Libertad de prensa, sí, pero con responsabilidad

En los últimos días he notado que ciertos comportamientos se están volviendo malas costumbres. En primer lugar un pesado aire de negativismo con todo lo que tenga que ver con nuestro gobierno; tanto nos quejamos, por ejemplo, en redes sociales, que parece que vivimos en un país sin soluciones. Yo opto por pensar que no es así.

Y por pensar así he notado un segundo comportamiento: se me tacha de “pega banderas”, “arrastrada”, y otros calificativos que no repetiré. Se me dice que debo trabajar para el gobierno, porque “es la única manera de que le vea algo bueno”.  A esto sólo digo como leí en Facebook hace un tiempo: “Ciudadano conformista, disculpa si mi lucha te ofende, pero ¡tu apatía ofende a mi país!”

El tercer comportamiento que he notado es el afán de juzgar y condenar a figuras públicas antes de comprobarse, ya no sólo si son o no responsables de lo que se les acusa, pero de si de hecho existe legitimidad sobre lo que se les acusa. ¿Qué enredo verdad?  Aquí es dónde quiero “desahogarme” un poco.

La administración Chinchilla Miranda, como bien sabemos, ha sido una de las más afectadas en cuanto al “destape” de casos de corrupción. Es, así mismo, la administración que con mayor dureza se ha enfrentado a la era de la información inmediata y medios sociales. ¿Es un mal gobierno como se quiere decir? No podría decir; ha tenido sus aciertos, ha tenido sus fallos.

Lo que más me intriga es que sólo esta semana he visto dos casos en que un medio de comunicación nacional informa de algo que al parecer no es. Y los dos casos relacionados con el tema de la Trocha y la comparecencia del Ex Ministro Francisco Jiménez a la Comisión de Ingreso y Gasto Público de la Asamblea Legislativa. Este medio nacional primero dice que existió una comisión que decidió todo a espaldas del Ministro, y hasta nos dice los nombres completos de los culpables. Dos días después se tiene que medio retractar y ayer salió un artículo en el que se dice que se presenta una demanda legal contra la periodista por difamación.

Al día siguiente ese mismo medio nos informa que la presidente Chinchilla dice que el ex Ministro Jiménez mintió en sus declaraciones a la comisión legislativa. Pero ese mismo día en una entrevista en radio, doña Laura dice que ella en ningún momento califico de “falsas” las declaraciones de don Francisco. Digamos que un error se entiende como error, pero ¿ya dos veces en una misma semana con un mismo tema? Ya empieza uno a desconfiar.

Me parece a mí que esta “desinformación” no está contribuyendo en nada a ese aire de negativismo que he notado. Ellos como periodistas tienen libertad de prensa, si. Pero tienen una responsabilidad con Costa Rica ante todo.  La duda que me queda a mí es: Si los medios no están publicando la verdad ¿A quién le creemos?

Beatriz Alfaro Mora

Beaalfaro1980@hotmail.com