos, por no decir la mayoría nunca volverían. Acá la responsabilidad queda repartida entre Universidades, estado y estudiantes.

5-      Compra Directa: No comprendo ¿Cómo a ninguna universidad del país se le ha ocurrido comprar los textos de sus estudiantes directamente y al por mayor a los distribuidores o mejor aún a las editoriales para luego darlos al costo entre el monto de la matricula, los costos de los libros bajarían increíblemente, entre un 20 y un 50%, pero debo acotar que existen excepciones acá, algunas universidades privadas cuentan con librerías propias donde los libros de texto se venden, pero ¡Oh sorpresa! Se venden a precio de comercio, es más, en algunos casos es mas barato para el estudiante comprar en la librería que en la universidad ¿Es esto también culpa de las editoriales o de mercenarios que se esconden tras el sistema universitario privado?

Noto con cada vez mas frecuencia que en Costa Rica se tiende a buscar salidas fáciles a problemas complejos, obviamente si tengo hambre y no tengo dinero lo mas fácil es entrar y robar en un supermercado, de igual manera si no tengo dinero y no tengo como pagar por un libro lo más fácil es fotocopiarlo, ambos casos son lamentables a nivel social pero igualmente son delitos, punto, pero existen opciones en el tema de los libros que parece que los “activistas” del “Fotocopiando Para Estudiar” no contemplan, ya sea por falta de capacidad o simplemente de INTERE$$$ de sus promotores que prefieren satanizar a las editoriales y libreros a los que es noble lesionar en pos de sus intereses (loables o no)

Estas son solo algunas de las vías que se podrían implementar para que los estudiantes tengan acceso a la literatura académica sin violentar la Ley de Derechos de Autor, pero insistimos en buscar salidas fáciles para solventar nuestra falta de creatividad.

Saludos y Bendiciones.

Jorge Jefferson.

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