La aparatosa y exagerada intervención de la O.I.J. a nuestro Palacio Municipal, digna de un ataque a un “bunker” donde se refugian gentes de la peor calaña, ha tenido como consecuencia principal desatar la fantasía popular y en especial la maledicencia de aquellos y aquellas que antes de conocer los hechos se dedican a destrozar la dignidad y el buen nombre de funcionarios y funcionarias honestos, que ganan con su trabajo eficiente y profesional “el pan nuestro de cada día”.
Puedo asegurarles y pongo como pruebas las actas del Concejo Municipal, que en el Concejo no se otorgan permisos de construcción, porque eso no es competencia del mismo. Esa es una potestad de la Administración, donde con la asesoría técnica de geólogos e ingenieros expertos en la materia se otorgan o se deniegan los permisos constructivos.
En el caso que provocó el allanamiento, bastaba con llegar, solicitar y hasta secuestrar la información pertinente sin necesidad de tan escandaloso y agraviante operativo policial.
Sobre el fondo de este asunto, le tocará a los Tribunales de Justicia determinar quién tiene la razón y esa es una potestad que les concierne a ellos y sólo a ellos y que todos debemos respetar.
Aprovecho la oportunidad para decirles a todos los Munícipes que en el presupuesto de este año, muy inclusivo por cierto y elaborado con el concurso de todas las vertientes políticas representadas en el Concejo, se le ha dado una gran importancia a la obra pública y que muy pronto se verán sus resultados reflejados en calles, puentes, aceras y caminos de nuestro Cantón.
Hago votos porque la sensatez de la gente decente y bien intencionada de este Cantón ayude a parar a los maledicentes que solo quieren destruir y desanimar a quienes servimos con honestidad, pasión y cariño los mejores intereses de este precioso Escazú.
Max Gamboa Z.
Presidente
Concejo Municipal de Escazú.
Cédula 1-302-324
