Órdenes fueron dadas por comité de alto nivel, dijo Serrano

San José.- El ingeniero del Consejo Nacional de Vialidad (CONAVI) Manuel Serrano Alvarado, quien tuvo bajo su responsabilidad la construcción de la trocha fronteriza, reiteró que hubo una comisión de alto nivel, conformada por ministros y viceministros, que dictaron las órdenes para el desarrollo de la obra, informó la oficina de prensa del Poder Legislativo.

Determinó que quienes le dictaron la orden de iniciar la infraestructura fueron los entonces Ministros de Seguridad Pública José  María Tijerino y de Obras Públicas y Transportes, Francisco Jiménez.

Agregó que posteriormente se sumaron a esa comisión el Vicepresidente de la República Luis Liberman, todas las altas autoridades de Seguridad Pública (Mario Zamora, Mauricio Borasschi, Walter Navarro), los titulares del MINAET y Carlos Acosta como Director Ejecutivo del CONAVI.

Reiteró lo ya dicho en oportunidades anteriores de que esta vía se inició como una necesidad de movilización de los cuerpos de seguridad del país ante los problemas constantes que se estaban presentando con el vecino del norte.

“Le están queriendo dar a la trocha el valor de una carretera, cuando el concepto era simplemente que la policía pudiera patrullar y así fue concebida… nosotros cumplimos con dar el servicio al país, a la policía, que hubiera transitabilidad, que hubiera avituallamiento y eventualmente evacuación, si se viene alguna situación con el gobierno de Nicaragua”, afirmó el visitante.

Dado que cuando se inició la construcción no se contaba con la emisión del Decreto de Emergencia se aplicó la forma de contratación por “imprevisibilidad”, y de esta forma docenas de empresas participaron y desarrollaron los trabajos.

Indicó que fueron contratadas, docenas de empresas de la región, tanto grandes como pequeñas, ya que se tenía como objetivo ir trabajando en muchos frentes a la vez para que el proyecto estuviera listo lo más pronto posible.

Serrano Alvarado insistió en que siempre se le dio la orden de seguir adelante, de no detener el avance de la construcción, a pesar de que no se le dotó de todos los instrumentos necesarios para cumplir ese objetivo.

Dijo que “las situaciones en que a mí me pusieron a trabajar, que generan mucho del desorden posible, que generaron ineficiencia, son las causas por las que no podía trabajar”.

Por último insistió una vez más en que “si no tenía asistencia… entonces mucho de lo que se habla del descontrol es porque yo no tuve condiciones para trabajar”.