Doña Laura, las encuestas y el PLN

Varios acontecimientos le dan un sabor especial al entorno político, de cara al proceso electoral 2014. Las encuestas califican bastante mal a la Administración Chinchilla Miranda (ACM), que es liberacionista aunque existe un evidente distanciamiento Partido/Gobierno. El PLN ha celebrado su asamblea general, con un par de resultados positivos: se adelanta la convención para la elección de su candidato y se aprueban algunas reformas estatutarias. Más importante, mientras otras agrupaciones tienen profundas grietas, el PLN luce integrado, en armonía interna. Y aunque la reciente encuesta no nos dice nada, al menos por ahora, sobre las preferencias nacionales, la anterior ponía al PLN con un 36%, frente a un 26% en conjunto para todos los partidos que se le oponen. Entre estos, persiste la intención de alguna alianza, pero resultará sospecho que no exista un esfuerzo para mejorar su atracción popular, cuando ninguno de los partidos supera un dígito porcentual. Además, tienen en su contra los resultados desastrosos de la reciente alianza legislativa. La oposición debería analizar por qué su rechazo popular: la viga en el ojo propio y no la paja en ajeno.

Así, las perspectivas electorales hacia el 2014 parecen favorecer al PLN y perjudicar a las agrupaciones que se le oponen ¿Podrían las debilidades de la ACM constituir un factor que cambie el equilibrio de estas fuerzas y favorezcan a la oposición? Poco probable. Primero, se habla de un segundo tiempo para la ACM, durante el cual alguna estrategia de focalización en prioridades sensibles para la opinión pública podría cambiar las percepciones actuales. No obstante, es oportuno señalar que este segundo tiempo es un tiempo político, más corto que el año calendario. El proceso electoral, ya en marcha será un elemento en contra.

Pero aún con estas limitaciones, la plataforma política liberacionista, sustentada en la obra de la ACM no es despreciable: crecimiento económico cercano al 5% a pesar de la crisis; redes de cuido; carretera a San Carlos; tapón de Chilamate; carretera Cañas Liberia; posible diseño y financiación de una carretera de 4 pistas a Limón; posible concesión de la carretera San José-San Ramón; la Trocha fronteriza concluida; nuevo puerto Moín en construcción; el nuevo aeropuerto de Liberia en pleno funcionamiento y tal vez uno nuevo aeropuerto en el pacífico sur iniciado; índices de criminalidad en descenso.

El panorama político parece estar claro. Lo que no está claro es si las trabas a nuestro desarrollo se puedan superar. Parece haber conciencia sobre la necesidad de cambios estructurales de fondo para superar la ingobernabilidad. Si se agregan voluntades – y propuestas – es posible que algunas reformas puntuales puedan realizarse, para sacar entre todos la carreta del desarrollo que se nos quedó pegada en el río. Y alejar los riesgos de una crisis tipo España o Grecia.