¿Habla en serio el sindicato docente?

­­ El extenso pliego de peticiones del Sindicato de Trabajadores de la Educación, SEC, incluye once semanas de vacaciones; casa amueblada con computadora e internet en las zonas rurales; licencia de 2 años por maternidad; guarderías en cada centro educativo para hijos de funcionarios; pago de horas extras para desfiles, reuniones y ferias científicas; y sobresueldos por estudio. Y todo, dicen, para mejorar la calidad de la educación…

Por otra parte, la prensa da cuenta de los ajustes brutales que viene haciendo el Gobierno Español. Con una tasa de desempleo que supera el 20%, se intenta una nueva reducción del gasto por el monto de unos 65 mil millones de euros (casi $80 mil millones). Las medidas incluyen aumento del IVA, reducción de salarios, aumento de la edad de jubilación, alza de impuestos y cierre de empresas estatales.

¿Qué tiene que ver esto con el SEC y sus propuestas laborales? Que España, hace sólo 4 o 5 años se encontraba en bonanza económica y en ese corto período se ha generado una crisis de enormes costos económicos y sociales para todos, pero especialmente para el sector laboral. Peor, las soluciones seguirán golpeando a los trabajadores, porque el costo laboral español es un 40% más alto que el alemán, país del cual sale la mayor parte del financiamiento para recomponer la economía española. Con esos costos, España queda en evidente desventaja competitiva y posiblemente tendrá que seguir bajándolos, porque de otra forma no logrará la recuperación de su economía.

La generosidad española fue un acto suicida. Hoy todos pagan los costos y de nada servirán las manifestaciones de los indignados, porque, si tuvieran éxito, su situación empeoraría en vez de mejorar. España tiene que apostar en consecuencia a un proceso de austeridad en algunos sectores y de expansión de las inversiones en otros, para lograr el crecimiento y ajustar el futuro de los programas de bienestar a las posibilidades de su economía.

Costa Rica se encuentra en crisis fiscal y la mayor parte de ella se origina en los regímenes de privilegio de las instituciones públicas. Hoy el sueldo del funcionario público es casi 3 veces mayor que el de su contraparte del sector privado. La estructura de sueldos es tal que instituciones como la CCSS, si tuviera cero incrementos, igual tendría que desembolsar unos 27 mil millones de colones por ajustes automáticos y pluses. La Sra. Ministra de Trabajo ha dicho, en un artículo de prensa, que, aún con los 5 mil colones del más reciente aumento, la planilla salarial pública experimentará un incremento de hasta un 148% para algunos puestos. Es decir, el principal disparador del gasto tiene un efecto de bola de nieve que le imprime la velocidad que, en el caso español, explica cómo se produjo la crisis en el corto período que va desde el 2008.

Nuestro país enfrenta varios problemas, pero el principal es la percepción de un servicio público que aporta poco al desarrollo y cuesta mucho. El mayor costo no es el de lo que se produce. Es el de la ineficiencia que genera pérdidas de oportunidad y de recursos por montos que se cuentan en los miles de millones de dólares cada año. Nivel de despilfarro que, de no corregirse, impedirá llevar más bienestar a las mayorías más vulnerables. Eso es lo que ha venido ocurriendo en el país: una clase privilegiada de burócratas públicos se viene enriqueciendo, mientras la mayoría de los trabajadores se vienen empobreciendo. Ausencia total de equidad y solidaridad, que con descaro oculta una retórica falaz.

Es la vía, también falaz, que empuja el SEC y otros sindicatos. Quieren mantener un Estado esclerótico, oneroso e ineficiente, porque de ello dependen los privilegios que han logrado, con el contubernio de políticos que no tuvieron el carácter para defender el interés nacional. Es la vía que nos lleva por el camino que ya transitó España y Grecia y que tendrá severas repercusiones en el empobrecimiento de todos los trabajadores, incluidos los del sector público. La evidencia de esos y otros países europeos (incluso de EE UU) es contundente.

2 thoughts on “¿Habla en serio el sindicato docente?”

  1. El Estado gasta mucho. El problema es que siempre son los trabajadores rasos los que gastamos mucho. Nunca se habla de lo que gastan los altos jerarcas. Por qué en vez de pensar en el salario de los miles de trabajadores, no se piensa en eliminar carros discrecionales, viáticos, viajes, asesorías y robos como los de la choritrocha, los de la CNE, los de herrero y flor isabel, aumentos diputadiles de 150000, gasolina gratis de diputados, exención del pago de renta de los diputados, fiestas de la Asamblea, etc. etc. Esos son los grandes gastos del EStado. Los trabajadores devengamos un salario, pagamos impuestos de renta, pagamos la hipoteca, pagamos universidad privada porque el Estado no nos provee eso a miles sacrificios y demás. Somos la clase media de este país que en el momento que dejemos de comprar, la crisis se agudizará. Y ya lo estamos haciendo, porque todo nos sube y a nosotros 5000 colones no nos alcanza ni para pagar el aumento constante del elefante blanco que es Recope, caja chica del estado. Ya basta de perseguirnos. Yo soy educadora y mucho me cuesta ganarme el sueldo, habría que ser educador para saberlo. Si muchas veces un padre sobre todo y una madre no se aguantan tres hijos y los sacan de sus casillas, ahora imagínese uno que atiende un mínimo de 180 estudiantes de 7 a 4p.m. El desgaste es terrible. Estoy de acuerdo, algunas peticiones del SEc son ridículas, podrían haber hecho un mejor trabajo solicitando cosas más lógicas y viables, porque la verdad pedir taxi o casa, hasta da risa. y por último, el SEC no agrupa a todos los educadores, no hay que generalizar. Saludos

  2. Estoy de acuerdo con la señora Cristina, todavía quedan maestros buenos,sólo difiero en lo siguiente; el sector público recibe muchos beneficios que les redunda en mejores condiciones laborales y salariales que el sector privado y productivo del país no tiene, todos pagamos impuestos, hipotecas y estudios, el sector privado no tiene anualidades ni convenciones colectivas ni salario escolar ni le dan casi un millón de colones a sus empleados por 20 días más de trabajo que muchas veces , me atrevo a decir que un 90 por ciento son desaprovechados, desgraciadamente los sindicatos buscan el beneficio para sus asociados sin pensar en el costo que esto le trae al país y a la mayoría de costarricenses, en consecuencia los gastos del gobierno los asumimos todos, unos más que otros, unos pueden manifestarse bloqueando el libre tránsito de los demás sin consecuencias,la mayoria no podemos hacerlo por qué nos despiden o nos rebajan el salario, no hay derecho ni a incapacitarse por qué nos rebajan los días , la justicia social esta muy lejos de ser equitativa y por eso estamos cada día peor,VIVA COSTA RICA.

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