“Butacas Vacías, Bares Llenos… ¿Qué Pasa Costa Rica?”

Hace años fue inaugurado el CENAC (Centro Nacional de Arte y Cultura) en las instalaciones de la Antigua Fábrica Nacional de Licores y corrió un lema muy bello: “Del Licor a la Cultura” ¿Era este lema solo un conjunto de palabras vacías que se llevó el viento?

La realidad del medio artístico costarricense nos revela una situación muy diferente a la de la frase mencionada; cada vez más teatros cierran, no puedo contar cuantos han corrido esa suerte, los espectáculos de grupos como la Compañía Lírica Nacional, Compañía Nacional de Danza y Teatro, no pasan de una pequeñas temporadas de unas cuantas semanas y peor es aun el estado de los grupos independientes que insisten en no dejarse caer en el mercantilismo de montajes comerciales y detrás de cada grupo de estos existen miles de trabajadores del arte de una calidad impresionante que cada vez ven mas ajustado su subsistencia, y en la mayoria de las ocasiones el arte no es en Costa Rica un trabajo que no pase de “Ocasional”, una “extra” más para sus trabajadores.

Con gracia ahora recuerdo el tema de “Profesionalización del Arte” que en cierta ocasión se tocó en mi presencia en el Ministerio de Cultura, la pregunta que lancé en ese entonces es la misma que en parte me hago ahora: “¿Quien es profesional: el que estudio y perfeccionó por años su arte o quien simplemente vive de este?”, pues si desde el punto de vista de “vivir” se trata para ello necesariamente en nuestro país pareciera que nuestros artistas deben dedicarse al llamado “Arte Comercial”, pero el problema es más de fondo que de billeteras, si nuestros teatros están vacíos no es por falta de dinero para asistir, los bares repletos así lo demuestran, sino por falta de una cultura de arte en los costarricenses.

El claro, conocido y evidente divorcio que existe entre los ministerios de Cultura y Educación pasa factura carísima al medio artístico, y hablo de estos ministerios, principalmente el de educación, pues esta mas que comprobado que quien no desarrolla sensibilidad artística en su niñez y temprana adolescencia lo más probable es que nunca llegue a desarrollarla, o más claro aun, decía un estudio que circulaba por la Compañía Nacional de Teatro hace unos años: “Quien no visita el teatro antes de los 12 años probablemente nunca lo hará” y la cruda realidad es que el artista no puede subsistir en su arte sin la existencia de un público, en el mejor de los casos, en esas circunstancias, podrá practicarlo para sus amigos en algo más que un hobbie, lo que me imagino muchos costarricenses sin estar conscientes de ello pretenden pues existe desgraciadamente la prescripción de que si es arte debe ser gratis.

¿Qué pasa Costa Rica? El hecho de que nuestras butacas estén vacías y los bares llenos es síntoma de una enfermedad social muy profunda, enfermedad de una sociedad que no invierte en arte o cultura pero si en alcohol, problemática que va mas allá de las butacas, basta ver los anaqueles de nuestras librerías donde Marquez, Saramago, Steinbeck, Victor Hugo o Dumas, ceden cada vez espacio a los comerciales… Costa Rica se está transformando en un país inculto con muy buena educación, si, no es contradicción, en realidad se puede tener una excelente educación y una pobre sensibilidad artística o cultural. ¿Es eso lo que queremos ser o pero peor aun en lo que ya nos convertimos?

“Si alguien cree que el conocimiento es costoso que pruebe entonces con la ignorancia” decía una imagen que circulaba en Facebook, es necesario que las autoridades tomen medidas inmediatas en pos de la sensibilización de los niños al arte, pero más urgente aun que nosotros los adultos entremos en conciencia de la necesidad de cultivarnos, no podemos ser un país sin arte, eso nos haría un pueblo bárbaro con títulos universitarios bajo el brazo, es urgente pues si los padres no son cultos los hijos tampoco lo serán por mucho que se pudieran esforzar los ministerios, los principales educadores y formadores son los padres y ¿cómo pueden los padres enseñar o inculcar algo que no conocen? obviamente es imposible.

Salta a la vista que nunca fuimos como decía el lema: “Del Licor a la Cultura” pues pareciera que lo que sigue imperando es la “Cultura del licor” y esa es una realidad que solo nosotros en el aquí y ahora podemos cambiar.

Saludos y bendiciones.

Jorge Jefferson.

Facebook: “Tractores y Violines” : https://www.facebook.com/pages/Tractores-y-Violines/289211931184029?fref=ts

Twitter: @jjeffersonpc

Blog: http://jjefferson.ticoblogger.com/