Chavela Vargas: “¿Ejemplo o Villana?

La muerte de Chavela Vargas de desatado muchas emociones en nuestro país, negativas muchas de ellas, por no decir que la mayoría, como producto sobre todo de sus palabras de desprecio hacia Costa Rica, tan conocidas como infames por lo que no las repetiré. Pero no tan conocida es la historia de esta cantante, que la llevaron a desarrollar esa injustificada aversión por nuestra tierra, y su historia de superación que la llevo posteriormente a inmortalizarse en México y a mí a preguntarme al ver su imagen: ¿Ejemplo o Villana?

Chavela nació el 15 de julio de 1919 en San Joaquín de Flores; su infancia y adolescencia fueron muy difíciles -por no decir una pesadilla-, marginada y despreciada por su carácter y orientación sexual, víctima de abusos y maltratos por parte de sus padres en la infancia. Incluso, cuenta la historia, debido a una enfermedad en sus ojos sus padres estuvieron por quemárselos con nitrato de plata; si Chavela no quedó ciega ese día fue gracias a la aparición de un curador indígena que lo impidió. Al divorciarse sus padres fue a casa de unos tíos donde el infierno continuo; ella diría: “Que Dios los tenga en el infierno”. Sufrió poliomielitis y huyo de su casa a los 14 años, vivió donde podía, a como pudo partió a México, y su inicio allá fue también duro pero terminó por abrirle sus brazos. Se desenvolvió en muchos oficios, cantando en las calles y durmiendo en ellas también, hasta ser descubierta por José Alfredo Jiménez. Esta es una reseña muy corta de su juventud.

No es de sorprenderse que Chavela se llenara de odio y resentimiento. Es incluso comprensible aunque no justificable: “Odiar es más fácil que perdonar”, su gran pecado fue el maximizar ese sentimiento. Ella al pensar en Costa Rica se cegaba y recordaba tan solo la villanía de sus victimarios, lo que la llevó a flagelar con sus palabras a un pueblo noble ampliamente reconocido por sus valores y virtudes.

Sin embargo como ya sabemos la historia de Chavela no termina con sus maltratos, ella tenía un sueño, ser cantante, y no permitió que nada se interpusiera entre ella y su meta. Luchó, se sacrificó, sufrió de buena gana todo cuanto tuvo que sufrir en México y con constancia, talento y dedicación alcanzó su sueño hasta transformarse en un icono. Entre sus amigos estaban Frida Khalo, Diego Rivera, infinidad de artistas más y su inseparable mecenas José Alfredo Jimenez; en este aspecto, su vida, ella es un verdadero ejemplo para todos nosotros al demostrarnos que lo importante no es lo que la vida hace de ti, sino lo que tú haces con tú vida.

Sería injusto llamar “Villana” a Chavela, yo más bien por sus palabras la veo como otro tipo de “ejemplo” el de todo lo que NO se debe hacer, pues si bien uno puede cambiar su nacionalidad no pueda así cambiar la tierra con que se está hecho o la sangre que corre por las venas y que no es justo odiar a toda una tierra por elos errores de unos pocos, lo cual podemos bien aplicar a los inmigrantes en nuestra tierra.

No recordemos con odio a Chavela, eso sería pagarle con la misma moneda, eso no es digno de nuestra idiosincrasia. Aprendamos de ella como un ejemplo de todo lo que debemos hacer y todo lo que no.

Saludos y Bendiciones.

 

Jorge Jefferson

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