Alejandro Redondo – aredondo@intergourmetcostarica.com
¿Son los vinos espumantes, únicamente para las celebraciones especiales? La respuesta es NO, son para consumir en cualquier ocasión.
Los vinos espumantes, pertenecen a la categoría de vinos especiales, y se componen básicamente de un vino tranquilo como base, que fermenta por segunda ocasión y esto produce una reacción química con las levaduras agregadas que dan origen al gas carbónico, traduciéndose visual y táctilmente (gusto), en burbujas.
No todos los vinos espumantes son champagne, pero sí todos los producidos en la región de Champagne en Francia. Los dos métodos de producción de espumantes más conocidos son, el clásico método champenoise que da origen al champagne (champán), y un segundo método más comercial, llamado charmat, esto no significa que sean de baja calidad, hay de todo.
En España el espumante bandera se le conoce como Cava, en Italia Prosecco, en los países del nuevo mundo como sparkling wine o simplemente, vinos espumantes.
Las variedades de uva con las que se produce el champagne, son tres: pinot meunier (tinta), pinot noir (tinta), chardonnay (blanca). En España el Cava se produce con Xarelo, Macabeo y Parellada, en Italia en el Veneto con la uva Prosecco, en el nuevo mundo se realiza con variedad diversas, por ejemplo con Malbec en Argentina ó Shiraz en Australia.
Los espumantes pueden ser producidos en blanco, con uvas tintas se le conoce como Blanc de Noir, los producidos con uvas blancas Blanc de Blancs, los rosé combinan el vino base blanco con tinto, en general, son propuestas muy diferentes, cada uno con sus atractivos y particularidades.
El proceso de producción de los vinos espumantes en resumen es el siguiente:
Vino base (vino tranquilo) + levaduras = segunda fermentación (en botella: método champenoise, en tanques: método charmat) + reposo en cavas (almacenamiento – envejecimiento) + degüelle (en el caso del método champenoise: eliminar levaduras muertas en el cuello de la botella) + dosificación (cantidad de azúcar agregada) + embotellado final = salida al mercado
Al igual que los vinos tranquilos, los vinos espumantes tienen su clasificación por grado de dulzor.
En el proceso del degüelle pierde líquido que se repone con un licor de expedición con un contenido de azúcar (dosificación). Según los mililitros agregados en la botella, esta será:
- Brut Nature o Brut Zéro (menos de 3 g. de azúcar por litro)
- Extra Brut (menos de 6 g de azúcar por litro)
- Brut (menos de 15 gramos de azúcar por litro)
- Extra Sec (12 a 20 gramos de azúcar por litro)
- Sec (17 a 35 gramos de azúcar por litro)
- Demi-Sec (33 a 50 g de azúcar por litro)
- Doux o Dulce (más de 50 g de azúcar por litro)
Los vinos espumantes son muy versátiles, según su complejidad pueden acompañar un almuerzo o cena completa; son grandes anfitriones en una mañana calurosa o una noche estrellada, en realidad vienen muy bien, en toda ocasión.
Acompáñelos desde entradas frías como un coctel de camarones, pasando por una crema de tomate y hongos, un plato más consistente y fuerte como un lomito de res, llegando hasta un postre con chocolate; opciones para acompañarlos hay muchas, lo mejor es que decida usted y experimente.
Recuerde siempre, que los vinos espumantes son para toda ocasión, y no únicamente para brindar en una graduación, matrimonio o en navidad. Consúmalos con más frecuencia; no olvide el consumo responsable.
¡Salud!




