España al ritmo de la crisis

La crisis que enfrentan varios países del mundo llega al punto en que simplemente no tienen los recursos para pagar los compromisos adquiridos, especialmente los de naturaleza laboral. Las manifestaciones masivas no son suficientes para cambiar el curso de las cosas, si se quiere mantener países económica y socialmente viables. Los costos laborales de España son aproximadamente un 40% más altos hoy que los de su principal acreedor, Alemania, país al que hace sólo 5 años superaba en algunos rubros. Con ese déficit de competitividad difícilmente el país podrá recuperar su salud económica.

Nuestro país anda por la misma senda, por más que los sindicatos no lo sepan. Aún con el 5% de incremento autorizado por el Gobierno, según la Sra. Ministro de Trabajo, el costo de la planilla laboral pública subirá sustancialmente, porque la estructura salarial incluye pluses e incrementos automáticos que en algunas categorías de personal subirán hasta en un 148%. La CCSS, postrada por la crisis económica, si no concediera ningún aumento, aún así requería unos 27 mil millones de colones para cubrir incrementos originados en la misma situación. Además los costos de ineficiencia suman varios miles de millones de dólares anuales, mientras el país sufre una crisis fiscal y no encuentra recursos para sus programas sociales y para alimentar el crecimiento. Hoy el gasto público absorbe en salarios, pensiones e intereses cerca del 93% y deja sólo un 7% para inversión pública.

No obstante las lecciones de la crisis mundial, en nuestro país los sindicatos anuncian la madre de todas las huelgas, para confrontar el proyecto que elabora el Gobierno para restaurar algún grado de racionalidad fiscal. No es sorpresa que defiendan esos privilegios que ha elevado sustancialmente el nivel de vida del funcionario público, a costas del bolsillo de los costarricenses y, en especial, de los más vulnerables. Pero implica también una actitud suicida y de ceguera extrema de los riesgos de mantener el status quo. Si la mayor parte del gasto público son salarios, un gobierno quebrado perjudicará principalmente a su funcionariado. Por ello es bueno seguirle el pulso a la crisis europea. Veamos que nos dice hoy la prensa española sobre la tragedia que vive el país, con un principal receptor de los daños: el trabajador.

  • Aumento de intereses supera los ahorros públicos: El Gobierno ha aprobado el resupuestos 2013 con un recorte del gasto de los Ministerios del 8,9%, el equivalente a 3.883 millones de euros para cumplir con el objetivo de déficit exigido por Bruselas. Pero ese esfuerzo queda muy superado por el incremento en los intereses que avanza hasta 9.742 millones. Lo cual obligará a nuevas medidas de austeridad.
  • Siguen las reformas institucionales: se trata de las reformas estructurales para atacar el déficit fiscal y estimular el crecimiento. Son 43 nuevas leyes encaminadas a superar problemas fiscales y modificar el régimen laboral. Incluye la liberacion del sector energético y de las comunicaciones.
  • Supervisor de cuentas públicas: se trata de una medida para evitar el despilfarro público y estimular la eficiencia. Una especie de autoridad fiscal independiente, encargada de anticipar posibles desequilibrios presupuestales. Tendría autoridad para supervisar los presupuestos públicos en todos los órganos estatales.
  • Recortes presupuestarios: siguen afectando el gasto. Por ejemplo, el Ministro de Industria, Energía y Turismo indica una reducción del 40% para el 2013. Por la estructura presupuestal, esos recortes afectan más las planillas salariales que cualquier otro rubro.
  • Sueldos de funcionarios congelados por tercer año: mientras tanto, los sindicatos aseguran que han perdido entre el 25% y el 30% del poder adquisitivo.
  • Reservas usadas para pagar pensiones: unos 4400 millones de euros serían empleados para cubrir el déficit del fondo de pensiones. Se avecinan, por otra parte, reformas sustantivas para recuperar el equilibrio del fondo de pensiones, incluso la edad mínima de retiro.
  • Fracturas en el Estado español: Cataluña adelanta las elecciones para reconsiderar su relación con el Estado español. El fondo del asunto es la forma como se distribuyen los recursos locales generados y el gobierno nacional.

¿Qué hacer frente a la madre de todas las huelgas? Las demandas irracionales planteadas por el sindicato docente (SEC) reflejan la irracionalidad del sector laboral público. Es realismo político reconocer que no entrará en negociaciones de fondo. Por otra parte, el costo político de las propuestas que haga el Gobierno será muy alto y pesado para que lo cargue sólo. Afortunadamente, hay consenso en la población sobre la urgencia de reformas sustanciales. Pero es necesario que ese consenso se traduzca en un acuerdo político nacional, sin el cual las reformas difícilmente serán viables. Tal vez incluso sea necesario un referendo nacional.