De donaciones, cooperación internacional y campañas

A raíz del reciente terremoto de Guanacaste, el gobierno de la República ha lanzado una Campaña llamada “Fuerza Costa Rica” en la que se invita a la población en general a realizar donaciones económicas para ayudar a la recuperación de la zona más afectada por el sismo. El dinero recolectado, ha dicho el gobierno, será utilizado principalmente en obras de infraestructura.

Si bien la solidaridad del pueblo costarricense ha respondido ante este llamado, han surgido algunas voces que cuestionan la necesidad de la Campaña. Entre las razones para esto, y tal vez las más mencionadas, está el que el Gobierno cuenta con dineros de donaciones internacionales que podrían utilizarse en este caso.  La discrecionalidad en el manejo de estos fondos pareciera no estar muy clara.

Para responder a estas inquietudes de nuestros lectores, La Fragua consultó con el Ministro de Planificación – y politólogo- Roberto Gallardo.

La Fragua: don Roberto, ¿por qué en este caso del terremoto de Guanacaste se está acudiendo a la donación de la ciudadanía si existen fondos de cooperación internacional para uso del país?

Roberto Gallardo: Tal vez lo primero y muy importante es que quede claro que ninguna cooperación externa viene sin alguna definición previa de las áreas en las que se puede usar. E incluso hay ámbitos que se excluyen específicamente. Por ejemplo, la cooperación de algunos países europeos no puede usarse en infraestructura o compra de bienes, solo para contratación de servicios. Las áreas están definidas en función de una clasificación de los países receptores usando indicadores como renta. Un país como Costa Rica, clasificado como de renta media, tiene muy limitadas opciones de cooperación.

Una reflexión general: Costa Rica, como país de renta media, tiene cero posibilidades de acceder a fondos no reembolsables para reconstrucción de daños causados por fenómenos naturales. Es una gran injusticia que yo he venido señalando en distintos foros, y estamos analizando plantear una nueva forma de clasificación de países que no castigue de manera tan ingrata el éxito de un país que como el nuestro ha hecho la tarea en muchos campos, pero que requiere de la ayuda de los países amigos para recuperarse de los embates de la naturaleza, muchos de ellos, habría que decir, causados por el desorden climático que muchos de esos países han causado.
La Fragua: por ejemplo, ¿dineros como los que dona el banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE)?

Roberto Gallardo: cuando un país u organismo decide otorgar recursos no reembolsables lo hace en consonancia con sus propios objetivos de cooperación. Así por ejemplo, la Junta Directiva del BCIE acordó financiar con cooperación no reembolsable programas de mejora de la gobernabilidad en todos los países de Centroamérica. Los fondos se ponen a disposición de los países pero solo para que se utilicen en estos temas. Lo que procede es que los gobiernos elaboren proyectos para aprovechar estos recursos, los presenta ante la oficina del BCIE en cada país y una vez aprobados los proyectos se inicia su ejecución. No se trata de que el BCIE le dice al Gobierno “aquí hay un millón de dólares gástelos en lo que quiera”. Más bien es “tomamos un acuerdo en Junta Directiva para poner a disposición esta cantidad de dinero para financiar programas de mejora de la gobernabilidad en su país, si quiere usarlos por favor presente los proyectos -cumpliendo con los requisitos definidos por el Banco- para poder acceder a esos recursos”.

Por esa razón no se puede usar esta plata del BCIE para otra cosa que no sea lo que ellos aprobaron. Un decreto de emergencia no los alcanza. Lo único que se podría hacer es solicitar un cambio del acuerdo original a la JD, pero eso no es algo que ellos tendrían que evaluar a la luz de sus propias regulaciones. En todo caso, y como le decía al principio, en países de renta media como el nuestro no es sujeto de cooperación para reconstrucción. La lógica -injusta a todas luces- es que si un país como Costa Rica necesita recursos para recuperar infraestructura puede optar por un préstamo en condiciones especiales, pero préstamo al fin y al cabo.

La Fragua: ¿Y la donación que hizo China a Costa Rica en la reciente gira de la Presidente Chinchilla? Los que habíamos entendido era que ese dinero se podía usar a discreción del país.

Roberto Gallardo: Igual debe pasar con la cooperación china. No estoy al tanto de los detalles, pero con un país como China existe dentro del Tratado de Libre Comercio que se estableció con ellos un capítulo dedicado a la cooperación, en el que se definen los ámbitos, mecanismos y alcances de la cooperación que nos pueden otorgar. Entiendo que para estos $8 millones hay tres ámbitos posibles en, educación, tecnología e innovación. Me imagino que hay alguna flexibilidad en este caso, pero el detalle posiblemente se lo puede dar Marco Vinicio Ruiz (Embajador de Costa Rica en China).

 

La Fragua:

Consultamos este tema a asesores de la presidencia y se nos dijo que se están revisando dichos convenios para ver qué margen de maniobra existen para usarlos en la atención de esta emergencia. Hasta ahora las prioridades que se habían definido para el uso de esos fondos eran seguridad y educación.

“Más allá de los recursos chinos, el gobierno no se quedará cruzado de brazos y está analizando solicitar empréstitos con organismos internacionales para el tema de infraestructura hospitalaria. En materia de infraestructura escolar lo que podría tener mayor impacto es el fideicomiso que se encuentra en espera de aprobación en la Asamblea Legislativa ya que permite liberar recursos del presupuesto ordinario para asignarlos a la reparación de infraestructura” se nos comunicó.