Aeropuertos podrían quedar sin dinero para infraestructura

San José.- Variar el monto del porcentaje que le corresponde a Aviación Civil de los $28 dólares que en la actualidad se paga como impuesto de salida del país, podría significar que los aeropuertos se queden sin recursos para la construcción de obras de infraestructura.

Así lo dio a conocer Jorge Fernández Chacón, Director General de Aviación Civil, quien fue convocado a la Comisión Permanente de Asuntos Hacendarios, donde se están conociendo cuatro expedientes relacionados con modificaciones en los impuestos de salida, por diversos medios del territorio nacional.

Chacón asistió acompañado por el Jefe de la Tesorería Rodolfo Garbanzo, quien proporcionó detalles sobre la forma en que se distribuyen los recursos que ingresan a la institución y cómo los afectará una disminución de su presupuesto.

En la actualidad, de los 28 dólares que se paga por impuesto de salida del país a través de los aeropuertos, 12.85 dólares se destinan para la Dirección Nacional de Aviación Civil.

Uno de los expedientes que tramita la Comisión, el 17399 tiene entre sus objetivos disminuir ese monto a sólo 8.85 dólares para la institución; lo que en criterio de sus representantes “nos pondría en graves problemas”.

De acuerdo con Fernández Chacón, a pesar de que los principales aeropuertos se administran a través de “gestión interesada” hay una gran cantidad de obras que tienen que seguir siendo construidas por el Estado.

Puso como ejemplo las luces de aproximación del aeropuerto Juan Santamaría, el traslado de las instalaciones de COPESA que cuesta $32 millones de dólares, la rampa remota $16 millones, así como el recarpeteo y ampliación de la pista en el aeropuerto de Liberia por $25 millones de dólares.

Por su parte el Jefe de Tesorería Rodolfo Garbanzo, especificó que de perder esos $4 dólares por cada pasajero que sale del país, eso significará una reducción del 40 por ciento de los ingresos anuales.

“La Dirección General de Aviación Civil cobra tarifas por concepto de servicios aeroportuarios que vienen reguladas por la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos, ARESEP, la cual establece que los mismos deben ser otorgados al costo”, especificó Garbanzo.

Insistió en que los aeropuertos no operan con ganancia, sino que sólo pueden recuperar lo que invierten y esas tarifas sirven para cubrir el gasto corriente, salarios, servicios y los materiales y suministros que necesitan para supervisar todo el sistema aeroportuario nacional.

Dentro de toda esta fiscalización no están incluidos únicamente los dos grandes aeropuertos internacionales —Juan Santamaría y Daniel Oduber— sino que se suman los pequeños como Golfito, San Carlos, Palmar, Limón, Puerto Jiménez, Tobías Bolaños, Las Barras y Upala, los cuales tienen una menor operación.

Lo que reciben por los impuestos de salida es el segmento del presupuesto que se destina para hacer las inversiones necesarias en el desarrollo y mantenimiento de estas instalaciones.

“Si nos cortan los ingresos por concepto de impuestos de salida no tendríamos dinero para hacer inversión en los otros aeropuertos, no podríamos expropiar para el desarrollo de nuevos aeródromos, etc.”, concluyó Garbanzo.