Enseñanza de la sexualidad debe ser obligatoria, afirma Defensoría

San José.- La Defensoría de los Habitantes afirma que la enseñanza de la sexualidad debería ser incorporada, de manera obligatoria, en el sistema educativo costarricense, debido a que existe un deber del Estado en su corresponsabilidad de ofrecer información de calidad que permita a los y las estudiantes enfrentarse con conocimiento, sin tabú ni estereotipos, a una sexualidad sana. Incluso existen razones de salud pública que beneficiarán a los y las estudiantes a corto y mediano plazo si disponen de esta información en las aulas.

Aunque la Defensoría respeta la reciente resolución de la Sala Constitucional sobre esta materia, el por tanto, no lo comparte, debido a que convierte el programa de sexualidad humana en un curso optativo, sienta un precedente que podría afectar la educación integral en otros campos, y además, le resta importancia a un conocimiento que es intrínseco al ser humano en manos de personas capacitadas en el abordaje de estos temas.

“El país desaprovecha una oportunidad para que el sistema ofrezca herramientas educativas a todos los y las estudiantes, de acuerdo a su nivel, en aras de que estos conocimientos adquiridos sean utilizados para fortalecer las relaciones interpersonales, minimizar los riesgos en la salud y generar espacios de discusión para una sana sexualidad”, dijo esta mañana la Defensora de los Habitantes, Ofelia Taitelbaum.

Entre los componentes esenciales de este programa de estudios en afectividad y sexualidad integral se contemplan el acceso y la construcción del conocimiento adecuado de lo que es y significa la sexualidad en el desarrollo humano en todas las etapas; la desmitificación de estereotipos y creencias que generan prácticas sexuales de riesgo o denigrantes de la persona humana, no solo de manera individual sino con un gran impacto en la salud pública; el acceso a una visión integral de la sexualidad en la que se aborden al menos los siguientes elementos: relaciones interpersonales, poder, cultura y responsabilidad, género, identidad psicosexual, salud sexual y reproductiva, derechos humanos, la promoción y generación de espacios más justos, equitativos y placenteros en todo el ciclo de la vida.

Para dicha formación se propone la aplicación de una metodología que permita construir espacios de reflexión y desarrollo de pensamiento crítico. La idea es hacer de la experiencia educativa, un proceso que no se limite a generar información, sino también a generar cambios de actitud que potencien el respeto y la promoción de la persona humana. En su implementación se deben tomar en cuenta las emociones, las relaciones, las reflexiones, la responsabilidad, el respeto y se promueve el establecimiento de condiciones idóneas para promover factores de protección en el estudiantado con respecto a sus decisiones en la vivencia integral de la sexualidad.

En la historia el sistema educativo costarricense adolece de una práctica pedagógica provista de una visión integral en materia de la sexualidad humana que incorpore aspectos de orden físico, biológico, psicológico, social, cultural y ético, y ahora que existe la voluntad educativa para llevarlo a la práctica, se debilita su accionar, al convertirlo casi en un curso libre.

“La población estudiantil tiene derecho a que se le brinde una educación en sexualidad humana, tener conocimiento e información que le permita asumir con respeto y responsabilidad su propia sexualidad, así como tener un desarrollo integral y pleno. Tal orientación va a procurar que, de manera progresiva, se conozcan a sí mismos y logren enfrentar naturalmente su proceso de maduración sexual. La familia como primera instancia de socialización cumple una función primordial en este proceso de educación y formación. Posteriormente el sistema educativo asume una función subsidiaria –de la responsabilidad que tienen los padres, madres o adultos encargados- de asistencia y complemento de dicha tarea. Con este fallo de la Sala IV, debemos buscar acciones conjuntas con el MEP desde la perspectivas de los derechos de la niñez y la adolescencia, para ver si deja de ser una materia optativa a convertirse en una enseñanza básica”, dijo Ofelia Taitelbaum, Defensora de los Habitantes.